Páginas

domingo, 16 de junio de 2013

Adora la Sangre de Cristo

 En junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús hacemos el Rosario al Sagrado Corazón de Jesús  y en julio, mes de la Sangre de Cristo también se debe hacer todos los días el Rosario de la Preciosa Sangre de Cristo y por deseo de Jesucristo Agonizante primero empezar con el Rosario Mariano e inmediatamente después el de la Sangre de Cristo pues juntos esos dos rosarios son un arma poderosísima contra el mal, un medio poderoso de conversión, protección y sanación.

En el mes de marzo encontrarás el Rosario de la Preciosa Sangre de Cristo y otras oraciones del Devocionario de la Preciosa Sangre de Cristo (Devocionario original de la Diócesis de Nigeria, si quieres el Devocionario completo deja tu correo en comentarios de este tema y te lo envío)

EL GRAN MES DE JULIO - PEDIDO DE NOVENAS

Jesús también ha pedido que hagamos tres novenas muy importantes durante el mes de julio. Las mismas son como sigue:

1. Del 1 al 9 de julio: Novena de la Preciosa Sangre, en honor de los nueve coros de los Ángeles.

2. Del 13 al 15 de julio: En honor a la Santísima Trinidad.

3. Del 20 al 31 de julio: Por Israel.

ORACIONES QUE DEBEN REZARSE

1. Santo Rosario a la Santísima Virgen María (Rosario Mariano) que incluye las oraciones dadas a los videntes de Fátima

2. Santo Rosario a la Preciosa Sangre  con Letanías.

3. Oración de Consagración a la Preciosa Sangre.

4. Oraciones de Consolación y Adoración.

5. Oración de Reparación a Jesucristo Agonizante (Llamados Angustiosos)

6. Otras oraciones místicas de Nuestro Señor Jesucristo

 

La hora del Sello de la Sangre de Cristo es de 12:00 a 15:00 hrs , mejor momento para hacer el Rosario de la sangre de Cristo y todas las oraciones del  devocionario. Si las haces el día jueves a las 23:00 hrs(11 de la noche)  el poder de este rosario aumenta pues de las 11: 00 PM a 04:00 AM es la Hora de Getsemaní, tiempo en el cual Jesús estuvo orando hasta que llegaron los soldados romanos y le tomaron preso. A Jesús le agrada mucho sentirse acompañado en esta hora,

Si no es posible hacer el rosario a las 12:00 hrs entonces puedes hacerlo a la hora que dispongas.

sábado, 8 de junio de 2013

La Armada Blanca

 

pag_6_4

“Me doy a ti”

Ejército de María” El ejército de la inocencia integrado por niños que se convierten en el arma más poderosa al hacer el Santo Rosario para ayudar a la Virgen María a destruir el mal y lograr la paz del mundo.

En Fátima, Portugal la Virgen Nuestra Señora del Rosario, conocida por su aparición como la Virgen de Fátima pide a Lucía, Jacinta y Francisco, tres niños pastorcitos; hacer el rosario y ellos preparados previamente por el ángel y a imitación de María dicen SÍ. Cuánta alegría sería para María que en cada parroquia del mundo existiera una Armada Blanca que hiciera el rosario todos los días del año y no solo durante el mes de mayo. Esa es la insistencia de María: que los niños recen el santo Rosario Mariano con las oraciones dadas a los videntes de Fátima, todos los días.

La Armada Blanca es un movimiento eclesiástico que tiene como objetivo principal el cuidado espiritual de los niños por medio de la Consagración a Dios Padre en María, conformando Nidos de oración y preparándolos para la Primera Comunión al primer uso de razón. Armada Blanca actúa también en defensa de la vida, así como en dar a conocer el Rostro Misericordioso de Dios Padre y la Evangelización misionera. Para el Padre Pío el rosario era su arma.

Goliat es el campeón de Satanás fuerte en sus armas y en su soberbia, David es el campeón de Dios, fuerte en su fe: “Tú vienes a mí armado de espada, de lanza y de jabalina, yo vengo a ti en el nombre del Señor de los ejércitos de Israel a quien tú has desafiado (1Sam 17,45).

El Goliat de estos tiempos ha tomado demasiada fuerza, tiene en sus manos el mundo. La salvación puede venir sólo de María, quien “terrible como ejército en formación para la batalla” (Ct 6,4), lo enfrenta desde sus niños, como nuevos David, armados con el Rosario: «Recen el Rosario todos los días para obtener la Paz y el fin de la guerra» (Fátima 13 de Mayo de 1917).

Cada pequeño que se consagra a María y reza el Rosario es un nuevo David y su rosario es su honda, es la “Armada” de María; “Blanca” porque blanco es el color de la inocencia.

El primer nido de oración es por naturaleza la familia en la cual el papá y la mamá deben nutrir a los hijos, no solo con el alimento material sino también con el alimento espiritual, transmitiendo la fe sobre todo con el ejemplo.
Constituyendo un Nido de Oración en casa se queda salvaguardada la unidad de la familia como dijo Pío XII: “Familia que reza unida, permanece unida”. –(www.armatabianca.org)

Intentemos en estos momentos de nuestra vida consagrar a los niños al Inmaculado Corazón de María para que sean parte de su ejército de inocentes: la Armada Blanca de nuestras parroquias, de nuestra casa y de la localidad donde vivimos. Consagremos a los hijos desde el vientre es importante hablarles de Dios y hacer el rosario por la embarazada y el hijo nacerá santo´y con el deseo de hacer el Santo Rosario con un gusto tiernamente hermoso.

Nuestra Madre del cielo llama a los niños a hacer el rosario y ellos lograrán la conversión del mundo. Consagremos los niños a María

La Consagración es el ofrecimiento que los niños - en edad y en espíritu - hacen de sí a Dios Padre y a María, en respuesta a este ofrecimiento, “también María se da a ellos sin reservas” (Tratado de la Verdadera Devoción num. 181) comunicándoles toda su Potencia de gracia y haciendo de ellos sus “apóstoles de los últimos tiempos fuego ardiente, que llevarán a donde quiera el fuego del Amor Divino” (id. 56) (Armata Bianca).

Corazones Unidos de Jesús y María

 

cielo

CONSAGRACIÓN A LOS CORAZONES UNIDOS
Dignísimos Corazones Unidos de Jesús y María, deseo consagrarme este día a Ustedes. Les rindo todo lo que poseo, tanto interior como exteriormente. Permitan que mi vida sea un continuo himno de alabanza a Sus Santísimos Corazones Unidos. Lleven a lo profundo de Sus Corazones, las victorias y las derrotas de este momento. Úsenlas como sea necesario para lograr la victoria de Su Reino Triunfante. Amén.

Mensajes de Jesús a Bernabé Nwoye:

ADOREN MI SANGRE

“Hijos, muchos están invocando la Sangre, pero no la están adorando. Todos los que adoran Mi Sangre Preciosa consuelan a Mi Padre, que tanto ama a Su Hijo. Cuando ustedes adoran Mi Sangre, atenúan los dolores de Mi Sagrado Corazón. El Corazón adolorido de Mi Madre también será consolado.” Jesucristo, 22 de julio, 1999.

— “Cuando se rece este Rosario( de la Sangre de Cristo), Mi Sangre Preciosa convertirá a todo Israel que significa el mundo entero”—le dijo Jesús—. Cada vez que se rezan el Padre Nuestro y el Ave María en el Rosario, se honran las Llagas místicas, los dolores y la Sangre Preciosa de los agonizantes y adoloridos corazones del Hijo y de Su Madre. La misericordia del Padre se multiplicará. El Espíritu Santo descansará sobre vosotros y Mi Sangre Preciosa fluirá”.

Jesús y María a través del vidente nigeriano nos dan a conocer algunas formas de atenuar y honrar a sus Corazones Unidos. En el amor que Cristo nos concedió y amando a los corazones adoloridos de Jesús y María ofrezcamos nuestras oraciones.

NOVENA A LOS DOS CORAZONES
(Madre Adela Galindo, Fundadora Sagrados Corazones Traspasados de Jesús y María)

Oh, Sagrado Corazón de Jesús,
que por amor te dejaste traspasar derramando sangre y agua,
te pedimos nos liberes, purifiques y nos concedas la gracia
de que nuestros corazones sean transformados
de corazones de piedra a corazones de carne.

Que al contemplar el amor y sacrificio de Tu Corazón,
seamos movidos a pasar del egoísmo al amor;
del orgullo a la humildad; de la rebeldía a la mansedumbre.

Oh, Inmaculado Corazón de María,
que por tu perfecta comunión de amor con el Corazón de tu Hijo,
recibiste espiritualmente la misma espada que le traspaso Su Corazón,
te pedimos nos enseñes a alcanzar esa misma comunión de amor.
Que nuestros corazones a imitación del tuyo, Madre,
sean dóciles a la acción del Espíritu Santo,
para que así sean instrumentos de paz, luz, vida, verdad y amor.

Oh, Corazones de Jesús y de María, cuyo triunfo y reinado espiritual
esperamos y anhelamos, pedimos nos concedan
la gracia de:................................................................

Manifiesten su Reinado en nuestros corazones a través de una vida
de santidad y virtud, para que así podamos en estos tiempos
cumplir la misión de ser apóstoles de Sus Dos Corazones.

Amén

 

CONSAGRACIÓN A LA LLAMA DEL AMOR SANTO
Inmaculado Corazón de María, humildemente te pido que lleves mi corazón a la Llama del Amor Santo, que es el refugio espiritual de toda la humanidad. No veas mis faltas ni mis fallas, más bien permite que estas iniquidades sean quemadas por esta Llama purificadora. A través del Amor Santo, ayúdame a ser santificado en el momento presente, y al hacerlo, darte a Ti, querida Madre, cada uno de mis pensamientos, palabras y obras. Tómame y úsame de acuerdo a lo que te sea agradable. Permíteme ser Tu instrumento en el mundo, todo para la mayor gloria de Dios hacia Tu victorioso Reino. Amén.

CONSAGRACIÓN AL AMOR DIVINO
Mi Jesús, el mismo Amor Divino, me consagro completamente a Ti. En y por medio de esta consagración uno mi alma al Amor Divino, comprendiendo que al hacerlo seré un mártir de amor. Elijo buscar únicamente complacerte en el momento presente, Jesús. Así pues, te entrego mi salud, mi apariencia e incluso lo que me conforta. Por esta entrega suplico que el Amor Divino pueda alcanzar la victoria en cada corazón. Cubierto por esta consagración a Tu Amor Divino, dulce Jesús, recibe mi “sí” a Tu Divina Voluntad en cada momento y en cada respiro. No busco nada que Tú no quieras que busque. No amo persona, lugar o cosa alguna más allá de Tu Voluntad para mí. Abrazo cada cruz que permites para mí y aprecio cada gracia que me das. Amén.


ORACIÓN PARA AYUDAR A VIVIR LA CONSAGRACIÓN AL AMOR DIVINO
Padre Celestial, Señor Jesucristo y Espíritu Santo de Dios, vengo delante de Ti al haber consagrado mi cuerpo y mi alma al Amor Divino. Pido Tu ayuda para vivir esta consagración en cada momento presente. Ayúdame a entregarme a cada cruz, y a reconocer y corresponder a cada preciosa gracia que das en mi vida. A través de mi consagración al Amor Divino, suplico Tu ayuda para aniquilar mi propia voluntad y así vivir en Tu Divina Voluntad. Amén.

 

CORONA DE LOS CORAZONES UNIDOS
Meditación en Honor al Sagrado Corazón de Jesús
Yo invito a Mis hijos a comprender la inmensa profundidad y perfección contenida en el Corazón de Mi Hijo Querido. Permítanse ser atraídos a este Vaso de perfecto Amor, Misericordia y Verdad. Dejen que la Llama de Su Corazón los consuma y los lleve a la más alta unión con la Santísima Trinidad. ¡A Él todo el honor y la gloria! Jesús, otorga a Mis hijos hambre de salvación a través de la devoción a Tu Sacratísimo Corazón.
Un Padrenuestro... tres Avemarías...


Meditación en Honor al Inmaculado Corazón de María
Inmaculado Corazón de María, eres el vaso más puro de la gracia, la definición misma de la santidad y una señal del Apocalipsis. María, Tu Corazón es el Refugio del Amor Santo, una señal de contradicción en esta era de maldad. Querido Corazón de María, ha sido ordenado que la conversión y la paz del mundo sean confiadas a Ti. Sólo a través del Amor Santo se podrá ganar la batalla. Como Tú, Corazón de María, fuiste traspasado por muchas espadas, atraviesa nuestros corazones con la flecha encendida del Amor Santo. Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros.
Un Padrenuestro... tres Avemarías...


Meditación sobre la Pasión de Nuestro Señor
Jesús estuvo dispuesto a morir por los pecados de la humanidad. Él murió por todos y cada uno de nosotros. De Su costado, aún hoy, fluye una fuente inagotable de Amor y Misericordia. No sean renuentes, como lo fue Simón, en abrazar las cruces que les son dadas. Muchos sufren las llamas eternas del infierno porque no hubo alguien dispuesto a sufrir por ellos. Víctima Eterna, verdaderamente presente en los sagrarios del mundo, ruega por nosotros.
Un Padrenuestro... tres Avemarías...


Meditación sobre los Dolores de María
Así como Mi Hijo sufrió por ustedes, Yo sufrí también, en Mi entendimiento, en Mi Corazón y en Mi cuerpo. Mi cruz física quedó escondida. Mis cruces emocionales e intelectuales sólo pudieron suponerse, con intensidad ardían dentro de Mí. Igualmente, su sufrimiento debe permanecer oculto, siempre que sea posible, para ganar méritos para las almas y gracias para el mundo.
Un Padrenuestro... tres Avemarías...


En Expiación a los Corazones de Jesús y de María
Yo los invito a comprender que su “sí” en el momento presente al Amor Santo es expiación para Nuestros Corazones Unidos. Les digo esto, pequeños, porque vivir en Amor Santo en cada momento requiere una autodisciplina heroica y un rendirse a la Divina Voluntad de Dios a través del Amor Santo. Se pueden sacrificar muchas y grandes cosas: las posesiones, los acontecimientos y más, pero ninguna tan grande como la voluntad propia. Ésta es la mayor expiación.
Un Padrenuestro... tres Avemarías...


ORACIÓN A LOS CORAZONES UNIDOS DE JESÚS Y MARÍA
¡Oh Corazones Unidos de Jesús y María!, son toda gracia, toda misericordia, todo amor. Permitan que mi corazón esté unido a los Suyos, para que cada necesidad mía esté presente en Sus Corazones Unidos. Sobre todo, viertan Sus gracias sobre esta necesidad en particular: por el bienestar de todos los miembros de la Confraternidad, vivos y difuntos. Ayúdenme a reconocer y a aceptar Su amorosa Voluntad en mi vida. Amén. Santas y Sagradas Heridas de los Corazones Unidos de Jesús y María, atiendan mi oración.

ORACIÓN DE CONFIANZA
Querido Jesús, enséñame a confiar sólo en Tu poder, en el de Tu Padre y en el del Espíritu Santo. Te rindo mi voluntad. En esta rendición acepto que Tu gracia controle el futuro. Entiendo que Tú me amas y quieres sólo mi bien, mi salvación. Decido vivir en el presente y esperar lo que Tú hayas planeado para mí en el futuro. Confiaré en Tus planes y en Tu Divina Voluntad para mí. Amén.


ORACIÓN DE PEQUEÑEZ ESPIRITUAL
Querido Jesús, deseo llegar a Ti como un niño pequeño. Como niño, deseo solamente agradarte. En este esfuerzo, rechazo las pompas del mundo. Abrazo la verdad de la humildad que me revela mi estado ante los Ojos de Dios. Busco solamente la aprobación de Dios en cada momento presente. Por lo tanto, rindo mi propia voluntad y mi naturaleza humana a la Divina Voluntad de Dios. Al hacerlo, no persigo placeres ni reconocimientos ante los ojos humanos. Autorizo que Dios tome dominio completo sobre mi corazón, confiando siempre en Sus planes para mí. Amén.


ORACIÓN DE PERFECCIÓN EN LA VIRTUD
Querido Jesús, a través del Inmaculado Corazón de María, abre mi corazón a la gracia que necesito para ser perfeccionado en la virtud el día de hoy en cada momento presente. Amén.

Consagración al Sagrado Corazón

Quien se consagra al Sagrado Corazón de Jesús con corazón sincero tiene la fortaleza para cumplir sus mandamientos y las leyes divinas, pero sobre todo, la seguridad de que solo pertenece a Dios y sólo Él puede mandar en su corazón y disponer de todos los actos de su vida y de su vida misma.

z_margarita_al_jesus2 El Sagrado Corazón de Jesús quiso seguir  dándonos más y a través de la vidente María Margarita de Alacoque, a quien se le apareció en varias ocasiones y le mostró su Sagrado Corazón nos dice que nos espera con los brazos abiertos para que vayamos a Él, aún cuando es sabedor de todos nuestros pecados y debilidades, nos insiste en en estar esperándonos. Volvamos a Él con el corazón ardiente y hagamos de nuestra vida y de nuestro ser una entrega diaria a ÉL que tanto nos ama.

Pídanosle por nuestros sacerdotes, pastores enviados por Él y para quienes Jesús Agonizante a través del vidente nigeriano Bernabé Nwoye nos pide orar por ellos diciéndonos que Él los puso ahí, como sacerdotes y Él sabe por qué los puso que nunca critiquemos a sus sacerdotes, nuestros pastores y oremos por ellos.

En razones más terrenales como fieles  y creyentes de Dios podemos pensar iluminados por el Espíritu Santo  que los sacerdotes como pastores enviados de Dios a evangelizar y guiar a su rebaño a Él están expuestos a muchas cosas que vienen del enemigo para entorpecer los planes del Señor y un ejemplo muy grande lo fue San Juan María Vianey quien tuvo que soportar las interferencias del mismo Maligno. ¿Cuántos sacerdotes han tenido que soportar esas interferencias y tentaciones del mal? Seguramente muchos y no es necesario saber quiénes y qué tanto. Lo necesario y urgente es hacer oración por ellos.  Hagamos la oración por voluntad propia que así agradaremos más al Señor y verá cumplidos sus deseos. Por estas razones el Sagrado Corazón me inspira pedir así:

Consagración de los sacerdotes al Sagrado Corazón de Jesús

Sagrado Corazón de Jesús, yo humilde sierva tuya

no tengo más deseo  que orar desde mi corazón,

cumplir tus santos deseos y tu sagrada voluntad,

suplicante te pido escuches mi oración:

Te consagro a los sacerdotes que Tú mismo elegiste

para ser los pastores de Tu pueblo,

tómalos como posesión Tuya y parte de Tu Ser,

habita en sus corazones para que latan unidos al Tuyo;

si en sus corazones hay frialdad o tibieza, hazlos ardiente como el Tuyo,

si en sus corazones hay aflicciones dales Tu confianza,

si en sus corazones hay desamor llénalos de Tu amor,

en sus corazones frágiles o débiles por Tu firmeza y fortaleza,

y que así como fueron unidos tus pies en la cruz

y por la sangre que manó de Tu pie derecho

une fuertemente a todos los sacerdotes con el Papa

para que caminen juntos en la humildad, la sencillez,

la caridad y el amor al prójimo con tierna dulzura.

Para que puedan cumplir fielmente la misión

De ir a evangelizar a tu pueblo

Tal como lo ordenaste a los apóstoles

guiados por Ti a través de San Pedro,

en quien edificaste Tu Iglesia e hiciste Primer Papa;

ponles Tu armadura.

Cubre sus cabezas con el yelmo de la salvación,

Ponles un corazón semejante al Tuyo,

Cíñelos con el cinto de la verdad,

Calza sus pies con el apresto del evangelio de paz,

Dales la coraza de justicia,

El escudo de la fe y la espada del Espíritu

Para que apaguen todos los dardos de fuego

Con que los ataca el maligno.

Si tomas como tuyos a todos los sacerdotes

Y les pones tu armadura se santificarán,

Tu pueblo se convertirá y seguirá a María,

Tu misericordiosa Madre,

Quien con maternal acompañamiento

Nos conducirá a Ti y entraremos a Tu reino.

Amén.

COPIA-~1LA CONSAGRACIÓN DIARIA AL SAGRADO CORAZÓN.

Acto de Consagración que hizo de sí Santa Margarita María al Divino Corazón de Jesús.

 

 

  Yo, me dedico y consagro al Sagrado Corazón de Nuestro Señor Jesucristo; le entrego mi persona y mi vida, mis acciones, penas y sufrimientos, para no querer ya servirme de ninguna parte de mi ser sino para honrarle, amarle y glorificarle. Ésta es mi irrevocable voluntad: pertenecerle a Él enteramente y hacerlo todo por amor suyo, renunciando de todo mi corazón a cuanto pueda disgustarle.

Te tomo, pues, Corazón divino, como único objeto de mi amor, por protector de mi vida, seguridad de mi salvación, remedio de mi fragilidad y mi inconstancia, reparador de todas las faltas de mi vida, y mi asilo seguro en la hora de la muerte. Sé, pues, Corazón bondadoso, mi justificación para con Dios Padre, y desvía de mí los rayos de su justa indignación. Corazón amorosísimo, en ti pongo toda mi confianza, porque, aun temiéndolo todo de mi flaqueza, todo lo espero de tu bondad. Consume, pues, en mí todo cuanto pueda disgustarte o resistirte. Imprímase tu amor tan profundamente en mi corazón, que no pueda olvidarte jamás, ni verme separado de ti. Te ruego encarecidamente, por tu bondad que mi nombre esté escrito en ti. Ya que quiero constituir toda mi dicha y toda mi gloria en vivir y morir llevando las cadenas de tu esclavitud. Así sea.

MÁXIMAS DE SANTA MARGARITA

"Dios es mi todo, y todo, fuera de El, es nada para mí".

"El Corazón de Jesús tanto cuidado tendrá de vosotros cuanto os confiéis y abandonéis a El".

"Cuando no miramos más que a Dios, ni buscamos otra cosa que su divina gloria, no hay nada que temer".

"En la voluntad de Dios encuentra su paz nuestro corazón y el alma su alegría y su descanso".

"Todas las más amargas amarguras no son más que dulzura en este adorable Corazón, donde todo se trueca en amor".

"Es preciso darlo todo para tenerlo todo; el amor divino no sufre mezcla de cosa alguna".

"Es bueno caminar por la fuerza de su Amor en sentido contrario a nuestras inclinaciones, sin Otro placer ni contento sino el de no tener ninguno".

"Las cruces, desprecios, dolores y aflicciones son los verdaderos tesoros de los amantes de Jesucristo crucificado".

"El mayor bien que podemos tener en esta vida es la conformidad con Jesucristo en sus padecimientos".

"El Corazón de Jesús es un tesoro oculto e infinito que no desea más que manifestarse a nosotros".

SAN LUIS MARIA GRIGNIONCONSAGRACIÓN A JESUCRISTO, SABIDURÍA ENCARNADA  EN MARÍA,   POR SAN LUIS MARÍA GRIGNION DE MONTFORT

¡Sabiduría eterna y encarnada!
¡Amabilísimo y adorable Jesús,
verdadero Dios y verdadero hombre,
Hijo único del Eterno Padre
y de María siempre Virgen!
Te adoro profundamente
en el seno y en los esplendores de tu Padre,
durante la eternidad,
y en el seno virginal de María,
tu dignísima Madre,
en el tiempo de tu encarnación.
Te doy gracias de que te has anonadado,
tomando la forma de un esclavo,
para sacarme de la cruel esclavitud del demonio.
Te alabo y te glorifico
porque has tenido la bondad
de someterte en todo a María,
tu Santa Madre,
con el fin de hacerme, por medio de Ella,
un fiel esclavo.
Pero, desgraciadamente,
¡ingrato e infiel como soy!,
no he observado los votos y las promesas
que con tanta solemnidad
te he hecho en mi Bautismo:
no he cumplido con mis obligaciones.
No merezco llamarme hijo tuyo, ni tu esclavo;
y, como no hay nadie en mí
que no merezca tus rechazos y tu cólera,
ya no me atrevo a acercarme por mí mismo
a tu santa y augusta Majestad.
Por eso he recurrido a la intercesión
y a la misericordia de tu Santísima Madre,
que me has dado como Medianera para contigo;
y es por medio de Ella que espero obtener de Ti
la contrición y el perdón de mis pecados,
la adquisición y la conservación de la Sabiduría.
Te saludo, pues, ¡María Inmaculada!,
vivo tabernáculo de la divinidad,
escondida en el cual, la eterna Sabiduría,
quiere ser adorada por los Ángeles
y por los hombres.
Te saludo, ¡Reina del Cielo y de la tierra!,
a cuyo imperio todo está sometido,
todo lo que está por debajo de Dios.
Te saludo, ¡seguro Refugio de los pecadores!,
cuya misericordia no faltó a nadie.
Escucha los deseos que tengo
de la divina Sabiduría,
y recibe para eso los votos y los dones
que mi bajeza te presenta.
Yo...infiel pecador,
renuevo y ratifico hoy en tus manos
los votos de mi Bautismo:
renuncio para siempre a Satanás,
a sus seducciones y a sus obras,
y me doy enteramente a Jesucristo,
la Sabiduría encarnada,
para llevar mi cruz tras Él
todos los días de mi vida,
y para que yo le sea más fiel
de como lo he sido hasta ahora.
Te escojo hoy,
en presencia de toda la Corte celestial,
como Madre y Señora mía.
Te entrego y consagro, en calidad de esclavo,
mi cuerpo y mi alma,
mis bienes interiores y exteriores,
y el valor mismo de mis buenas acciones
pasadas, presentes y futuras,
dejándote un entero y pleno derecho
de disponer de mí y de todo lo que me pertenece,
sin excepción, según tu agrado,
a la mayor gloria de Dios
en el tiempo y en la eternidad.
Recibe, ¡Virgen bondadosa!,
esta pequeña ofrenda de mi esclavitud,
en honor y en unión con la sumisión
que la eterna Sabiduría
gustosamente quiso observar
para con tu maternidad;
en homenaje al dominio que ustedes, los dos,
tienen sobre este pequeño gusano
y miserable pecador;
y en acción de gracias por los privilegios
con los que la Santísima Trinidad
te ha favorecido.
Proclamo que desde ahora
quiero, como verdadero esclavo tuyo,
procurar tu honor y obedecerte en todo.
¡Madre admirable!, preséntame
a tu querido Hijo,
en calidad de eterno esclavo,
para que Él, que por Ti me rescató,
por Ti me reciba.
¡Madre de misericordia!, hazme la gracia
de obtener la verdadera sabiduría de Dios
y de colocarme, para eso,
en el número de las personas
a las que amas, instruyes, guías,
alimentas y proteges
como a hijos y esclavos tuyos.
¡Virgen fiel!, vuélveme en todo
un perfecto discípulo, imitador y esclavo
de la Sabiduría encarnada,
Jesucristo, Hijo tuyo,
tanto que por tu intercesión y con tu ejemplo
yo llegue a la plenitud de su edad en la tierra
y de su gloria en los Cielos. Amén.

 SAN_CL~1Ofrecimiento de sí mismo y de todas sus cosas al Corazón de Jesús, de San Caludio de la Colombière

"Oh! Corazón de mi amantísimo Jesús! Corazón dignísimo de toda mi adoración y amor! Yo [N..] inflamado en el deseo de compensar y borrar tantas y tan graves injurias cometidas contra vos, y para huir cuanto está de mi parte el vicio de ingrato, os entrego y consagro del todo mi corazón con todos sus afectos, y a mí mismo con todo cuanto soy enteramente. Protesto que es mi deseo puro y sincero de olvidarme del todo desde esta hora y momento, de mí mismo y de todas mis cosas, para que, quitados todos los impedimentos, pueda entrar en vuestro Sacrosanto Corazón, que con singular misericordia me habéis abierto, y habitar en él vivo y muerto con vuestros fieles siervos.
Encendido, pues, todo en vuestro amor, ofrezco gustoso a este Divinísimo Corazón todo el mérito y satisfacción que puedo tener en los santos sacrificios de la Misa, oraciones, obras de penitencia, humildad, obediencia y de todas las demás virtudes que ejercitare por todo el tiempo de mi vida hasta el último aliento de ella. No sólo quiero hacer todo esto en alabanza y honra del Corazón de Jesús, sino que también le pido humilde e instantemente, se digne de admitir esta perfecta donación de todas mis cosas, que hago a este Santísimo Corazón: de suerte que pueda disponer de todas ellas a su arbitrio, aplicándolas a quien fuere servido, o destinándolas al fin que más le agradare. Y porque ya tengo cedida a las ánimas del Purgatorio toda la satisfacción que pueda tener en mis obras, deseo se les aplique, según el beneplácito del Corazón de Jesús.
Pero no debiendo impedir esta mi donación que yo pueda ofrecer las Misas y oraciones según lo pidieren algunas veces la obediencia y caridad, habiendo de valerme entonces de los bienes ajenos y que ya pertenecen al Corazón de Jesús, es mi intención que todas las obras de virtud que ejercitare entonces, queden dedicadas y consagradas al Corazón de Jesús, como bienes propios suyos.
¡Oh! Corazón Santísimo! Enseñadme, os ruego, el camino que debo tomar para que, olvidado enteramente de mí mismo, llegue a conseguir la pureza de vuestro amor, cuyo deseo me habéis infundido. Abrásome en vehementes deseos de agradaros; pero siento que de ningún modo podré llegar a conseguir lo que deseo sin aquel grande auxilio, que Vos solamente podéis darme.
Perfeccionad, pues, en mí, Oh! Corazón santísimo, todo lo que os es agradable y conforme a vuestra voluntad. Conozco ciertamente que yo repugno y resisto; pero, si no me engaño, no quisiera resistir: a Vos os toca dar y perfeccionarlo todo. A vos sólo, Oh! Corazón santísimo, se deberá toda la gloria de mi santidad, si mereciere finalmente el conseguirla: ni yo quiero aspirar en adelante a la misma santidad con otro fin, sino el de vuestra gloria y alabanza. Amén.

lunes, 3 de junio de 2013

Santos Apóstoles Pedro y Pablo

29 de junio

pedro_pablo"Llegado Jesús a la región de Cesárea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas». Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo». Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos»." Mt 16, 13.19

 

San Pedro

Patrono del papado y de los Papas, Roma, Iglesia universal, ladrilleros, fundidores de plomo, panaderos, pescadores, vidrieros, cerrajeros, fundidores, carpinteros, relojeros, contra la fiebre, dolencias en los pies, de los penitentes y de los que se confiesan.

ORACIÓN A SAN PEDRO

Príncipe de los Apóstoles y de la Iglesia Católica: por aquella obediencia con que a la primera voz dejaste cuanto tenías en el mundo para seguir a Cristo; por aquella fe con que creíste y confesaste por Hijo de Dios a tu Maestro; por aquella humildad con que, viéndole a tus pies, rehusaste que te los lavase; por aquellas lágrimas con que amargamente lloraste tus negaciones; por aquella vigilancia con que cuidaste como pastor universal del rebaño que se te había encomendado; finalmente, por aquella imponderable fortaleza con que diste por tu Redentor la vida crucificado, te suplico, Apóstol glorioso, por tu actual sucesor el Vicario de Cristo. Alcánzame que imite del Señor esas virtudes tuyas con la victoria de todas mis pasiones; y concédeme especialmente el don del arrepentimiento para que, purificado de toda culpa, goce de tu amable compañía en la gloria. Amen.

San Pablo

Patrón: Roma, cordeleros, alfombreros, teólogos, trabajadores de relaciones públicas, fabricantes de tiendas de campaña, contra calambres, convulsiones, para la fertilidad de los campos, contra el granizo, contra el temor, de la prensa católica.

ORACIÓN A SAN PABLO

Glorioso apóstol San Pablo, vaso escogido del Señor para llevar su santo nombre por toda la tierra; por tu celo apostólico y por tu abrasada caridad con que sentías los trabajos de tus prójimos como si fueran tuyos propios; por la inalterable paciencia con que sufriste persecuciones, cárceles, azotes, cadenas, tentaciones, naufragios y hasta la misma muerte; por aquel celo que te estimulaba a trabajar día y noche en beneficio de las almas y, sobre todo, por aquella prontitud con que a la primera voz de Cristo en el camino de Damasco te rendiste enteramente a la gracia, te ruego, por todos los apóstoles de hoy, y que me consigas del Señor que imite tus ejemplos oyendo prontamente la voz de sus inspiraciones y peleando contra mis pasiones sin apego ninguno a las cosas temporales y con aprecio de las eternas, para gloria de Dios Padre, que con el Hijo y el Espíritu Santo vive y reina por todos los siglos de los siglos. Amén.

San Pedro fue el Primer Papa, al que Cristo dejó al frente de su Iglesia. En Pedro Jesús deja instituida su iglesia y Él vendrá por segunda vez a la Iglesia que dejó, vendrá como el Sumo Sacerdote Eterno, el Juez Justo, el Cristo Rey.

San Pedro, el Príncipe de los Apóstoles, y San Pablo, el Doctor de las gentes, cementaron con su sangre los cimientos de la Iglesia romana. San Pedro murió crucificado. A San Pablo fue decapitó, el año 69. Los dos tuvieron la dicha de confirmar, con la efusión de su sangre, la doctrina que habían predicado con tanta elocuencia y confirmado con tantos milagros

Cumpliendo el deseo de Jesús y de María de orar por los sacerdotes, pidamos a San Pedro y San Pablo su intercesión por nuestros pastores.

Señor Jesús, Pastor Supremo del rebaño,

Te rogamos que por el inmenso amor y misericordia

De tu Sagrado Corazón,

Atiendas todas las necesidades de tus sacerdotes.

Te pedimos que retomes en Tu Corazón

A todos aquellos sacerdotes que se han alejado de Tu camino,

Que enciendas de nuevo el deseo de santidad

En los corazones de aquellos sacerdotes

que han caído en la tibieza

y que continúes otorgando a tus sacerdotes fervientes

El deseo de una mayor santidad.

Unidos a tu Corazón y al Corazón de María,

Te pedimos que entregues esta petición a Nuestro Padre Celestial

En la unidad del Espíritu Santo.

Amén

Da la salud a los sacerdotes enfermos y fortaleza ante las debilidades.

San Antonio de Padua

 Fiesta: 13 de junio (muerte)
Fraile franciscano, Doctor de la Iglesia
(1195-1231)
"El gran peligro del cristiano es predicar y no practicar, creer pero no vivir de acuerdo con lo que se cree".

Patrón  pobres, viajeros, albañiles, panaderos y papeleros., franciscanos, contra los naufragios, contra el hambre, indios americanos, animales domésticos, ancianos, pescadores, cosechas, pérdida de objetos, pobreza, mujeres embarazadas, contra la esterilidad, marineros.Se le invoca por los objetos perdidos y para pedir un buen esposo/a pidiéndoselo en oración y no poniéndolo de cabeza. Puedes dar el “pan de San Antonio” para pedir su intercesión. Recordemos que Dios nos dijo que todo lo que pidamos en oración será concedido.

Antonio vivía de acuerdo a las leyes de Dios, su vida es un ejemplo de santidad profunda.

Era un gran predicador. Se afirmaba que estaba dotado con el poder de obrar milagros. A veces, bastaba su presencia para que los pecadores cayesen de rodillas a sus pies; parecía que de su persona irradiaba la santidad. La gente le seguía para escucharle, incluyendo criminales empedernidos, los indiferentes y los herejes, logrando que pidiesen confesión. Sus sermones eran oídos por enormes auditorios y, para que nadie dejara de oírle, a menudo predicaba en las plazas públicas y en los mercados. En una ocasión, cuando los herejes de Rímini le impedían al pueblo acudir a sus sermones, San Antonio se fue a la orilla del mar y empezó a gritar: "Oigan la palabra de Dios, Uds. los pececillos del mar, ya que los pecadores de la tierra no la quieren escuchar". A su llamado acudieron miles y miles de peces que sacudían la cabeza en señal de aprobación. Aquel milagro se conoció y conmovió a la ciudad, por lo que los herejes tuvieron que ceder. Uno de los milagros más conocidos es el de la mula: Quiso uno retarle a San Antonio a que probase con un milagro que Jesús está en la Santa Hostia. El hombre dejó a su mula tres días sin comer, y luego cuando la trajo a la puerta del templo le presentó un bulto de pasto fresco y al otro lado a San Antonio con una Santa Hostia. La mula dejó el pasto y se fue ante la Santa Hostia y se arrodilló.

Como San Antonio cree en el Señor, vive según las leyes de Dios y predica con el ejemplo.

San Antonio es el patrón de los pobres y, ciertas limosnas especiales que se dan para obtener su intercesión, se llama "pan de San Antonio"; esta tradición comenzó a practicarse en 1890. Se cree que se le invoca para encontrar los objetos perdidos, porque un novicio huyó del convento y se llevó un valioso salterio que utilizaba San Antonio; el santo oró para que fuese recuperado su libro y, al instante, el novicio fugitivo se vio ante una aparición terrible y amenazante que lo obligó a regresar al convento y devolver el libro.

Novena a San Antonio
Es famoso por sus milagros

San Antonio obtenme de la Misericordia de Dios esta gracia que deseo (mencione el favor que pide).
Como tú eres tan bondadoso con los pobres pecadores, no mires mi falta de virtud antes bien considera la Gloria de Dios que será una vez más ensalzada por ti al concederme la petición que yo ahora encarecidamente hago.
Glorioso San Antonio de los milagros, padre de los pobres y consuelo de los afligidos, te pido ayuda.
Has venido a mi auxilio con tan amable solicitud y me has aliviado tan generosamente que me siento agradecido de corazón.
Acepta esta ofrenda de mi devoción y amor.
Renuevo la seria promesa de vivir siempre amando a Dios y al prójimo.
Continúa defendiéndome benignamente con tu protección y obtenme la gracia de poder un día entrar el Reino de los Cielos, donde cantaré enteramente las misericordias del Señor. Amen.


Oración de liberación de San Antonio de Padua

Haciendo la señal de la cruz dirás con mucho fervor:
He aquí la Cruz del Señor,+
Huid, potestades enemigas:+
El león Judà, descendiente de David,+
Ha vencido. Aleluya.
Este exorcismo usado frecuentemente por San Antonio es muy eficaz contra las tentaciones del demonio, como lo prueban muchísimos ejemplos. Constituyen esas palabras el breve o carta de San Antonio que él mismo escribió y entregó a una devota suya para librarla de una fuerte y tenaz tentación.
Oración

A ti, Antonio, dechado de amor a Dios y a los hombres que tuviste la dicha de estrechar entre tus brazos al Niño-Dios, a ti lleno de confianza, recurro en la presente tribulación que me acongoja………….
Te pido también por mis hermanos más necesitados, por los que sufren, por los oprimidos, por los marginados, por los que hoy más necesiten de tu protección.

Haz que nos amemos todos como hermanos, que en el mundo haya amor y no odios. Ayúdanos a vivir el mensaje cristiano.

Tú, en presencia ya del Señor, no ceses de interceder por El, con El, y en El, a favor nuestro ante El Padre. Amén.


TRECE MARTES EN HONOR DEL GLORIOSO
SAN ANTONIO DE PADUA.

Os ruego bendito San Antonio, que me hagáis partícipe de las incontables misericordias que concedéis a cuantos os invocan con devoción y confianza.
Martes 1.- Amoroso San Antonio, que despreciasteis las vanidades del mundo, haced que ame a Dios y me dedique a las cosas de su servicio. (Padre Nuestro y Avemaría).
Martes 2.-Angélico San Antonio, lirio de incontable pureza, logradme del Señor que venza todas las tentaciones. (Padre Nuestro y Avemaría).
Martes 3.- Bendito San Antonio, amigo de la penitencia, alcanzadme que con voluntarios sacrificios, satisfaga por mis faltas. (Padre Nuestro y Avemaría).
Martes 4.- Admirable San Antonio, espejo de obediencia, obtenedme que sepa conformarme a la voluntad de Dios. (Padre Nuestro y Avemaría).
Martes 5.- Serenísimo San Antonio, joya de pobreza, atended por amor de Jesús y de Maria a mí y a los necesitados.(Padre Nuestro y Avemaría).
Martes 6.- Compasivo San Antonio, ejemplo de humildad, alcanzadme la firme sujeción a la iglesia y a todo superior. (Padre Nuestro y Avemaría).
Martes 7.- Amable San Antonio, consolador de los afligidos, rogad por cuantos sufren para que se vean libres de sus males o se resignen en su desgracia. (Padre Nuestro y Avemaría).
Martes 8.- Celoso San Antonio, defensor de la inocencia y castigador del vicio, alcanzadme que os sea agradable. (Padre Nuestro y Avemaría).
Martes 9.- Amantísimo San Antonio, horno de ardiente caridad, alcanzadme vivas ansias de trabajar por la gloria del Señor. (Padre Nuestro y Avemaría).
Martes 10.- Incomparable San Antonio, lumbrera que ilumina a los pecadores, obtenedme que jamás ofenda a Dios. (Padre Nuestro y Avemaría).
Martes 11.- Inocente San Antonio, celador de la justicia, libradme de las asechanzas del demonio, y de todo mal. (Padre Nuestro y Avemaría).
Martes 12.- Perfectísimo San Antonio, que hacèi hallar las cosas perdidas, obtenedme que lleve mi cruz y gane el cielo. (Padre Nuestro y Avemaría).
Martes 13.- Santísimo y muy generosísimo San Antonio. Sembrador de milagros, pretejedme con vuestra intercesión en todo el curso de mi vida. (Padre Nuestro y Avemaría).
Oración final para todos los martes.
Caritativo protector de los que a vos acuden, ya que habéis recibido el don de hacer milagros, trabajad en el de mi conversión, alejad de mí y de todos los que me son queridos, las enfermedades, las adversidades, y las desgracias, y por la virtud de vuestras oraciones, atraed sobre mí y todos los míos las bendiciones del cielo. Amén.


Letanía de San Antonio
(como devoción privada)

Señor ten piedad.
Cristo ten piedad.
Señor ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Santa María, ruega por nosotros.
San Francisco, San Antonio de Padua gloria de la orden de frailes menores, mártir en el deseo de morir por Cristo, Columna de la Iglesia, Digno sacerdote de Dios, Predicador apostólico, Maestro de la verdad, Vencedor de herejes, Terror de los demonios,
Consuelo de los afligidos,
Auxilio de los necesitados,
Guía de los extraviados,
Restaurador de las cosas perdidas,
Intercesor escogido,
Constante obrador de milagros,
Sé propicio, perdónanos, Señor,
Sé propicio, escúchanos, Señor,
De todo mal, líbranos, Señor,
De todo pecado,
De todo peligro de alma y cuerpo,
De los lazos del demonio,
De la peste, hambre y guerra,
De la muerte eterna,
Por los méritos de San Antonio,
Por su celo en la conversión de los pecadores,
Por su deseo de la corona del martirio,
Por sus fatigas y trabajos,
Por su predicación y doctrina,
Por sus lagrimas de penitencia,
Por su paciencia y humildad,
Por su gloriosa muerte,
Por sus numerosos prodigios,
En el día del juicio, Nosotros pecadores, te rogamos, óyenos,
Que nos guíes por caminos de verdadera penitencia,
Que nos concedas paciencia en los sufrimientos,
Que nos asistas en las necesidades,
Que oigas nuestras oraciones y peticiones,
Que enciendas en nosotros el fuego de tu amor,
Que nos concedas la protección y la intercesión de San Antonio, Hijo de Dios,
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros
Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos.

V. Ruega por nosotros oh bienaventurado San Antonio, R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo. Oremos: Dios
Todopoderoso y eterno, Glorificaste a tu fiel confesor Antonio con el don constante de hacer milagros. Concédenos que cuanto pedimos confiadamente por sus méritos estemos ciertos de recibirlo por su intercesión. Te lo pedimos en nombre de Jesús, el Señor.R. Amen.

 

Oraciones para invocar su intercesión ante Dios

ORACIÓN

¡Oh admirable y esclarecido protector mío, San Antonio de Padua! Siempre he tenido grandísima confianza en que me habéis de ayudar en todas mis necesidades, rogando por mi al Señor a quien servisteis, a la Virgen Santísima a quien amasteis y al divino Niño Jesús que tantos favores os hizo. Rogadles por mi, para que por vuestra poderosa intercesión me concedan lo que pido.

¡Oh Glorioso San Antonio! Pues las cosas perdidas son halladas por vuestra mediación y obráis tantos prodigios con vuestros devotos; yo os ruego y suplico me alcancéis de la Divina Majestad el recobrar la gracia que he perdido por mis pecados, y el favor que ahora deseo y pido, siendo para Gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.

__________

REZO DIARIO PARA SAN ANTONIO

Te saludo San Antonio y me regocijo en los favores que nuestro Señor libremente te ha otorgado. Te recuerdo en especial tu momento de dicha cuando el Divino Niño Jesús condescendió abrazarte con ternura. ¡Oh, que gran felicidad y alegría llenaría tu corazón en esa ocasión! Por esta especial prerrogativa y por la alegría de tu beatifica visión, que ahora le tienes a El cara a cara, te ruego, te suplico y te imploro Oh querido San Antonio, que me ayudes en mis aflicciones, problemas y ansiedades, particularmente concerniente a (aquí menciona tu problema, tu petición). Oh, deja que tu corazón se conmueva para interceder por mí, para escuchar y responderme. Dile al Señor de los deseos y necesidades de tu devoto (a) cliente. Una palabra, una mirada de tu corazón que tanto ama el Niño Jesús, coronara mi éxito y me llenara de alegría y de gratitud. Amén.

San Antonio a quien el Niño Jesús amo y honró, concédeme lo que te pido.
San Antonio, poderoso en palabra y acción, concédeme lo que te pido.
San Antonio, siempre dispuesto a ayudar a los que te invocan, concédeme mi petición. Amén.

V. Ruega por nosotros San Antonio.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

ORACIÓN. Oh Dios, que te dignaste escoger a San Antonio como modelo de todas las virtudes para la bendición de toda la humanidad, y has convertido a muchas almas a través de sus sermones y buen ejemplo, concédeme que por sus méritos e intercesión pueda real y verdaderamente convertirme, renunciar al pecado y a todo deseo de pecar, y hacerme cada vez más y más del agrado de Dios por la practica de la verdadera virtud. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

(Traducido del inglés por Chickie Ortigas)

__________

REZO INFALIBLE A SAN ANTONIO

Oh bendito San Antonio, él más gentil de todos los santos, tu amor por Dios y tu caridad por sus criaturas te hicieron merecedor, cuando estabas aquí en la tierra, de poseer poderes milagrosos. Los milagros esperaban tu palabra, que tu estabas siempre dispuesto a hablar por aquellos con problemas o ansiedades. Animado por este pensamiento, te imploro obtengas para mí… (menciona tu petición). La respuesta a mi rezo puede que requiera un milagro, pero aun así tú eres el santo de los milagros.

Oh gentil y querido santo, cuyo corazón siempre esta lleno de compasión humana, susurra mi petición a los oídos del dulce Niño Jesús, a quien le gustaba estar entre en tus brazos, y por siempre tendrás la gratitud de mi corazón.

Rezar 13 padrenuestros, avemarías y glorias.


(Traducido del inglés por Chickie Ortigas)

__________

PARA PEDIR SU INTERCESIÓN

¡Oh glorioso San Antonio!, a quien Dios ha elegido como intercesor nuestro en los apuros y pérdidas de la vida material, y como protector de los pobres ante los ricos: protégenos con tu favor en todas las necesidades y enredos de nuestra vida, danos sincero amor de los pobres, mucha confianza en Dios y alto aprecio de la vida eterna, a la cual se ordena toda la vida temporal.

Especialmente suplicamos tu intercesión en este favor que te pedimos.

San Juan Bautista

La voz del que clama en el desierto

Fiesta La Natividad de San Juan 24 de junio
Precursor del nacimiento y de la muerte de Cristo.

 

Hijo del sacerdote Zacarías e Isabel que eran ya ancianos pero por anuncio del ángel del Señor se Dios les daría un hijo a quien debían llamar Juan. Como Zacarías dudó por su vejez, se quedó mudo hasta que todo sucedió. La Virgen María, fue a visitar a Isabel y al oírse el saludo de María, el niño saltó de júbilo en su vientre. Zacarías recupera su voz y lo primero que dice es: "Bendito el Señor, Dios de Israel".
Juan anunció la venida del Salvador, predicando el arrepentimiento de los pecados y la conversión cambiar la manera de vivir, haciendo un esfuerzo constante para vivir de acuerdo con la voluntad de Dios y poder entrar en el Reino; y bautizando en el río Jordán.
Estando Juan en el Río Jordán vino a él Jesús y lo reconoció al pedirle Él que lo bautizara. En ese momento se abrieron los cielos y se escuchó la voz del Padre que decía: "Éste es mi Hijo amado...". Juan dio testimonio de esto diciendo: "Éste es el Cordero de Dios...". Reconoció siempre la grandeza de Jesús, del que dijo no ser digno de desatarle las correas de sus sandalias, al proclamar que él debía disminuir y Jesús crecer porque el que viene de arriba está sobre todos.
Fue testigo de la verdad hasta su muerte. Murió por amor a ella. Herodías, la mujer ilegítima de Herodes, (y mujer de su hermano), no quería a Juan el Bautista y deseaba matarlo porque que Juan repetía a Herodes: "No te es lícito tenerla". La hija de Herodías, le pidió la cabeza de Juan a su Padre Herodes quien mandó le cortaran la cabeza.

La vida de Juan Bautista nos enseña

  • A cumplir la misión que adquirimos con el bautismo: ser testigos de Cristo viviendo en la verdad de su palabra; transmitir esta verdad a quien no la tiene, por medio de nuestra palabra y ejemplo de vida; a ser piedras vivas de la Iglesia.
  • A reconocer a Jesús como el más importante y como la Verdad que debemos seguir.
  • Tener arrepentimiento de los pecados y hacer confesión.
  • Hacer examen de conciencia diario revisando nuestro comportamiento ante Dios y ante los demás para cambiar de manera de vivir por amor a Dios.
  •  Prepararnos para recibir a Jesús por segunda vez.

Sagrado Corazón de Jesús

7 de junio 2013 (fecha movible)

Sagrado_Coraz_n_de_Jes_s_s_ptima_promesa 

Del Corazón de Jesús nació la Iglesia y por ese Corazón se abrieron las puertas del Cielo. La devoción a su Sagrado Corazón nos lleva a amar a Jesús que nos ama tanto; pagar amor con amor. Más aún, cuando lo despreciamos y airamos, sobre todo en la Eucaristía. Para reparar ese desamor nuestro hacia quién por amor dio su vida por nosotros hacemos los actos de desagravio, como la comunión de reparación, y la compasión por Jesús sufriente. Todo el tiempo estamos ofendiendo al corazón de Jesús con nuestros actos, al hacer aquellas cosas que no son agradables a los ojos de Dios, al no cumplir fielmente las leyes y mandamientos que Él mismo vino a explicarnos y en especial el mandamiento más importante que nos dejó: “Ámense los unos a los otros”, el cual no cumplimos y al tiempo le provocamos el mayor dolor de su corazón. Reflexionemos en los dolores que Jesús sufrió en su corazón cuando estuvo entre nosotros y evitemos seguir dándole más dolores, démosle lo que Él nos dio: amor.

z_margarita_al_jesus2Jesús siempre nos insiste en ir hacia Él, siempre nos espera, fiel testigo de este llamado fue la vidente y ahora Santa María Margarita de Alacoque. En el siguiente texto del blog evangelizacionencr  encontramos ese llamado:

Así nos habla y llama el Sagrado Corazón de Jesús:

Ah! ¡Si las almas supiesen como las espero lleno de misericordia! ¡Soy el amor de los amores, y no puedo descansar sino perdonando!
¡Siempre estoy esperando con amor que las almas vengan a Mí! ¡Vengan!... ¡Échense en mis brazos! ¡No tengan miedo! Conozco el fondo de las almas, sus pasiones, su atracción por el mundo y los placeres. Sé desde toda la eternidad cuántas almas me han de llenar el corazón de amargura, y que para gran número, ¡mis sufrimientos y mi sangre serán inútiles! Mas, como las amé, así las amo...
No es el pecado lo que más hiere mi Corazón... Lo que lo despedaza es que ellas no quieran refugiarse en Mí después de haberlo cometido. Sí, deseo perdonar, y quiero que mis almas escogidas den a conocer al mundo, cómo mi Corazón espera a los pecadores, transbordando de amor y de misericordia.
También quiero mostrar a las almas que nunca rechazo mi gracia a ellas, ni aun cuando están cargadas de los más graves pecados, y que no las separo, entonces, de aquellas a quienes amo con predilección. A todas las guardo en mi Corazón, para dar a cada una los socorros que su estado reclama. Quiero darles a comprender que no es por el hecho de estar en pecado mortal, que deben apartarse de Mí. ¡No juzguen que ya no hay remedio para ellas y que nunca más serán amadas como lo fueron otrora! ¡No, pobres almas, no son éstos los sentimientos de un Dios que derramó toda su sangre por vosotros!
¡Venid a Mí y no temáis, porque Yo os amo! Os purificaré en mi Sangre y os tornaréis más blancas que la nieve. Vuestros pecados serán sumergidos en las aguas de mi misericordia, y no será posible arrancar de mi corazón el amor que os tengo.
Vosotros que estáis sumergidos en el mal y que hace más o menos tiempo vivís errantes y fugitivos por causa de vuestros crímenes... Si los pecados de que sois culpados os endurecieron y cegaron el corazón; si para satisfacer vuestras pasiones, caísteis en los peores escándalos... ¡ah! Cuando vuestra alma reconociere su estado, y los motivos o los cómplices de vuestras faltas os abandonaren, no dejéis que de vosotros se apodere el desespero. Mientras el hombre tuviere un soplo de vida, podrá acudir aún a la misericordia e implorar perdón. Vuestro Dios no consentirá que vuestra alma sea presa del infierno.
Por el contrario, desea y con ardor, que de Él os aproximéis para perdonaros. Si no osáis hablarle, dirigidle a Él vuestras miradas y los suspiros de vuestro corazón, y en breve veréis que su mano bondadosa y paternal os conduce a la fuente del perdón y de la Vida!
Deseo que las almas crean en mi misericordia, esperen todo en mi bondad y no duden nunca de mi perdón. ¡Soy Dios, mas Dios de amor! Soy Padre, mas Padre que ama con ternura y no con severidad.
Mi corazón es infinitamente sabio, pero también infinitamente santo, y como conoce la miseria y la fragilidad humanas, se inclina hacia los pobres pecadores con misericordia infinita. Amo a las almas después de que cometieron el primer pecado, si humildemente vienen a pedir perdón. Las amo aún cuando lloraron su segundo pecado, y si esto se repitiere, no digo un billón de veces, sino millones de billones, las amo y les perdono siempre, ¡y lavo en la misma sangre tanto el último como el primer pecado!
No me canso de las almas, y mi Corazón siempre espera que vengan a refugiarse en Él por más miserables que sean. ¿No tiene un padre más cuidado con el hijo enfermo, que con los que tienen buena salud? Para con este hijo, no son mayores sus delicadezas y su desvelo. De igual manera, mi Corazón derrama sobre los pecadores su compasión y ternura, con más liberalidad que sobre los justos.
Denme su amor y nunca desconfíen del mío, y sobre todo, denme su confianza y no duden de mi misericordia. Es fácil esperar todo de mi Corazón!” (1)
Así habló el Divino Redentor. Así continúa hablándonos con el mismo entrañado e infinito amor de Padre y de Dios. Procuremos oírlo, esforcémonos por seguir su cariñoso llamamiento, de depositar en Él esa confianza completa de hijos que todo lo pueden alcanzar de las misericordias de un Corazón omnipotente.
Roguemos a María Santísima, Madre de este Sagrado Corazón, que interceda por nosotros junto a Él, a fin de que ese horno ardiente de caridad “nunca cese de iluminar el horizonte de la vida de cada uno de nosotros, encienda nuestros propios corazones y nos haga abrir las almas para su amor que es eterno y nunca se consume. El único amor capaz de transformar el mundo y la vida humana” (Juan Pablo II, Meditaciones de la Letanía del Sagrado Corazón de Jesús, Junio de 1985).

Una hermosa oración que podemos ofrecer al Sagrado Corazón de Jesús:

Los siete dolores del Corazón de Jesús

Primer dolor: Comunión indigna y traición de Judas: Estando ellos cenando, tomó Jesús el pan y lo bendijo, lo partió, y lo dio a sus discípulos, diciendo: Tomad y comed: este es mi cuerpo (Mat., cap 26), dándoselo al traidor de Judas quién la recibió indignamente. Acercándose Judas a Jesús, le dijo: Dios te guarde, Maestro, y le beso. Díjole Jesús: amigo ¿a qué has venido?

Propósitos

Prepararse cuidadosamente a la comunión y examinar a menudo los frutos que sacan de ella para recibir el la hostia con el corazón purificado por la gracias de la absolución.

Recordar siempre la bondad de Jesús, al recibir el ósculo del traidor Judas; compadecerse del acerbo dolor que sintió entonces el amante Corazón del que experimenta aun parte de los que le traicionan de nuevo en el sacramento de la Eucaristía.

Segundo dolor: Previsión

Comenzó a atemorizarse y a angustiarse, diciendo: Triste está mi alma hasta la muerte… Padre mío, si es posible, pase de mí este cáliz… Mas no se haga mi voluntad sino la tuya… (Mateo, cap. 26).

Propósito. Ir varias veces al día, por lo menos de corazón, al pie del tabernáculo a hacer actos de desagravio para reparar la ingratitud de los hombres y corresponder en cierto modo a las excesivas finezas del amantísimo Corazón de Jesús.

Tercer dolor: Huída de los apóstoles

Meditación

Entonces todos los discípulos abandonándolo, huyeron (Mat. C. 26)

Propósito: En la tentación, procurarme unirme fuertemente a Jesús para alcanzar la gracia de serle constantemente fiel.

Cuarto dolor: La negación de Pedro

Y Pedro le iba siguiendo de lejos hasta llegar al palacio del Sumo Pontífice. Y Habiendo entrado, estaba sentado con los sirvientes para ver el fin (Mat. C. 26)

Propósito. Rogar a menudo a Jesús, que penetre nuestras almas de la verdadera compunción, y que las anime del espíritu de penitencia.

Quinto dolor: Su doloroso encuentro con su santísima madre

Propósito. Rogar a menudo a Jesús, que penetre nuestras almas de la verdadera compunción, y que las anime del espíritu de penitencia.

Sexto dolor: María al pie de la Cruz

Y la madre de Jesús estaba en pie cerca de cruz (Juan cap 19)

Propósito: Fijar constantemente nuestra vista en modelos de perfección; consagrar a su servicio  lo que nos queda de vida y persuadirnos que para ser agradables a Dios, es preciso imitar a Jesús y María.

Séptimo dolor: Abandono y desamparo de su Eterno Padre

Y cerca de la hora nona, exclamó Jesús en alta voz, diciendo Eloí, Eloí, Lamma sabacthani? Esto es, Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? (Mat 27).

Propósito. En las penas interiores, en el olvido y abandono de las criaturas, unirnos estrechamente a Jesús y soportar con él sobre la cruz este abandono de Dios y de los hombres

Texto completo en http://www.aciprensa.com/fiestas/sagradocorazon/index.html

En una de las apariciones de Jesús (16 de junio de 1675) a la monja María Margarita de Alacoque le dijo: "Mira el Corazón que tanto ha amado a los hombres... en vez de gratitud, de gran parte de ellos yo no recibo sino ingratitud". Ese mismo dolor lo vuelve Jesús a mencionar al vidente nigeriano Bernabé wone en el segundo llamado angustioso: “Hijo Mío, ¿sabes tú lo que sufro cuando entro en el santuario de tu corazón a través de la Sagrada Comunión? Tus pecados me amarran y me flagelan sin misericordia. En tu corazón no hay nadie que Me consuele. Luego de haberme flagelado insensiblemente, Me arrastras fuera y cierras con llave la puerta de tu corazón con iniquidad. Esto es lo que Me haces con tu vida de pecado. Yo Soy el Pan de Vida para todos los hombres que me reciben en estado de santidad. Vengo a darles vida, no muerte. Limpia las iniquidades de tu corazón. Ábreme la puerta de tu corazón. Haz de tu corazón un tabernáculo de consuelo para Mí.

Hijo, que Yo viva en tu santuario de una Comunión a otra. ¡Acógeme, hazme sentir bienvenido!

Hijo Mío, todos los que Me acogen, acogen a Mi Padre y al Espíritu Santo que viven en Mí. Todos los que Me rechazan, ¡rechazan a la Santísima Trinidad!

Hijo, aun cuando otros Me rechacen, haz de tu corazón un tabernáculo de consuelo para Mí. ¡Yo Soy Jesucristo Agonizante, llamándote para que REGRESES!”. En el tercer llamado angustioso Jesús nos sigue insistiendo: “Hijo Mío: Yo estoy en tu corazón, un Getsemaní solitario donde estoy velando y nadie viene a velar Conmigo, ni siquiera por una hora. Te prefieres ir tras la posesión de bienes terrenales, aun a riesgo de tu perdición, dejándome sufrir solo.

El enemigo se aproxima rápidamente…, está conquistando terreno para ganar muchas almas, mientras tú duermes…. Mi hijo amado, porque te amo y deseo que me muestres amor, te suplico me ofrezcas todo tu ser, que lo guardes para Mí y solamente para Mí. Que él me glorifique siempre, que me consuele siempre. No hago este llamado al mundo, sino a ti a quien amo. Ofrécemelo… Ofrécelo para salvación. ¡Yo Soy Jesucristo Agonizante, llamándote para que REGRESES!”

Acto de consagración y desagravio al Sagrado Corazón de Jesús

¡Oh Corazón de Jesús! Yo quiero consagrarme a ti con todo el fervor de mi espíritu. Sobre el ara del altar en que te inmolas por mi amor, deposito todo mi ser; mi cuerpo que respetaré como templo en que tú habitas; mi alma que cultivaré como jardín en que te recreas; mis sentidos, que guardaré como puertas de tentación; mis potencias, que abriré a las inspiraciones de tu gracia; mis pensamientos, que apartaré de las ilusiones del mundo; mis deseos, que pondré en la felicidad del Paraíso; mis virtudes que florecerán a la sombra de tu protección; mis pasiones, que se someterán al freno de tus mandamientos; y hasta mis pecados, que detestaré mientras haya odio en mi pecho, y que lloraré sin cesar mientras haya lágrimas en mis ojos. Mi corazón quiere desde hoy ser para siempre todo tuyo, así como tú, ¡oh Corazón divino! has querido ser siempre todo mío. Tuyo todo, tuyo siempre; no más culpas, no más tibieza. Yo te serviré por los que te ofenden; pensaré en ti por los que te olvidan; te amaré por los que te odian; y rogaré y gemiré, y me sacrificaré por los que te blasfeman sin conocerte. Tú, que penetras los corazones, y sabes la sinceridad de mi deseo, comunícame aquella gracia que hace al débil omnipotente, dame el triunfo del valor en las batallas de la tierra, y cíñeme la oliva de la paz en las mansiones de la gloria.
Amén.

Promesas que Jesús da para las almas devotas a su Sagrado Corazón:

1. Les daré todas las gracias necesarias para su estado de vida.

2. Les daré paz a sus familias.

3. Les consolaré en todas sus penas.

4. Seré su refugio durante la vida y sobre todo a la hora de la muerte.

5. Derramaré abundantes bendiciones en todas sus empresas.

6. Los pecadores encontrarán en mi corazón un océano de misericordia.

7. Las almas tibias se volverán fervorosas.

8. Las almas fervorosas harán rápidos progresos en la perfección.

9. Bendeciré las casas donde mi imagen sea expuesta y venerada.

10. A quienes se ocupan de la salvación de las almas les otorgaré el don de mover los corazones más endurecidos.

11. Grabaré por siempre en mi corazón los nombres de aquellos que propaguen esa devoción. “Yo te prometo en la excesiva misericordia de mi corazón, que su amor omnipotente concederá a todos aquellos que comulguen nueve primeros viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final: No morirán sin mi gracia, ni sin recibir los sacramentos, y mi Corazón divino será su refugio en aquel último momento.

Inmaculado Corazón de María

Fiesta 8 de junio 2013 (fecha movible)

sagrado_corazon_mariaCon la Devoción al Inmaculado Corazón de nuestra Madre se busca la poderosa fuente de amor y sabiduría, que ella encierra.

El modo más seguro de llegar a Jesús es por medio de su Madre. Por ello, nos consagramos al Corazón de Jesús por medio del Corazón de María. Santa María, Mediadora de todas las gracias, nos invita a confiar en su amor maternal, a dirigir nuestras plegarias pidiéndole a su Inmaculado Corazón que nos ayude a conformarnos con su Hijo Jesús.

En la tercera aparición de Fátima, Nuestra Madre le dijo a Lucía: "Nuestro Señor quiere que se establezca en el mundo la devoción al Corazón Inmaculado. Si se hace lo que te digo se salvarán muchas almas y habrá paz; terminará la guerra.... Quiero que se consagre el mundo a mi Corazón Inmaculado y que en reparación se comulgue el primer sábado de cada mes.... Si se cumplen mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá paz.... Al final triunfará mi Corazón Inmaculado y la humanidad disfrutará de una era de paz."

En un diálogo entre Lucía y Jacinta, ella, de diez años, dijo a Lucía: “Nuestro Señor desea que se establezca en el mundo la devoción al Corazón Inmaculado de María".

"Diles a todos que pidan esta gracia por medio de ella y que el Corazón de Jesús desea ser venerado juntamente con el Corazón de su Madre. Insísteles en que pidan la paz por medio del Inmaculado Corazón de María, pues el Señor ha puesto en sus manos la paz del mundo."

“Queridos hijos: Vengo entre vosotros porque deseo ser vuestra Madre, vuestra intercesora. Deseo ser un vínculo entre vosotros y el Padre celestial, vuestra mediadora. Deseo tomaros de las manos y caminar con vosotros en la lucha contra el espíritu impuro. Hijos míos: consagraos totalmente a mí. Yo tomaré vuestras vidas en mis manos maternas y os enseñaré la paz y el amor, y entonces las entregaré a Mi Hijo. A vosotros os pido que oréis y ayunéis, porque solamente así sabréis testimoniar, de manera correcta, a mi Hijo por medio de mi Corazón materno. Orad por vuestros pastores: para que unidos en mi Hijo puedan siempre, anunciar alegremente, la Palabra de Dios. ¡Os lo agradezco! (Mensaje anual de María dado el 18 de Marzo de 2012 a la vidente Mirjana)

Oración de Consagración

Oh, Corazón Inmaculado de María, desbordante de bondad, muestra tu amor por nosotros. Que la llama de tu corazón, oh María, descienda sobre todos los pueblos. Te amamos inmensamente.

Imprime en nuestros corazones un verdadero amor. Que nuestro corazón suspire por ti. Oh María, dulce y humilde de corazón, acuérdate de nosotros cuando caemos en el pecado. Tú sabes que nosotros, los hombres, somos pecadores.

Con tu santísimo y maternal corazón, sánanos de toda enfermedad espiritual. Haznos capaces de contemplar la bondad de tu maternal corazón, para que así nos convirtamos a la llama de tu corazón. Amén.

Consagración al Inmaculado Corazón de María, Madre de todos.    

Yo, humilde sierva Tuya, con el corazón desbordante de alegría porque en el momento más doloroso de tu vida cuando perdías a Tu Hijo amado al pie de la Cruz por nuestros pecados, nuevamente dijiste Sí y aceptaste ahora la solicitud de Tu Hijo de tomarnos como Hijos Tuyos; me consagro servicial y amorosamente a tu Inmaculado Corazón, porque quiero así hacerlo por libre voluntad, porque creo en Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo y porque creo en Ti que eres Madre de Dios Hijo y Madre Nuestra, por amor de Jesús a nosotros que nos ama como hermanos. Me consagro con corazón sincero y te entrego mi voluntad para que guíes mis pasos y mis acciones, para que seas dueña absoluta de todo mi ser y hagas de mí lo que sea necesario para Gloria de Dios. Te consagro mi vida entera, a mi familia y a toda mi descendencia para que dispongas de ella a tu servicio. Te consagro a mi Patria y al mundo entero y te pido que ofrezcas a Tu Hijo todas mis oraciones, sacrificios y ayunos por la conversión de los pecadores que tanto ofenden a Tu Inmaculado Corazón y que siguen flagelando y crucificando a Cristo nuestro Redentor.

Yo prometo ser siempre fiel a tus deseos y solo te pido fortaleza para no caer ante las dificultades y ayudarte en la batalla contra el maligno y todos sus agentes  por medio del santo Rosario. Amén

Consagración de los sacerdotes al Inmaculado Corazón de María

Madre Misericordiosa que siempre estas pendiente de tus hijos  en esta tierra, con inmenso amor acudo a tu llamado de orar por nuestros sacerdotes a quienes te consagro este día y para siempre, tómalos como Hijos Tuyos, igual que tomaste a Juan como hijo al pie de la cruz y enséñales la dulzura de tu tierno y amantísimo corazón; para que dirigiéndose con inmenso amor al prójimo puedan convertir muchos pecadores que habitamos en este mundo.

En sus lenguas pon palabras sabias y dulces,

en sus corazones pon una llama de tu ardiente amor,

en su mirada pon tu dulce ternura,

en sus acciones pon el celo del santo sacerdote,

que tenga una casta fidelidad a Dios,

en sus pensamientos la alegría del evangelio

y en la eternidad la unión en Dios.

Amén.

Rosario al Sagrado Corazón dado a la vidente

image

DADO POR  JESÚS A LA VIDENTE SANTA MARGARITA MARÍA DE ALACOQUE

"Mira este corazón mío, que a pesar de consumirse en amor abrasador por los hombres, no recibe de los cristianos otra cosa que sacrilegio, desprecio, indiferencia e ingratitud, aún en el mismo sacramento de mi amor. Pero lo que traspasa mi Corazón más desgarradamente es que estos insultos los recibo de personas consagradas especialmente a mi servicio." - Jesús a Santa Margarita de Alacoque

Se compone de cinco cuentas mayores(blancas) y cincuenta y tres menores (rojas).

 

 

Las promesas hechas por el Sagrado Corazón de Jesús:

1º A las almas consagradas a mi Corazón, les daré las gracias necesarias para su estado.

2º Daré paz a sus familias.

3º Las consolaré en todas sus aflicciones.

4º Seré su amparo y refugio seguro durante la vida, y principalmente en la hora de la muerte.

5º Derramaré bendiciones abundantes sobre sus empresas.

6º Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente y el océano de la misericordia.

7º Las almas tibias se harán fervorosas.

8º Las almas fervorosas se elevarán rápidamente a gran perfección.

9º Bendeciré las casas en que la imagen de mi Sagrado Corazón se exponga y sea honrada.

10º Daré a los sacerdotes la gracia de mover los corazones más empedernidos.

11º Las personas que propaguen esta devoción tendrán escrito su nombre en mi Corazón y jamás será borrado de él. (Esta primera es considerada como la GRAN PROMESA dada por Jesús)

Inicia con la siguiente oración:

Alma de Cristo, santifícame!.

Corazón de Cristo, enciéndeme!,

Cuerpo de Cristo, sálvame!,
Sangre de Cristo, embriágame!

Agua del Costado de Cristo, lávame!

Pasión de Cristo, confórtame!

Oh! buen Jesús, óyeme!

Dentro tus Llagas, escóndeme!

No permitas que me separe de Ti!

Del enemigo maligno, defiéndeme!

En la hora de mi muerte, llámame!

Y mándame que venga a Ti,

Para alabarte con tus Santos,

Por los siglos de los siglos. Amén.

Oraciones para iniciar el Rosario

1. Oración Preparatoria.- Oh Dios, que por medio del Corazón de tu Hijo, herido por nuestras culpas, te dignas, en tu misericordia infinita, darnos los tesoros de tu amor; te pedimos nos concedas que, al presentarte el devoto obsequio de nuestra piedad, le ofrezcamos también el homenaje de una digna satisfacción. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

2. Consideración del día.

Consideraciones del día. Primera decena del mes: del 1 al 10

Día 1. La Cruz es el árbol en que quiso redimirnos Jesús. Quiso morir con los brazos extendidos para abrazar a todos los hombres. Amemos a quien tanto nos ha amado, dando su vida por nosotros.

Día 2. La Cruz es la escalera por la cual podemos subir al Cielo. Quien pretenda salvarse por otro camino, se equivoca y va a su eterna ruina. Abracémonos con la Cruz.

Día 3. La Cruz es la balanza con que Jesús paga el precio de nuestro rescate. Nuestros méritos son nulos; los de Jesús son infinitos. Confiemos en Jesús Crucificado.

Día 4. La Cruz es la espada con la cual venceremos a los enemigos de nuestra salvación. Sin ella seremos vencidos. Sin Jesús nada podemos; con Él podemos todo.

Día 5. La Cruz es la palanca que, apoyándose en los méritos de Jesús, nos da fuerzas para levantar la pesadez de nuestra naturaleza caída y elevarla a lo sobrenatural.

Día 6. La Cruz es el puente que, al atravesar el abismo de la muerte, nos trasladará a las orillas ciertas y placenteras de una eternidad feliz. i Ay del que no se vale de ella ¡

Día 7. La Cruz es el martillo que aplastará un día a cuantos van contra ella. De Dios nadie se burla. Ahora calla; pero vendrá un día en que hablará y... Premiará o castigará.

Día 8. La Cruz es la llave con que Jesús ha querido abrirnos las puertas de la gloria y cerrarnos las del infierno. Llevémosla siempre sobre nuestro pecho y tengámosla en la cabecera de nuestro lecho.

Día 9. La Cruz es el áncora que nos salvará de las tempestades del mar proceloso de este mundo y nos conducirá al puerto seguro de salvación. Sin ella pereceremos infaliblemente.

Día 10. La Cruz es el faro que ilumina nuestra inteligencia, nos habla del infinito amor de un Dios y nos muestra el término de nuestra vida. Pensemos en lo que nos espera.

Segunda decena: del 11 al 20

Día 11. Lanzada contra el Corazón de Cristo es la blasfemia, o la proferida por labios inmundos, o la declamada en la tribuna, o la impresa en el libro herético o impío. iAborrezcámosla!

Día 12. Lanzada contra el Corazón de Cristo es la inmoralidad que a tantas almas seduce y que se manifiesta en el hablar y vestir, en la playa y en los espectáculos, en la novela y aún en el deporte. iAlerta con ella!

Día 13. Lanzada contra el Corazón de Cristo es la impiedad, el desprecio que se hace de las cosas sagradas; la burla y el sarcasmo contra las mismas; la negación de las verdades y doctrinas de Jesús.

Día 14. Lanzada contra el Corazón de Cristo es la profanación que se hace impune y públicamente de los días del Señor; la omisión de la Santa Misa; el convertir los días santos en días de pecado.

Día 15. Lanzada contra el Corazón de Cristo son los odios que reinan hoy en el mundo, tan contrario a Aquel que vino a enseñarnos las dulzuras de la divina Caridad y amor entre todos.

Día 16. Lanzada contra el Corazón de Cristo son las persecuciones que sufre la Iglesia, salida del Costado del Divino Redentor, sobre todo los que sufre de parte de las naciones anticristianas.

Día 17. Lanzada contra el Corazón de Cristo es el ateísmo materialista que pretende hoy dominar el mundo, borrar de las inteligencias todo el orden sobrenatural y sumirlo en el abismo de toda maldad.

Día 18. Lanzada contra el Corazón de Cristo son los tantos sacrilegios como se cometen contra todo lo más santo y sagrado y en la recepción de los santos Sacramentos indignamente recibidos.

Día 19. Lanzada contra el Corazón de Cristo es el desconocimiento que reina de la vida y doctrina de Jesús, aun por parte de muchos cristianos, que lo son solamente de nombre, pero no en realidad.

Día 20. Lanzada contra el Corazón de Cristo es la condenación eterna de tantos hombres, que no han querido aprovecharse de la Divina Sangre, derramada para su salvación.

Tercera decena: del 21 al 30

Día 21. Espina para el Corazón de Jesús es la falta de una fe viva por parte de muchos que le aman y sirven, y le sirven casi a la fuerza y arrastrándose más que caminando, en la vida espiritual.

Día 22. Espina es la falta de conformidad con la voluntad de Dios, que hace murmurar de la Divina Providencia, cuando las cosas no suceden según el propio gusto o capricho.

Día 23. Espina es la falta de caridad que tienen los pudientes con los menesterosos. Siempre habrá pobres en el mundo; pero no habría de haber miserables. Jesús impone la caridad como ley suya.

Día 24. Espina es la falta de devoción que manifiestan muchos cristianos en sus mismas oraciones; y las irreverencias que cometen en los templos con su porte poco cristiano.

Día 25. Espina es para el Corazón de Jesús la falta de paciencia y dominio propio de muchos cristianos, que no saben sufrir la menor contrariedad sin quejarse o incomodarse.

Día 26. Espina es para el Corazón de Jesús la sobra de comodidades de aquellos cristianos que se espantan al solo nombre del sacrificio y nada hacen por amor de Jesús, que tanto sufrió por ellos.

Día 27. Espina es la sobra de amor propio que domina en tantos corazones que no pueden soportar el menor aviso o corrección, viviendo por otra parte llenos de defectos.

Día 28. Espina es la sobra de negligencia con que se hacen las cosas de Dios. Mientras algunos son todo actividad y energía para las cosas puramente temporales.

Día 29. Espina es la sobra de frialdad, causa de que muchos cristianos, por otra parte buenos, cometan muchos pecados veniales sin que traten de enmendarse de ellos.

Día 30. Espina es para el Corazón de Jesús ver la falta de cristianos en los templos y la sobra de ellos en los centros de mundanas diversiones. El Corazón de Jesús ama, y no es amado. ¿Qué haces tú?

En la cuenta mayor (en vez del Padre nuestro) se dice:

Dulcísimo Jesús! Haz mi corazón semejante al tuyo.
Te adoramos Cristo afligido en el Huerto, despreciado todavía de los hombres ingratos en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía. Tu sólo Santo; tu sólo Señor, tu sólo Altísimo Jesús.

En las 10 cuentas menores (en vez del Ave María) se dice:
Te adoramos Corazón sacratísimo de Jesús: enciende mi corazón con el divino fuego en que te abrasas.
Al final de las 3 decenas se dice: Padre nuestro y Ave María

ORACIÓN

Oh! Jesús, que con inefable milagro del amor de tu Corazón te dignaste darte todo en manjar a nosotros en el Sacramento del Altar, concede que todos los que detestamos y lloramos de todo corazón las injurias y sacrilegios cometidos por los mortales ingratos contra Ti en este sagrado misterio, seamos encendidos con los afectos del mismo sacrosanto Corazón, y ensalcemos la misericordia del mismo Divino Corazón con dignas alabanzas por toda la eternidad. Amén.

Oración final 1.- Oh Señor Jesús tus santos misterios infundan en nosotros un fervor divino, conque, recibida la suavidad de tu dulcísimo Corazón, aprendamos a despreciar lo terreno y amar lo celestial. Tu que vives y reinas por siglos infinitos. Amén

Oración final 2: Omnipotente y sempiterno Dios, mira al Corazón de tu muy amado Hijo y a las alabanzas y satisfacciones que te tributa en nombre de los pecadores; concede benigno el perdón a los que invocamos tu misericordia, en el nombre del mismo Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en unión del Espíritu Santo Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.

Oraciones y afectos piadosos al Corazón de Jesús

Corazón de Jesús, Templo dignísimo del Padre Eterno, Inflama mi corazón con el amor divino en que te abrasas.
Corazón de Jesús, asiento del Verbo Divino, Inflama….
Corazón de Jesús, morada del Espíritu Santo, Inflama….
Corazón de Jesús, Sagrario de la Santísima Trinidad, Inflama…
Corazón de Jesús, en quien habita toda la plenitud de la Divinidad, Inflama…
Corazón de Jesús, en quien están depositados los tesoros de la Sabiduría eterna, Inflama…
Corazón de Jesús, en quien se encierran las riquezas del amor increado, Inflama...
Corazón de Jesús, afligido por nosotros, Inflama...

Corazón de Jesús, injuriado con nuestras ingratitudes, Inflama…
Corazón de Jesús, herido con la lanza por nuestros pecados, Inflama…
Corazón de Jesús, fuente de toda consolación, Inflama…
Corazón de Jesús, refugio de los atribulados, Inflama…
Corazón de Jesús, amparo y defensa de los que te adoran, Inflama…
Corazón de Jesús, delicia de todos los Santos, Inflama…
Jesús manso y humilde de Corazón, haced mi corazón según el vuestro

ORACIÓN

Señor Jesucristo, que te dignaste descubrir las inefables riquezas de tu Corazón con nuevo beneficio de tu Iglesia; concede que podamos corresponder al amor de este Corazón sacratísimo, y compensar con dignos obsequios las injurias hechas por los hombres ingratos al mismo afligidísimo Corazón. Amén.
(Fórmulas y piadosos afectos que pueden ejercitarse para devoción amante al divino Corazón, según él mismo las inspirare.)
Alabanza y adoración al Corazón de Jesús

Oh! Corazón Divino de Jesús, digno de la adoración de los hombres y de los ángeles! Oh! Corazón inefable y verdaderamente incomprensible, digno de ser adorado con infinitas alabanzas por ser fuente de todos los bienes, por ser origen de todas las virtudes, por ser el objeto en quien más se agrada toda la Santísima Trinidad entre todas las criaturas! Oh! Corazón dulcísimo de Jesús! Yo profundamente te adoro con todos los sentidos de mi pobre corazón, yo te alabo, yo te ofrezco las alabanzas todas de los más amantes serafines, de toda tu corte celestial y todas las que te puede dar el Corazón de vuestra Madre Santísima.

Ejercicio de amor al Corazón de Jesús

Oh! Corazón amantísimo de Jesús! Corazón nobilísimo, generosísimo, liberalísimo, mansísimo, humildísimo, ardentísimo en el amor de los hombres! Oh! Corazón de mi Redentor, de mi Padre, de mi Esposo! Oh! Corazón, refugio de mi alma, víctima por mis pecados, descanso de las almas castas! Oh! Corazón amabilísimo, herido con la lanza por mi  amor! Yo os amo con todo mi corazón, con toda mi alma, con todas mis fuerzas; y deseo continuar este amor todos los instantes de mi vida y que os amen con igual amor todos los hombres.

Invocación al Corazón de Jesús

Oh! Corazón poderosísimo, Señor de todos los corazones! Sujeta nuestros corazones a tu imperio; ejercítale en las almas justas y oblígale con tu poder a que te sirvan los corazones ingratos y rebeldes. Oh! Corazón, ejemplar perfectísimo de todos los corazones! Haz los nuestros semejantes al tuyo en la humildad y en la mansedumbre, que quisiste aprendiéramos de Ti.
Dolor por las injurias cometidas contra el Corazón de Jesús
Oh! Corazón de Jesús amantísimo de los hombres, y al mismo tiempo sumamente ultrajado por el olvido de vuestro amor! Yo ingrato pecador, conmovido vehementemente con las injurias y ofensas que padecéis de nuestra ingratitud, especialmente en el Santísimo Sacramento de Amor, llego a Ti, reconociéndome reo, y pidiendo perdón por mí y por todos los hombres. ¡Oh! Corazón dulcísimo, si yo pudiera borrar con mis lágrimas y sangre todos los sacrilegios y ofensas cometidas contra Ti!
Ofrecimiento al Corazón de Jesús, de San Caludio de la Colombière

"Oh! Corazón de mi amantísimo Jesús! Corazón dignísimo de toda mi adoración y amor! Yo [nombre.] inflamado en el deseo de compensar y borrar tantas y tan graves injurias cometidas contra vos, y para huir cuanto está de mi parte el vicio de ingrato, os entrego y consagro del todo mi corazón con todos sus afectos, y a mí mismo con todo cuanto soy enteramente. Protesto que es mi deseo puro y sincero de olvidarme del todo desde esta hora y momento, de mí mismo y de todas mis cosas, para que, quitados todos los impedimentos, pueda entrar en vuestro Sacrosanto Corazón, que con singular misericordia me habéis abierto, y habitar en él vivo y muerto con vuestros fieles siervos.
Encendido, pues, todo en vuestro amor, ofrezco gustoso a este Divinísimo Corazón todo el mérito y satisfacción que puedo tener en los santos sacrificios de la Misa, oraciones, obras de penitencia, humildad, obediencia y de todas las demás virtudes que ejercitare por todo el tiempo de mi vida hasta el último aliento de ella. No sólo quiero hacer todo esto en alabanza y honra del Corazón de Jesús, sino que también le pido humilde e instantemente, se digne de admitir esta perfecta donación de todas mis cosas, que hago a este Santísimo Corazón: de suerte que pueda disponer de todas ellas a su arbitrio, aplicándolas a quien fuere servido, o destinándolas al fin que más le agradare. Y porque ya tengo cedida a las ánimas del Purgatorio toda la satisfacción que pueda tener en mis obras, deseo se les aplique, según el beneplácito del Corazón de Jesús.
Pero no debiendo impedir esta mi donación que yo pueda ofrecer las Misas y oraciones según lo pidieren algunas veces la obediencia y caridad, habiendo de valerme entonces de los bienes ajenos y que ya pertenecen al Corazón de Jesús, es mi intención que todas las obras de virtud que ejercitare entonces, queden dedicadas y consagradas al Corazón de Jesús, como bienes propios suyos.
¡Oh! Corazón Santísimo! Enseñadme, os ruego, el camino que debo tomar para que, olvidado enteramente de mí mismo, llegue a conseguir la pureza de vuestro amor, cuyo deseo me

habéis infundido. Abrásame en vehementes deseos de agradaros; pero siento que de ningún modo podré llegar a conseguir lo que deseo sin aquel grande auxilio, que Vos solamente podéis darme.
Perfeccionad, pues, en mí, Oh! Corazón santísimo, todo lo que os es agradable y conforme a vuestra voluntad. Conozco ciertamente que yo repugno y resisto; pero, si no me engaño, no quisiera resistir: a Vos os toca dar y perfeccionarlo todo. A vos sólo, Oh! Corazón santísimo, se deberá toda la gloria de mi santidad, si mereciere finalmente el conseguirla: ni yo quiero aspirar en adelante a la misma santidad con otro fin, sino el de vuestra gloria y alabanza. Amén.

OH PADRE, TODOPODEROSO Y ETERNO

Oh Padre, Todopoderoso y eterno, mira el Corazón de tu amantísimo Hijo, las alabanzas y satisfacciones que en nombre de los pecadores y te ofrece y concede el perdón a éstos que piden misericordia en el nombre de tu mismo Hijo, Jesucristo, el cual vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amen.

Acto de consagración y desagravio al Sagrado Corazón de Jesús

¡Oh Corazón de Jesús! Yo quiero consagrarme a ti con todo el fervor de mi espíritu. Sobre el ara del altar en que te inmolas por mi amor, deposito todo mi ser; mi cuerpo que respetaré como templo en que tú habitas; mi alma que cultivaré como jardín en que te recreas; mis sentidos, que guardaré como puertas de tentación; mis potencias, que abriré a las inspiraciones de tu gracia; mis pensamientos, que apartaré de las ilusiones del mundo; mis deseos, que pondré en la felicidad del Paraíso; mis virtudes que florecerán a la sombra de tu protección; mis pasiones, que se someterán al freno de tus mandamientos; y hasta mis pecados, que detestaré mientras haya odio en mi pecho, y que lloraré sin cesar mientras haya lágrimas en mis ojos. Mi corazón quiere desde hoy ser para siempre todo tuyo, así como tú, ¡oh Corazón divino! has querido ser siempre todo mío. Tuyo todo, tuyo siempre; no más culpas, no más tibieza. Yo te serviré por los que te ofenden; pensaré en ti por los que te olvidan; te amaré por los que te odian; y rogaré y gemiré, y me sacrificaré por los que te blasfeman sin conocerte. Tú, que penetras los corazones, y sabes la sinceridad de mi deseo, comunícame aquella gracia que hace al débil omnipotente, dame el triunfo del valor en las batallas de la tierra, y cíñeme la oliva de la paz en las mansiones de la gloria.
Amén.

ACTO DE DESAGRAVIO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Oh dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago sino ingratitud y olvido, negligencia y menosprecio! Mírame postrado ante Ti, para reparar, con especiales homenajes de honor, la frialdad indigna de los hombres y las injurias con que, en todas partes, hieren tu amantísimo Corazón.

Pero he de reconocer que yo también y en muchas ocasiones me he manchado con tal indignidad, de lo cual me arrepiento ahora vivamente. Te pido perdón e imploro para mi alma tu divina misericordia; estoy dispuesto a reparar, con voluntaria expiación, no solo mis propios pecados, sino también los de quienes, alejados del camino de la salvación y obstinados en su infidelidad, te ignoran, despreciándote como pastor y guía, y hacen caso omiso de las promesas del bautismo.

Te pido perdón porque me he dejado arrastrar por la ignominia del mundo actual: Desconocimiento de los derechos de mi prójimo, indiferencia ante la necesidad y el dolor ajenos, despreocupación por el calvario de quienes, por su indefensión, sufren sin encontrar apoyo: los pobres, los desprotegidos, los perseguidos, los enfermos, los niños, los huérfanos, las viudas y los adultos mayores. Te pido perdón porque, con mis actitudes, he contribuido al resquebrajamiento de mi familia como institución, porque con mi silencio he estado al lado de los corruptos, en fin, te pido perdón porque en mi se han ido perdiendo todos los valores, dejando mi pobre alma en completa languidez espiritual.

Para expiar mis faltas, Señor, me uno a las oraciones y súplicas de la Iglesia universal. Pido a María, tu purísima Madre, a los ángeles, a los santos y a toda la comunidad celestial, su intercesión ante Ti para bien mío y el de todos los pecadores. Te ofrezco la satisfacción que Tu mismo ofreciste un día sobre la cruz al Eterno Padre y que diariamente se renueva en todos los altares de la tierra, prometiendo de todo corazón que , en cuanto me sea posible y mediante el auxilio de tu gracia, repararé los pecados propios y ajenos y la indiferencia de las almas hacia tu amor, oponiendo la firmeza en la fe, la inocencia de la vida y la observancia perfecta de la ley evangélica, sobre todo de la caridad, con el compromiso de impedir, con mi ejemplo y la palabra, que seas injuriado y por atraer a cuantos yo pueda para que vayan en pos de Ti.

¡Oh benignísimo Jesús! Pido a la Santísima Virgen María su intercesión para que, en mi nombre, te ofrezca este voluntario acto de reparación; concédeme ser fie a tus mandatos y permanecer firme en tu servicio hasta la muerte. Como complemento regálame el don de la perseverancia, con el cual podré llegar felizmente a la gloria, donde, en unión del Padre y del Espíritu Santo, vives y reinas por todos los siglos de los siglos. Amén.

PETICIONES AL SAGRADO CORAZÓN

Oh Jesús mío que dijiste: “ en verdad os digo, pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá. He aquí que confiado en tu palabra divina, llamo, busco y te pido el favor de…(haz tu petición)

Padre Nuestro, Ave María y Gloria

Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.

Oh Jesús mío que dijiste: “ en verdad os digo, todo lo que pidieres a mi Padre en m Nombre, Él os lo concederá” He aquí que, confiado en tu Palabra divina, pido al Eterno Padre en Tu Nombre el favor de …(petición)

Padre Nuestro, Ave María y Gloria

Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.

Oh Jesús mío que dijiste: “ en verdad os digo, los cielos y la tierra pasarán, más mis palabras no pasarán”. He aquí que yo confiado en la infalibilidad de Tu Palabra divina, te pido el favor de……(haz tu petición)

Padre Nuestro, Ave María y Gloria

Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.

Oh Sagrado Jesús, infinitamente compasivo con los desamparados, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre!

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón, ruega por nosotros.

Ave María.

ORACIÓN AL CORAZON DE JESUS
Corazón de Jesús,
dulce como el corazón de una madre,
el más dulce de todos los corazones,
lléname de dulzura, de paciencia,
de afabilidad, de caridad.
Corazón de Jesús,
humilde como el corazón de un niño,
líbrame del orgullo,
enséñame la pequeñez de corazón y de espíritu
que hace a uno digno del Reino de los cielos...
Finalmente, dulce y tierno corazón,
estamos todos postrados a tus pies;
recíbenos a todos por las manos
de nuestro bueno y venerado Fundador.
Divino Corazón,
a él le inspiraste la idea de esta obra,
a él le encargaste
la dura tarea de comenzarla,
de continuarla en medio
de todos los obstáculos.
Recíbenos,
bendícenos,
llénanos de tu fuerza,
llénanos de tu dulzura,
llénanos de tu Espíritu,
llénanos de tu amor.