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lunes, 11 de marzo de 2013

Bernabé Nwoye

APÉNDICE

Un joven nigeriano con una larga historia de devoción a la Virgen María sostiene que por casi 10 años ha recibido mensajes de Cristo, la Virgen María y los Ángeles sobre una nueva devoción a la Preciosa Sangre de Jesús, a fin de detener lo que él describe como un “castigo” por venir.

Su nombre es Bernabé Nwoye, del remoto pueblo de Olo en el estado de Enugu en Nigeria. Los mensajes han recibido el Nihil Obstat del Reverendo Stephen Obiukwu, una autoridad arquidiocesana. Un libro de oraciones, dictado a Bernabé por Jesús ha recibido el Imprimatur del Obispo Ayo-María Atoyebi de Ilorin.

La Devoción a la Preciosa Sangre –el centro de la revelación- ha sido instituida en la diócesis y se reza cada jueves. La Devoción se remonta a una monja llamada Marie Chambón, quien murió en olor de santidad en 1907 y había profetizado que la victoria final de la Iglesia sobre las fuerzas de la oscuridad sería apoyada por la devoción a las Cinco Llagas de Jesús y a su Preciosísima Sangre.

Esta profecía ha sido conectada a las revelaciones de Nwoye, ahora de 26 años, estudiante universitario de Ingeniería y miembro de Ejército Azul de Fátima, cuyos mensajes empezaron en 1995 cuando él escuchó una voz.

“Estaba preparándome para un examen, cuando escuché una voz que me llamaba: “Bernabé, Bernabé”, - volteé para ver quién me llamaba y no vi a nadie. Miré mi reloj: eran las 3:01 PM. Estaba intrigado por la llamada, cuando empecé a escuchar una canción: “Sangre de Jesús”. Al terminar la oración se repitió la canción. Después escuché la segunda llamada:

— “Bernabé, consuélame, adora Mi Sangre Preciosa… Yo soy el agonizante Jesucristo.”

Según Bernabé Nwoye, Jesús pidió la Devoción en reparación por los pecados de la humanidad. El vidente dice que se le dio un Rosario de la Sangre Preciosa y se le dijo que las oraciones e invocaciones que lo acompañan conllevan 12 promesas que incluyen protección contra muerte súbita, una indulgencia por cuatro años y liberación de Almas del Purgatorio. El Rosario tiene 12 cuentas en vez de la década usual, que representan las 12 tribus de Israel.

— “Cuando se rece este Rosario, Mi Sangre Preciosa convertirá a todo Israel que significa el mundo entero”—le dijo Jesús—. Cada vez que se rezan el Padre Nuestro y el Ave María en el Rosario, se honran las Llagas místicas, los dolores y la Sangre Preciosa de los agonizantes y adoloridos corazones del Hijo y de Su Madre. La misericordia del Padre se multiplicará. El Espíritu Santo descansará sobre vosotros y Mi Sangre Preciosa fluirá”.

Bernabé sostiene que se le concedieron visiones sobre la persecución del Papa, un período de oscuridad inusual, y de científicos trabajando sobre un microchip amenazante, el precursor de la “marca de la bestia”.

Bernabé, activo hace mucho en devociones Marianas, dice que Jesús se ha quejado específicamente acerca del aborto, codicia, materialismo, injusticia social, cultismo y, más aún, lujuria, todo esto existe en el mundo de hoy. La sangre de los bebés no nacidos “conmueve el Cielo, más aún que la sangre de Abel”, dice el vidente que Jesús le ha dicho. Jesús también se ha lamentado por las prácticas modernas en la Iglesia, tales como la Comunión en la mano, la distribución de la Eucaristía por laicos, la música estruendosa y el palmoteo.

La comisión designada para estudiar las apariciones aprobó la Devoción y el Rosario sobre los cuales Jesús le dijo a Nwoye que a través de ellos “realizaría grandes milagros”.

Un reporte británico dice que en una mujer, cuyo bebé murió en su matriz y que tenía programada una cirugía para extraerle el feto, después de rezar el Rosario a la Sangre Preciosa, los médicos descubrieron que el bebé (una niña) estaba vivo, que no solamente sobrevivió, sino que ya tiene seis años.

Otras oraciones que se le dieron a Nwoye enfocan la adoración a Jesús, que nos protegerá contra las tormentas, los rayos y otras cosas durante lo que el vidente dice que será una tribulación.

La Devoción también ofrece protección de los cinco sentidos corporales. Incluye también plegarias que Jesús oró mientras colgaba de la Cruz en Su agonía.

En total, 11 plegarias místicas derivadas de las visiones, que dice son efectivas para el Bautismo a los bebés abortados y proteger a los fieles de las fallas en la Fe, los pecados de la carne, maldiciones de ancestros y daños durante el “castigo final”. Algunas de las oraciones son para recitarlas durante un período llamado la Hora de Getsemaní (una hora reservada entre el Jueves a las 11:00 PM y el Viernes a las 3:00 AM) Esta Devoción es la que es llevada a cabo en la diócesis de Kwara.

“Estoy siempre en Getsemaní a causa de la hora que se acerca, la terrible hora, tan espantosa y aterradora, hijos Míos” —dice Jesús—. “Hijos Míos, ¿cuánto sobrevivirán? Permanezcan Conmigo en Getsemaní para que no flaqueen cuando llegue la hora. 41

La “última misericordia”, sostiene el vidente, es un “gran sello” de la Sangre Preciosa que protegerá del “anticristo”, el Sello de la Sangre contra el sello del mal.

Nuestro Señor explicó que en este tiempo del mal Él deseaba crear un tabernáculo viviente en nuestras almas para vencer la resequedad espiritual que vendrá. “Durante el Gran Castigo, muchos serán probados en su fidelidad a Dios y aquéllos que no tenga suficiente Gracia, caerán”.

El “sello” se concede cada tercer viernes, especialmente durante la Cuaresma. Para obtener el sello se debe participar de los Sacramentos, especialmente de la Confesión y la Eucaristía, y llevar a cabo los cinco meses consecutivos de Horas de Getsemaní para recibir el sello de protección durante la consagración del vino durante la Misa.

El Cielo desea unir esta Devoción a la Sangre Preciosa de Jesús a las devociones más antiguas, tales como la del Sagrado Corazón, la Divina Misericordia y la Medalla Milagrosa en preparación para las potenciales calamidades.

Bernabé también sostiene que a través del crucifijo de Jesús Agonizante con la Sangre fluyendo de sus heridas, también seremos protegidos. Dice que este crucifijo tiene un poder especial contra el mal. La comisión teológica designada por el Obispo Anthony Gbuji de Enugu, revisó los mensajes dictados al vidente desde 1997 hasta el 2000.

La Santísima Virgen María ha dicho al vidente que durante la tribulación es muy importante hacer “reparación, reparación, reparación”, repitiendo el mensaje de Fátima.

A través de esta gran Devoción, Dios ha dado a Su remanente un arma para vencer los poderes del infierno. Todos los dones celestiales, tales como la Santa Misa, la Confesión, el Rosario a la Virgen María y a la Preciosa Sangre son para ser utilizados en estos tiempos turbulentos.

CRUCIFIJO AGONIZANTE

PROMESAS DE NUESTRO SEÑOR A AQUÉLLOS QUE VENEREN EL CRUCIFIJO AGONIZANTE

 

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“Mírame en esta cruz y no peque más”

1. En preparación para la batalla, les entrego Mi Crucifijo Agonizante. Yo prometo proteger contra las fuerzas del mal a cualquiera que tenga este Crucifijo Agonizante.

2. A través de este Crucifijo, Yo salvaré a muchos del cautiverio.

3. Cuando se levante este crucifijo en contra del poder del maligno, Yo abriré el Cielo y dejaré fluir Mi Preciosa Sangre para vencer así el poder maligno.

4. Yo dejaré fluir Mi Preciosa Sangre de todas Mis Sagradas Llagas y cubriré a todos los que veneren Mis Llagas y Sangre a través de este Crucifijo.

5. Yo prometo proteger las casas donde esté el Crucifijo Agonizante, de todo poder destructivo en la hora de la oscuridad.

6. Yo prometo realizar numerosos milagros a través de este Crucifijo.

7. Yo quebrantaré los corazones de piedra y derramaré Mi amor en los que veneren Mi Crucifijo Agonizante.

8. Yo prometo también atraer las almas descarriadas hacia Mí a través de este Crucifijo.

9. Hijos, en los días del maligno, ustedes podrán andar libremente sin peligro debido a este Crucifijo.

Finalmente, Nuestro Señor enfatizó:

“Hijos, por medio de esta Cruz, Yo venceré. Estas Cruz pronto será una Cruz victoriosa.”

ORACIÓN DE REPARACIÓN POR LA CORONA DE ESPINAS

(Dada a Bernabé por Santa Cecilia el 14 de julio de 2000)

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HIMNO

Estoy solo, estoy abandonado

me han dejado con la corona de espinas

que penetran Mi cabeza

y Mi pueblo me ha abandonado.

Amados Míos, ¿dónde estáis?

Esta corona de espinas ha penetrado Mi alma.

Retiren las espinas, tengan misericordia de Mí.

Por amor a vosotros

Morí en la Cruz con la corona de espinas.

Estoy nuevamente viviendo con las espinas.

Yo Soy el Agonizante Jesucristo.

ORACIÓN

¡Mi amado Jesucristo Agonizante, Hijo del Altísimo! Me postro a Tus pies en medio de mi nada. Recuerdo todas mis ofensas hacia Ti. Te ruego, Señor, ten misericordia de mí. Mis pecados te han mantenido en agonía por estos miles de años.

Te contemplo aún vivo, colgado en la Cruz, con esa terrible corona de espinas, la sangre bañando Tu Rostro y las espinas punzando Tu Santa Faz. Me arrepiento por ese regalo que te di: la corona de espinas. Deseo quitarte la corona de espinas y ofrecerte con amor una corona de oro.

(Besando la corona y apretándola contra su corazón Santa Cecilia oró así:)

Jesús mío, yo laceré Tu Sagrada Cabeza con una corona de espinas…

Ten misericordia de mí, y perdona al mundo.

Jesús mío, que sufres místicamente el dolor y la agonía de mi terrible corona de espinas en Tu Sagrado Corazón…

Ten misericordia de mí, y perdona al mundo.

Jesús mío, que sufres la ignominia de mi terrible corona de espinas…

Ten misericordia de mí, y perdona al mundo.

(Apretando la corona de espinas contra su cabeza, Santa Cecilia besó los pies de Jesucristo Agonizante en la Cruz, y oró:)

Mi Agonizante Jesús, recuerdo cómo yo golpeé Tu Sagrada Cabeza con varilla de hierro para que te penetraran aún más las espinas en Tu cerebro. Sentiste un dolor como si fuera un rayo que estremeciera todo Tu Cuerpo virginal. ¡Oh cuánto te ha hecho sufrir mi maldad!

Cuando medito en Tu terrible caminar hacia el Calvario, lloro amargamente porque mi maldad colocó esa corona de espinas en Tu Sagrada Cabeza, sede de la Divina Sabiduría. Te veo cayéndote bajo el peso de la Cruz, que hacía que las espinas penetraran más profundamente en Tu Cabeza.

Me veo arrastrándote y golpeándote la Cabeza con una vara. ¡No hubiera querido ser yo quien hizo todo esto a mi amado Salvador!

Jesús mío, te he tratado cruelmente, perdóname, perdóname, perdona a Tu pueblo. Haré todo lo que pueda para retirar esas espinas, cambiando de vida de ahora en adelante.

Mi maldad mantuvo la corona de espinas en Tu cabeza hasta Tu muerte para que así no pudieras tener ni un poco de alivio en Tu Pasión. ¡Señor, ten misericordia de mí! ¡Cristo, ten misericordia de mi maldad!

Contemplo Tu Sagrada Cabeza recostada sobre el regazo de Tu Madre dolorosa estando ya muerto. Puedo ver las manos de Juan el amado, de María Magdalena y de Tu Madre dolorosa desprendiendo, con lágrimas de amor, la corona de espinas de Tu Sagrada Cabeza. Desearía ser uno de ellos para retirar la corona y ofrecerte a cambio una corona de oro, como muestra de mi amor hacia Ti.

(Sosteniendo la corona de espinas y meditando en silencio,

Santa Cecilia oró así:)

Te ofrezco todo mi ser y te prometo cargar mi cruz tras de Ti, con alegría y amor, todos los días de mi vida. Recibe los méritos de mis sufrimientos y persecuciones que prometo aceptar con amor en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Queridísimo Jesús Agonizante, con este humilde ofrecimiento, deseo retirar la corona de espinas que te coloqué y ofrecerte una corona de oro. Recibe con amor esta corona de oro que te ofrezco. Amén.

Padre Eterno, te he ofendido gravemente al lacerar la Sagrada Cabeza de Tu Hijo Unigénito a Quién tanto amas. Ten misericordia de mí. Perdóname y perdona al mundo. Amén.

(Tres veces) 33

PROMESAS DE NUESTRO SEÑOR SOBRE LA CORONA DE ESPINAS

1. Yo sanaré las heridas de los corazones de aquéllos que adoren Mi Sagrada Cabeza a través de esta Corona.

2. Yo consolaré a los que Me consuelen con estas oraciones.

3. Yo derramaré el océano de la Divina Misericordia sobre aquéllos que adoren las Heridas de Mi Sagrada Cabeza a través de estas oraciones.

4. Todos los que adoren la Preciosísima Sangre de Mi Sagrada Cabeza a través de esta Corona, recibirán la gracia de la Divina Sabiduría.

5. Yo custodiaré sus cinco sentidos.

6. Cuando toquen esta Corona con amor, Yo permitiré que una gota de Mi Sangre caiga sobre sus cabezas.

7. Yo renovaré el amor de un pecador arrepentido que adore misericordiosamente Mi Sagrada Cabeza con esta Corona.

8. Siempre hay un rocío de Mi Preciosísima Sangre dondequiera que estén estas Espinas. No estoy lejos, estoy cerca.

9. Yo coronaré la cabeza de los que adoren las Sagradas Heridas y la Sangre de Mi Sagrada Cabeza a través de esta Corona, con una corona de victoria.

10. Yo prometo mostrar Mi Sagrada Cabeza un día antes de su muerte a todos los que amen su Corona y adoren Mi Sagrada Cabeza por medio de ella, de manera que tengan perfecto conocimiento de sus pecados y se arrepientan.

El 15 de septiembre de 2001, Nuestra Madre dijo que Ella le había pedido a su Hijo Jesús bendecir la Corona de Espinas con poder sanador.

ORACIONES DE REPARACIÓN A JESUCRISTO AGONIZANTE, LLAMADOS ANGUSTIOSOS

PEDIDO IMPORTANTE

Jesús ha pedido a todos sus hijos que vayan con Él a Getsemaní (Huerto de los Olivos). Por lo tanto, cada jueves, desde las 11:00 PM y hasta las 3:00 AM de la mañana del viernes es la hora de Getsemaní.

Jesús dijo al pequeño Bernabé:

“Hijos Míos, Yo estoy en Getsemaní por ustedes y por la gente del mundo entero. Yo siempre estoy en Getsemaní debido a la hora que se acerca, la hora de terror, muy temible y terrible.

Hijos Míos, ¿cuántos sobrevivirán? Por el amor que les tengo a ustedes y a todos los hombres, Yo estoy aquí en Getsemaní, llamándoles para que vengan y velen Conmigo. Permanezcan en Getsemaní Conmigo, de manera que ustedes no se rindan cuando llegue la hora”.

Cada jueves, de 11:00 PM, hasta las 3:00 AM del viernes es la hora de Getsemaní.

domingo, 10 de marzo de 2013

Sello con la Preciosa Sangre de Cristo

Sellamos con la Preciosa Sangre de Cristo

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Señor Jesús, en tu nombre y con el Poder de tu Sangre Preciosa
sellamos toda persona, hechos o acontecimientos a través de los cuales
el enemigo nos quiera hacer daño.

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos toda potestad destructora en el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego, debajo de la tierra, en las fuerzas satánicas de la naturaleza, en los abismos del infierno, y en el mundo en el cual nos moveremos hoy.

Con el Poder de la Sangre de Jesús rompemos toda interferencia y acción del maligno. Te pedimos Jesús, que envíes a nuestros hogares y lugares de trabajo a la Santísima Virgen, acompañada de San Miguel, San Gabriel, San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles.

 

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos nuestra casa,
todos los que la habitan (nombrar a cada una de ellas), las personas que el Señor enviará a ella, así como los alimentos y los bienes que
Él generosamente nos envía para nuestro sustento.

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos tierra, puertas, ventanas, objetos, paredes, pisos y el aire que respiramos, y en fe colocamos un círculo de Su Sangre alrededor de toda nuestra familia.

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos los lugares en donde vamos a estar este día, y las personas, empresas o instituciones con quienes vamos a tratar (nombrar a cada una de ellas).

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos nuestro trabajo material y espiritual, los negocios de toda nuestra familia, y los vehículos, las carreteras, los aires, las vías y cualquier medio de transporte que habremos de utilizar.

Con Tu Sangre preciosa sellamos los actos, las mentes y los corazones de todos los habitantes y dirigentes de nuestra Patria, a fin de que tu Paz y tu Corazón al fin reinen en ella.

Te agradecemos Señor por tu Sangre y por tu vida, ya que gracias a ellas hemos sido salvados y somos preservados de todo lo malo.

Amén.


Sello de protección para los hijos

Sello de protección para los hijos

En el Nombre de Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo, sello y protejo, con el Poder de la Sangre, de Jesucristo el Señor, a: (en este momento nombre a todos sus hijos), sello su consciente, inconsciente, subconsciente; ser físico, ser biológico, psicológico, material, y espiritual.

Los sello y los protejo, con el Poder de la Sangre Preciosa, de Jesucristo el Señor, de todo accidente, dentro y fuera de la escuela o trabajo, de cualquier atropello, al cruzar calles o avenidas; de alcoholismo, tabaquismo, drogadicción, sexualidad, sensualidad, lujuria, obscenidad.

Los sello y los protejo, con el Poder de la Sangre de Jesucristo, el Señor, de sufrir algún secuestro, o de cualquier enfermedad; de sufrir algún robo, abuso de autoridad, por parte de cualquier maestro, o abuso de cualquier compañero; de riñas dentro y fuera de la escuela, o de su trabajo.

Los Sello y los protejo, con la Sangre de Jesucristo,

virginidad, desprecio al respeto a los adultos, y a los propios padres.
Los Sello y los protejo con el Poder de la Sangre de Jesucristo, el Señor, de cualquier maldición, de parte de cualquier maestro, compañero, o jefe de trabajo, u otras personas. De abuso de autoridad, física y verbal, psicológica y mental. De cualquier persona que los quiera engañar, sonsacar o involucrar en cualquier problema que no les corresponda.
Los Sello y los protejo con el Poder de la Sangre de Jesucristo, el Señor, de cualquier desilusión, obsesión, depresión; enfermedad física y mental.
Señor Jesucristo ¡derrama tus Bendiciones sobre mis hijos! ¡Derrama tu Preciosa Sangre sobre su cerebro!, para que tengan buena retención en sus clases, sean obedientes y mansos como Tu. Que tu Sangre Señor Jesucristo, fluya por sus venas, y Señor Jesús ¡escóndelos en el Corazón Inmaculado, de la Santísima Virgen María!

Sigamos Orando por nuestros hijos….
En el Nombre, y bajo la Autoridad de Jesucristo, el Señor, ato todo principado, poder y fuerza espiritual del Mal, en las regiones de maldad, que están influenciando a: (mencione los nombres de sus hijos…).
Esa influencia contra ellos, queda cancelada, por el Poder de la Sangre de Jesucristo, el Señor. Ato, y rompo, en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo, y con el Poder de su Preciosa Sangre, los espíritus de hechicería, ocultismo, satanismo, rechazo, suicidio, ira, odio, resentimiento, amargura, orgullo, miedo, decepción, incredulidad, esquizofrenia, sensualidad, sexualidad, lujuria, obsesión, adicción, manipulación mental, comportamiento compulsivo, falta de perdón, soberbia, drogas, alcoholismo. Ato esos Poderes, y los poderes de la música rock, y de chatear por el Internet, y los espíritus que contiene el Internet.
Declaro que están anulados por completo en la vida de mis hijos. La ceguera que el Enemigo ha puesto en mis hijos, debe irse, en el Nombre de Jesucristo el Señor. Mis hijos van a ver la Luz del Evangelio de Jesús, para que sean enseñados por El, y se multiplicará su paz.

Padre Celestial, Creador de todas las cosas, te doy las gracias por el regalo que nos has dado en nuestros hijos, te pido que mandes Ángeles que los guarden, y los protejan en todos sus caminos. Te pido que proveas para ellos amigos cristianos, que puedan ayudarlos con buenos consejos y buenas influencias. Dios, que maravilloso privilegio y responsabilidad es ser padre; ayúdanos a discernir cuando mis hijos necesitan de nuestras Oraciones y ayuda. Danos Sabiduría, para ser los padres que debemos ser, y ayúdanos a ser comprensivos con ellos.
Padre Santo, permite que nuestros hijos cumplan el Plan que tú has diseñado para sus vidas.
Que el Espíritu de Dios, Espíritu de Sabiduría, Espíritu de Inteligencia, Espíritu de Consejo y Poder, Espíritu de Conocimiento, y sobre todo, Espíritu de Temor de Dios, repose sobre ellos.
Nosotros depositamos en tus divinas manos, a nuestros hijos, y te agradecemos por amarlos más de lo que nosotros los amamos, y les darás un futuro de Esperanza. Amén.

Sello con la preciosa Sangre de Jesucristo mi casa

Sello y protejo, con el Poder de la Sangre de Jesucristo el Señor, esta casa con todo lo que es, con todo lo que tiene. Sello y protejo la puerta principal, de tal manera que todos los que entren o salgan, se experimenten profundamente protegidos, por la Preciosísima Sangre de Jesucristo, el Señor.
Sello y protejo: todas las paredes, el techo, todos los rincones, cada una de las columnas y a través de ellas. Sello y protejo, los 4 puntos cardinales de esta casa. Sello y protejo el suelo, el subsuelo, y debajo del subsuelo.
Sello y protejo, con el Poder de la Sangre de Jesucristo, el Señor, todos los cimientos a partir de los cuales se levantó esta casa. Sello y protejo, con el Poder de la Sangre de Jesucristo, el Señor, todo el material con que se construyó: ladrillos, cemento, varillas, y block.

Sello y protejo, con el Poder de la Sangre de Jesucristo, el Señor, todas las instalaciones de luz, tuberías de gas, agua, y toda la cañería. Incluso, sello y protejo, con la Sangre de Jesucristo, el Señor, la pintura con la que está revestida. Sello y protejo todas las puertas de todos los cuartos, al igual que todas las ventanas.
Sello todas las áreas de esta casa, los dormitorios; sello la sala, la cocina, el comedor, los baños. Sello y protejo, con el Poder de la Sangre de Jesucristo el Señor, cada objeto contenido, cada mueble, cama, adorno. Todo, absolutamente todo lo contenido en esta casa.
Pido a Jesús, que toda ella sea bañada con su Preciosísima Sangre, de tal manera que nada ni nadie pueda provocarnos ningún daño.
Sello y protejo todos los límites de esta casa, de tal manera que nada, absolutamente de lo que la rodea, pueda provocarnos algún daño, ni a mí, ni a los míos, ni a cualquiera de mis parientes, amigos o visitantes. Amén. Amén. Amén

sábado, 9 de marzo de 2013

Los siete dolores de María

1er Dolor
La profecía de Simeón en la presentación del Niño Jesús

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Virgen María: por el dolor que sentiste cuando Simeón te anunció que una espada de dolor atravesaría tu alma, por los sufrimientos de Jesús, y ya en cierto modo te manifestó que tu participación en nuestra redención como corredentora sería a base de dolor; te acompañamos en este dolor... Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos hijos tuyos y sepamos imitar tus virtudes.

Ave María

2º Dolor
La huida a Egipto con Jesús y José

Nicolas Poussin, La Huida a Egipto, 1657

Virgen María: por el dolor que sentiste cuando tuviste que huir precipitadamente tan lejos, pasando grandes penalidades, sobre todo al ser tu Hijo tan pequeño; al poco de nacer, ya era perseguido de muerte el que precisamente había venido a traernos vida eterna; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos huir siempre de las tentaciones del demonio.

Ave María

3º Dolor
La pérdida de Jesús

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al perder a tu Hijo; tres días buscándolo angustiada; pensarías qué le habría podido ocurrir en una edad en que todavía dependía de tu cuidado y de San José; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que los jóvenes no se pierdan por malos caminos.

Ave María

4º Dolor
El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas camino del calvarioimage

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Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver a tu Hijo cargado con la cruz, como cargado con nuestras culpas, llevando el instrumento de su propio suplicio de muerte; Él, que era creador de la vida, aceptó por nosotros sufrir este desprecio tan grande de ser condenado a muerte y precisamente muerte de cruz, después de haber sido azotado como si fuera un malhechor y, siendo verdadero Rey de reyes, coronado de espinas; ni la mejor corona del mundo hubiera sido suficiente para honrarle y ceñírsela en su frente; en cambio, le dieron lo peor del mundo clavándole las espinas en la frente y, aunque le ocasionarían un gran dolor físico, aún mayor sería el dolor espiritual por ser una burla y una humillación tan grande; sufrió y se humilló hasta lo indecible, para levantarnos a nosotros del pecado; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos vasallos de tan gran Rey y sepamos ser humildes como Él lo fue.

Ave María

5º Dolor
La crucifixión y la agonía de Jesús

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Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la crueldad de clavar los clavos en las manos y pies de tu amadísimo Hijo, y luego al verle agonizando en la cruz; para darnos vida a nosotros, llevó su pasión hasta la muerte, y éste era el momento cumbre de su pasión; Tú misma también te sentirías morir de dolor en aquel momento; te acompañamos en este dolor. Y, por los méritos del mismo, no permitas que jamás muramos por el pecado y haz que podamos recibir los frutos de la redención.

Ave María

6º Dolor
La lanzada y el recibir en brazos a Jesús ya muerto

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Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la lanzada que dieron en el corazón de tu Hijo; sentirías como si la hubieran dado en tu propio corazón; el Corazón Divino, símbolo del gran amor que Jesús tuvo ya no solamente a Ti como Madre, sino también a nosotros por quienes dio la vida; y Tú, que habías tenido en tus brazos a tu Hijo sonriente y lleno de bondad, ahora te lo devolvían muerto, víctima de la maldad de algunos hombres y también víctima de nuestros pecados; te acompañamos en este dolor... Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos amar a Jesús como Él nos amó.

Ave María

7º Dolor
El entierro de Jesús y la soledad de María

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Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al enterrar a tu Hijo; El, que era creador, dueño y señor de todo el universo, era enterrado en tierra; llevó su humillación hasta el último momento; y aunque Tú supieras que al tercer día resucitaría, el trance de la muerte era real; te quitaron a Jesús por la muerte más injusta que se haya podido dar en todo el mundo en todos los siglos; siendo la suprema inocencia y la bondad infinita, fue torturado y muerto con la muerte más ignominiosa; tan caro pagó nuestro rescate por nuestros pecados; y Tú, Madre nuestra adoptiva y corredentora, le acompañaste en todos sus sufrimientos: y ahora te quedaste sola, llena de aflicción; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, concédenos a cada uno de nosotros la gracia particular que te pedimos…

Ave María
Gloria al Padre

Promesas a quienes recen los siete dolores de María

1. La Santísima Virgen María manifestó a Sta. Brígida que concedía siete gracias a quienes diariamente le honrasen considerando sus lágrimas y dolores y rezando siete Avemarías:

  • Pondré paz en sus familias.
  • Serán iluminados en los Divinos Misterios.
  • Los consolaré en sus penas y acompañaré en sus trabajos.
  • Les daré cuanto me pidan, con tal que no se oponga a la voluntad adorable de mi Divino Hijo y a la santificación de sus almas.
  • Los defenderé en los combates espirituales con el enemigo infernal, y protegeré en todos los instantes de su vida.
  • Los asistiré visiblemente en el momento de su muerte; verán el rostro de su Madre.
  • He conseguido de mi Divino Hijo que las almas que propaguen esta devoción a mis lágrimas y dolores sean trasladadas de esta vida terrenal a la felicidad eterna directamente, pues serán borrados todos sus pecados, y mi Hijo y Yo seremos su consolación y alegría.

Estaba la Madre Dolorosa (Stabat mater)

Estaba la Madre dolorosa
junto a la Cruz llorando,
mientras su Hijo pendía.
Su alma llorosa,
triste y dolorida,
traspasada por una espada.
¡Oh cuán triste y afligida
estuvo aquella bendita
Madre del Unigénito!
Estaba triste y dolorosa,
como madre piadosa,
al ver las penas de su Divino Hijo.
¿Qué hombre no lloraría,
si viese a la Madre de Cristo
en tan atroz suplicio?
¿Quién no se contristaría,
al contemplar a la Madre de Cristo
dolerse con su Hijo?
Por los pecados de su pueblo,
vio a Jesús en los tormentos,
y sometido a los azotes.
Vio a su dulce Hijo
morir abandonado,
cuando entregó su espíritu.
¡Oh, Madre, fuente de amor!
Haz que sienta tu dolor
para que contigo llore.
Haz que arda mi corazón
en amor de Cristo mi Dios,
para que así le agrade.
¡Oh santa Madre! Haz esto:
graba las llagas del Crucificado
en mi corazón hondamente.
De tu Hijo lleno de heridas,
que se dignó padecer tanto por mi,
reparte conmigo las penas.
Haz que yo contigo piadosamente llore,
y que me con duela del Crucificado,
mientras yo viva.
Haz que esté contigo
junto a la Cruz;
pues deseo asociarme en el llanto.
¡Oh Virgen la más ilustre de todas las vírgenes!
no seas ya dura para mí;
haz que contigo llore.
Haz que lleve la muerte de Cristo;
hazme socio de su Pasión
y que venere sus llagas.
Haz que, herido con sus heridas,
sea yo embriagado con la Cruz
y con la Sangre de tu Hijo.
Para que no me queme y arda en las llamas,
por ti, oh Virgen, sea defendido
en el día del juicio.
¡Oh Cristo! Cuando hubiere de salir de aquí,
dame, por tu Madre,
que llegue a la palma de la victoria.
Cuando el cuerpo feneciere,
haz que al alma se le de
la gloria del Paraíso.

Amén. Aleluya
.

Estaba la Madre dolorosa

EXAMEN DE CONCIENCIA

Fuente: Arciprensa.com

Precisamente por ser pecadores, nos cegamos ante nuestros pecados. El enemigo quiere hacernos ver que no hay mal en lo que hacemos y nos dejamos convencer cuando oímos que  muchos dicen que no tiene nada de malo, que todo mundo lo hace. Ciertamente muchos caen en las tentaciones y caen pecado. Entonces el corazón se endurece, se hace insensible a las exigencias del amor. Por eso es tan importante la conversión del corazón.

"Por eso, como dice el Espíritu Santo: "Si escucháis hoy Mi voz, no endurezcáis el corazón... ¡Atención hermanos! Que ninguno de ustedes tenga un corazón malo e incrédulo..." Hb 3.

Dios es un Padre amoroso que nos hace ver el pecado para darnos la gracia del arrepentimiento y perdonarnos. El nos quiere libres. El demonio no quiere que veamos nuestro pecado. Pero si buscamos el camino de Dios tratará de acusarnos con nuestros pecados para que nos desanimemos y volvamos atrás. Podemos discernir entonces la diferencia. Dios enseña el pecado para liberar y perdonar; el demonio lo esconde pero cuando lo enseña es para que desesperemos. Debemos rechazar enérgicamente estos pensamientos e ir a la confesión con toda confianza en el perdón de Dios. Dios SIEMPRE perdona cuando hay arrepentimiento verdadero. Y es muy importante que ese arrepentimiento nos ayude a no volver a pecar.

Es muy provechoso hacer examen de conciencia diario y también, con toda humildad, abrirnos a que personas cerca de nosotros nos corrijan. "Si nos examináramos a nosotros mismos, no seríamos condenados." (1 Cor. 11, 31)

El examen se hace ante Dios, escuchando su voz en la conciencia.

Preparación para la confesión

Preparación remota: Nos educamos en la fe por el estudio de la Palabra, el Catecismo, lectura de los santos, participación en enseñanzas... La practica seria de lo que aprendemos. El examen diario de conciencia.

Preparación inmediata: El examen de conciencia antes de confesar. Vamos a un lugar tranquilo, preferiblemente ante el sagrario, para orar. Solo Dios puede iluminar sobre nuestra realidad y darnos los medios para responder a la gracia.

Contemplamos la vida de Jesús y su amor manifiesto en Su Cruz. "Contemplen al que traspasaron" Jn 19:37. ¿Como he respondido a tanto amor, a tantas gracias?. Examinamos nuestra vida ante la ley de Dios. Por eso ayuda tener un examen escrito que nos recuerde lo que hemos olvidado. Recordamos que no se trata de sugerencias, Dios nos dio MANDAMIENTOS. No cumplirlos es romper nuestra alianza con Dios y caer en pecado.

No se trata tan solo de enumerar pecados sino de descubrir la actitud torcida del corazón y con DOLOR POR NUESTROS PECADOS, HACER EL FIRME PROPÓSITO DE NO VOLVER A COMETERLOS.

Siempre hay áreas en las que somos mas débiles y requieren atención especial pero si comprendemos que Cristo – y no la cultura- es la medida, veremos que en todo tenemos mucho que crecer.

La confesión solo puede hacerse ante un sacerdote.

Examen de conciencia en base a las cuatro rupturas

Examínate - ayudado por estas preguntas - ¿qué pecados has cometido desde tu última confesión? Trata de no quedarte en lo exterior, sino en las actitudes del corazón y las omisiones.

Ruptura con Dios:

¿Amo en verdad a Dios con todo mi corazón o vivo más pegado a las cosas materiales?
¿Me he preocupado por renovar mi fe cristiana a través de la oración, la participación activa y atenta en la misa dominical, la lectura de la Palabra de Dios, etc.? ¿Guardo los domingos y días de fiesta de la Iglesia? ¿He cumplido con el precepto anual de la confesión y la comunión pascual?

¿Tengo una relación de confianza y amistad con Dios, o cumplo solamente con ritos externos?
¿He profesado siempre, con vigor y sin temores mi fe en Dios? ¿He manifestado mi condición de cristiano en la vida pública y privada?

¿Ofrezco al Señor mis trabajos y alegrías? Recurro a Él constantemente, o ¿sólo lo busco cuando lo necesito?

¿Tengo reverencia y amor hacia el nombre de Dios o le ofendo con blasfemias, falsos juramentos o usando su nombre en vano?

Ruptura conmigo mismo:

¿Soy soberbio y vanidoso? ¿Me considero superior a los demás?

¿Busco aparentar algo que no soy para ser valorado por otros? ¿Me acepto a mi mismo, o vivo en la mentira y el engaño? ¿Soy esclavo de mis complejos?

¿Qué uso he hecho del tiempo y de los talentos que Dios me dio? ¿Me esfuerzo por superar los vicios e inclinaciones malas como la pereza, la avaricia, la gula, la bebida, la droga?

¿He caído en la lujuria con palabra y pensamientos impuros, con deseos o acciones impuras?
¿He realizado lecturas o asistido a espectáculos que reducen la sexualidad a un mero objeto de placer?

¿He caído en la masturbación o la fornicación? ¿He cometido adulterio?

¿He recurrido a métodos artificiales para el control de la natalidad?

Ruptura con los hermanos y con la creación:

¿Amo de corazón a mi prójimo como a mi mismo y como el Señor Jesús me pide que lo ame?

¿En mi familia colaboro en crear un clima de reconciliación con paciencia y espíritu de servicio?

¿Han sido los hijos obedientes a sus padres, prestándoles respeto y ayuda en todo momento

¿Se preocupan los padres de educar cristianamente a sus hijos y de alentarlos en su compromiso de vida con el Señor Jesús?

¿He abusado de mis hermanos más débiles, usándolos para mis fines?

¿He insultado a mi prójimo? ¿Lo he escandalizado gravemente con palabras o con acciones?

Si me han ofendido, ¿sé perdonar, o guardo rencor y deseo de venganza?

¿Comparto mis bienes y mi tiempo con los más pobres, o soy egoísta e indiferente al dolor de los demás? ¿Participo de las obras de evangelización y promoción humana de la Iglesia?

¿Me preocupado por el bien y la prosperidad de la comunidad humana en la que vivo o me paso la vida preocupado tan sólo de mi mismo? ¿He cumplido con mis deberes cívicos? ¿He pagado mis tributos?

¿Soy envidioso? ¿Soy chismoso y charlatán? ¿He difamado o calumniado a alguien? ¿He violado secretos? ¿He hecho juicios temerarios sobre otros?

¿Soy mentiroso?

¿He hecho algún daño físico o moral a otros? ¿Me he enemistado con odios, ofensas o peleas con mi prójimo? ¿He sido violento?

¿He procurado o inducido al aborto?

¿He sido honesto en mi trabajo? ¿He usado rectamente de la creación o he abusado de ella con fines egoístas? ¿He robado? ¿He sido justo en la relación con mis subordinados tratándolos como yo quisiera ser tratado por ellos? ¿He participado en el negocio o consumo de drogas? ¿He caído en la estafa o el fraude?

¿He recibido dinero ilícito?

Examen de conciencia en base a los 10 Mandamientos

Este examen es para aquellos que, amando a Cristo, no se conforman con evitar pecados graves, sino que desean amarle con todo el corazón.

Amarás a Dios sobre todas las cosas (Primer mandamiento).
No tomarás el nombre de Dios en vano. (Segundo Mandamiento)

¿He amado a Dios sobre TODO?
-¿A quién (que) le he dado la mayor atención?
-¿He hecho de mi familia, trabajo, apostolados, programas, ideas u otras cosas buenas mi primer amor?
-¿Se en la práctica lo que es confiar en el amor y el poder de Dios?
-¿Le confío todo a Dios o ando queriendo hacerlo yo solo?
-¿Confío en Dios cuando todo parece ir mal?
-¿He caído en superstición u otra práctica religiosa ajena al cristianismo?

Oración Diaria
¿Cómo ha sido diariamente mi?:
-¿Tiempo personal con Dios; liturgia de las horas; oración familiar?
-¿He alabado a Dios; le he dado gracias o me he quejado?
-¿Intercedo por mi familia, grupo, Iglesia, por el mundo?
-¿He orado con el corazón, abierto al Espíritu Santo?
-¿Tomo tiempo para discernir?
-¿Se lo que es esperar al Señor, escucharlo? -¿Lo he hecho?
-¿Cuándo me da alguna enseñanza la guardo en mi corazón y busco profundizarla?
-¿Incluyo a mi esposo/a (u otra persona formada y prudente) en mi discernimiento o solo les informo?; -¿Escucho, obedezco y respeto a los que tienen legitima autoridad sobre mi (leyes justas, jefes, etc.)?.
-¿Qué criterios tengo para determinar si algo que quiero hacer es del Espíritu Santo o es mío?,-¿Me parece importante tener y seguir siempre esos criterios?
-¿Uso los dones que Dios me dio para su gloria?
-¿Estoy abierto a recibir nuevos dones según Dios disponga?
-¿He sido legalista (haciendo solo lo necesario para cumplir) o vivo mi fe en el Espíritu
entregándome con todo el corazón?

Obediencia
-¿Busco conocer en la oración la voluntad de Dios para mi vida?
-¿Obedezco la enseñanza del magisterio o interpreto a mi manera?
-¿Qué motiva mi vida, la voluntad de Dios o mis propios "buenos" planes (mi voluntad).
-¿Le permito a Dios guiarme o le "entrego" los planes ya hechos para que los bendiga?.
-¿Mis gustos, criterios, dudas, confusiones, pensamientos, actitudes y valores -en que instancias no han estado bajo el Señor?
-¿En mis gustos, mis criterios, miedos, dudas, confusiones...

Estudio
-¿Estudio my fe católica (Biblia, magisterio, libros sólidos) o me contento con mi propio modo de entender a Dios?, ¿Estoy avanzando en mi formación como debo?.
-¿Qué pasos prácticos doy para formarme en la fe?

Orden y Prioridades
-¿Mi tiempo responde a las prioridades de Dios o a las presiones de cualquier persona u ocasión para `quedar bien'?); ¿Interpreto lo que hago en la perspectiva de la vida eterna?; ¿Reflexiono sobre mi muerte; sobre el juicio final?
-¿Tengo prioridades claras y soy firme para vivirlas? ¿Pierdo el tiempo (revistas, programas, etc.) que no edifican?
-¿Tengo un horario y organizo el día con disciplina, dando tiempo a cada área con sabiduría: oración, familia, trabajo...?; ¿En que me he desordenado? ¿Me quedo en algo que me gusta sabiendo que es hora de hacer otra cosa?
-¿Respeto el tiempo y necesidades de otros: cuando busco ayuda, en el teléfono, etc..?
-¿Cuido la salud; tengo algún vicio, falta de ejercicio, descanso, alimentación... Me cuido demasiado?

Santificarás el día del Señor. (Tercer Mandamiento)

¿Guardo el día del Señor para el Señor o trabajo innecesariamente ese día?
-¿Voy a misa todos los domingos?;¿He adorado y puesto todo mi corazón en Cristo Eucarístico que me espera en el sagrario?
-¿Lo he amado y consolado por tanto que se le ofende?
-¿Voy a misa diaria si puedo?; ¿he recibido con preparación al Señor?

La Cruz
-¿He meditado ante la cruz?; ¿busco su poder transformador y su sabiduría?; ¿como se manifiesta en mi vida?
-¿Pido a Dios la gracia de amar la cruz?
-¿Me he salido de la voluntad de Dios por evitar la cruz?
-¿Uno mi cruz a la de Cristo?: problemas, enfermedades, responsabilidades, personas, mi edad, mi vocación...
-¿Busco la satisfacción de todas mis necesidades físicas y emocionales o se mortificarme por amor a Jesús?.
-¿Me uno a la cruz del que sufre?; ¿Me sacrifico para amar?.

Confesión
-¿Rechazo el pecado aunque este sea aceptable según la cultura?; ¿He pensado o actuado ligeramente como si la rectitud de los santos es "exageración"?
-¿He evitado la ocasión de pecado: ambientes, programas, malas amistades...?
-¿Busco que Dios me enseñe mi pecado (también pecados viejos y olvidados)?.
-¿Reconozco y reparo con responsabilidad mis pecados y faltas o me justifico?
-¿Cuándo me corrigen, lo agradezco?.
-¿Cuándo fue mi última confesión?, ¿Minimicé el pecado por pena?; ¿han habido cambios?.
-¿Hice una confesión completa o escondí algo?
-¿Hay algo (hábito, herida, complejo) que el enemigo usa para su provecho?; ¿Qué hago para permitirle a Dios que me libere?
-¿Debo reconciliarme con alguien y no lo he hecho?

María
-¿Me he consagrado a Ella y, si lo he hecho, vivo mi consagración plenamente? -¿Cómo?
-¿Acepto su cuidado maternal?; Me dejo formar por ella? -¿Cómo?.
-¿Recurro a ella en oración, medito su vida?.

Relaciones con otros
-¿Están todas mis relaciones a la luz del Señor: amorosas, castas, sanas y sinceras?
-¿Guardo odios o enemistades?
-Peleas, rivalidades, violencias, ambiciones, discordias, sectarismo, disensiones, envidias, ebriedades
-¿He sido fiel a los compromisos con mis hermanos y con otros?; ¿Estoy creciendo en estos compromisos?
-¿Soy confiable en el hogar, grupo, trabajo...?; -¿Cumplo mis promesas, compromisos, guardo confidencialidad?
-¿Busco la unidad en el Señor? (Fil. 2, 1-11, 1 Cor. 10,17)
-¿Soy servicial?
-¿Soy atento sin ser curioso?
-¿Soy prudente en lo que hablo y como actúo?
-¿Soy agradecido por el servicio de rutina que recibo?

Honrarás a tu padre y a tu madre (Cuarto mandamiento).

En el Hogar
-¿Obedezco, cuido y honro a mis padres según mi edad y sus necesidades?
-¿Pongo malas caras?
-¿Doy tiempo a la familia?; ¿Cenar juntos?; ¿Diversiones?
-¿Hospitalidad?
-¿Relación con hermanos?
-¿Responsabilidad en los estudios?
-¿Ayuda económica al hogar según necesidad?
Casados: (además de lo mencionado)
-¿Protejo mi casa y los míos de las malas influencias del ambiente? ¿Cómo?
-¿He manipulado con mis estados de ánimo y enfados para que se haga lo que quiero?
-¿Permito que otros (padres, amigos) manipulen o se antepongan al matrimonio? .
-¿Honro y respeto a mi esposo/a en todo momento?
-¿He compartido con mi esposo/a la visión para la familia?; ¿le escucho con interés?;
-¿Le expreso amor, cariño y respeto a mi esposo/a?;
-¿Con mis hijos?
-¿Detecto los problemas y los enfrento con sabiduría?
-¿Qué medidas tomo para que mi casa sea un hogar?
-¿Soy responsable y ordenado con la economía?; ¿Les ayudo para que puedan orar, estudiar, descansar, ir a su grupo, cumplir sus responsabilidades?
Formación: de los hijos: ¿comparto con ellos, enseño y guío?, ¿escucho?, ¿disciplino con sabiduría?; ¿les doy buena educación para ser buenos cristianos?

No matarás. (Quinto Mandamiento)

¿De algún modo he matado o atentado contra la vida? (ej.: apoyo o participación en aborto, suicidio, conducir sin cuidado, actos irresponsables que ponen una vida en peligro, agresión, violencia, etc.? ¿He atentado contra la dignidad de alguien?.

No cometerás actos impuros. (no adulterio, no fornicación) (Sexto Mandamiento)

-¿He buscado afectividad fuera del orden del Señor?
-¿Como distingo entre sentimentalismo y una auténtica relación de amor entre hermanos?; ¿Me relaciono según mi estado de ánimo o lo que edifica en el amor?
-¿Fantasías o actos impuros, conmigo mismo o con otros?
-¿Chistes, programas, actitud seductora, inmodestia en vestir?
-¿Obedezco el plan de Dios para la sexualidad en mi estado de vida?

No robarás (Séptimo mandamiento).

-¿De algún modo he robado?
¿Descuidando o no devolviendo propiedad ajena o común)?
¿Me aprovecho de mi puesto para beneficio personal?

No levantarás falsos testimonios ni mentirás (Octavo Mandamiento)

-¿Quién inspira mis palabras: Dios o mi ego?¿He querido dar mi opinión en todo?
-¿Digo la verdad?; ¿He revelado secretos; He juzgado (o chismeado)?
-¿Me he quejado buscando conmiseración o desahogo?
-¿He puesto mi atención a lo indebido
-¿He hablado lo que no edifica: chistes con groserías, hirientes a una raza, nacionalidad, etc.?

No consentirás pensamientos ni deseos impuros (Noveno Mandamiento)

- ¿He codiciado la mujer o el esposo de mi prójimo?
- ¿He mirado a un hombre a una mujer de manera impura?

No codiciarás los bienes ajenos (Décimo Mandamiento)

- ¿He deseado los bienes ajenos?
- ¿He sido envidioso?
- ¿He sido avaro?
- ¿He comido más de lo que necesito?
- ¿He sido orgulloso?

Obras de Misericordia

-Corporales: solidaridad con enfermos/ hambrientos/ sedientos/presos/ desnudos/ forasteros/ enterrar los muertos. ¿Veo a estos como hermanos por los que me entrego o estadísticas?.
-Espirituales: dar buen consejo/ corregir/ perdonar (¿guardo algún resentimiento?)/ consolar/ sufrir con paciencia las molestias del prójimo/ rezar por los vivos y los muertos.
-¿Estoy atento al dolor ajeno?; ¿Hago a acepción de personas según su apariencia?
-¿Vivo en sencillez?; -¿Imito a Cristo que fue pobre?, ¿soy libre de apegos materiales?
-¿Se refleja esto en mi actitud en las compras?; ¿me dejo llevar por antojos?; ¿cuales?
-¿Coopero con las obras de la Iglesia con verdadero sacrificio y amor o doy de mis sobras?
Evangelización
-¿Soy testimonio?; ¿Soy sal de la tierra y luz del mundo?
-¿Me esfuerzo de todo corazón para que Cristo sea conocido y amado por todos?
-¿Estoy en comunión con el espíritu misionero de la Iglesia?
-¿Llevo a mis amistades al Señor o dejo que ellas me arrastren al mundo?
-Cuando evangelizo, ¿lo hago con seguridad o como si fuera una opinión cualquiera?; ¿Respondo al Espíritu o me paraliza el `que dirán'?
Dominio de las Emociones: Resentimientos, caprichos, impulsos, miedos....
-¿Cuáles son mis emociones mas salientes?; ¿Las someto al Señor para encausarlas para el bien? ¿de que forma están afectando mi comportamiento?
-¿Busco primero mi interés y comodidad o servir con amor?

Examen de conciencia en base a los pecados capitales y a las virtudes contrarias

Soberbia / Humildad

-¿He sido humilde al pensar, me he comparado con otros, he tratado de llamar la atención con mi sabiduría', mi físico, etc.?; ¿Me reconozco pequeñito?; ¿Desprecio a otros en mi corazón?
-¿Me he resentido por el trato o puesto recibido?; ¿Cual es la motivación de mis aspiraciones?.
-¿Distingo entre lo que es doctrina y lo que es mi opinión?; -¿Soy prudente al dar mi opinión; creo que es la única; creo que sin mi presencia las cosas no van bien?
-¿Se distinguir lo que es mi misión o me entrometo en lo que no me corresponde?
-¿Reconozco que no tengo razón de gloriarme sino en Cristo?; ¿En que forma mis acciones están mezcladas con orgullo, vanidad, egoísmo?
-¿Reconozco mis errores y pido perdón?
-¿Puedo ayudar sin mandar?

Avaricia / Generosidad

-¿Estoy apegado a las cosas, ¿Sacrifico tiempo, dinero, para servir según el plan de Dios?.
-¿Juego con el dinero?

Lujuria / Castidad (ya examinado arriba)

Ira vs. Paciencia

-¿Se lidiar con las cruces, enfermedades, problemas con relaciones, trabajo, etc.?
-¿pierdo la paz; manifiesto mal humor cuando las cosas no son como yo espero?
-¿Le hecho la culpa a las circunstancias (ej. "me sacaron de quicio").

Gula vs. Templanza

-¿Como mas de lo necesario?, ¿ayuno?
-¿Estoy adicto al alcohol, la droga, píldoras?

Envidia vs. Caridad

-¿Siento celos por posiciones, talentos... otros grupos de la Iglesia? o me alegro cuando otros mejoran. ¿que casos puedo pensar en que no me alegre?

Pereza vs. Diligencia

-¿Me he quedado dormido como los discípulos ante lo que Jesús me pedía?
-¿Soy atento a cumplir mis deberes?
-¿Qué hago para edificar mi familia y grupo?
-¿Soy rápido a servir aun cuando no tengo ganas?
-¿`Descanso' mas de lo necesario?
-¿Dejo las cosas para mas tarde

Bienaventuranzas (Mateo 5, 1-2)

-¿He sido pobre de espíritu, libre de apegos?,
-¿He sido manso, paciente, edificando con medios santos?
-¿He llorado ante los pecados que ofenden a Dios?
-¿He tenido hambre y sed de justicia?
-¿He sido misericordioso?
-¿He sido limpio de corazón, puro de pensamiento?
-¿Trabajo por la paz, en mi persona, hogar, grupo, mundo?
-¿Sufro con gozo al ser perseguido por causa de la justicia (como reacciono ante las criticas "injustas" o incomprensiones?

Después del examen se deben hacer resoluciones por escrito, valorando el estado actual para trabajar en el y revisarlo mas tarde.

No olvidemos confesarnos cada vez que hemos pecado. Para asegurarnos de tener verdadero arrepentimiento podemos leer las Oraciones de reparación a Jesucristo Agonizante o llamados angustiosos donde el mismo cristo agonizante nos da a conocer a través de Bernabé, el vidente a quien le reveló estas y otras oraciones, sus mensajes de lo que Él sufre cuando uno de nosotros comete pecado.

Si amas a Cristo Nuestro Señor no lo sigamos flagelando ni crucificando con nuestros pecados, antes bien hagamos las oraciones de reparación.