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sábado, 6 de julio de 2013

Ignacio de Loyola, Santo

Fundador de la Compañía de Jesús, 31 de julio

Durante la convalecencia forzosa por una herida de guerra, cayeron en manos de Ignacio, caballero de noble linaje, dos libros de sobre la vida de Cristo y las de los santos. Esto transformó radicalmente su vida. Estudió teología y se ordenó sacerdote, y con seis compañeros fundó en París la Compañía de Jesús. De las tres virtudes: pobreza, castidad y obediencia, esta última era, para él, la superior: Aquellos que sirvan a nuestra orden se distinguirán por la deposición de la voluntad y del juicio propios.

No sólo se trataba de cumplir los mandatos de los superiores, sino que cada miembro de la orden debía de hacer suya la voluntad del Señor, y además de la voluntad, debería sacrificar también el juicio, de modo que él piense lo mismo que el superior. Convirtió a muchos pecadores. Fue encarcelado dos veces por predicar, pero en ambas ocasiones recuperó su libertad. Él consideraba la prisión y el sufrimiento como pruebas que Dios le mandaba para purificarse y santificarse. Ignacio poseía una capacidad extraordinaria para llorar, sobre todo mientras oraba, cosa que siempre iba unida a una gran dulzura. A causa del abundantísimo correr de sus lágrimas ya no podía rezar el breviario; las lágrimas llegaron a ser incluso tan copiosas, que se recogieron en una vasija. En recuerdo de este don existe hasta hoy la costumbre de bendecir agua en altares dedicados a su veneración. El agua de San Ignacio hace surtir efectos milagrosos. En Brujas, Bélgica, en 1839 cesó el cólera después de haberse aplicado el agua, y también existen muchos informes sobre sus efectos curativos en partos difíciles, San Ignacio de Loyola tiene gran imperio contra los demonios poner en las puertas de los aposentos, por la parte de adentro, la cédula a San Ignacio. El mismo demonio dijo una vez: No puedo entrar, sólo que quites la cédula puesta en tu puerta. En Roma y en Padua, echado de los cuerpos por virtud de San Ignacio, exclamó el demonio dando bramidos: No me menciones a San Ignacio, que es el mayor enemigo que tengo en el mundo.

La vida de San Ignacio nos enseña a ser fuertes ante los problemas de la vida, saber desprendernos de las riquezas, amar a Dios sobre todas las cosas, saber transmitir a los demás el entusiasmo por seguir a Cristo, vivir la virtud de la caridad ya que él siempre se preocupaba por los demás, perseverar en nuestro amor a Dios y ser siempre fieles y obedientes al Papa, representante de Cristo en la Tierra.

Lázaro y Marta de Betania

San Lázaro de Betania

Amigo de Jesús, 29 de julio

 
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Conmemoración de los santos Lázaro, hermano de santa Marta, a quien lloró el Señor al enterarse de que había muerto, y al que resucitó, y María, su hermana, la cual, mientras Marta se ocupaba inquieta y nerviosa en preparar todo lo necesario, ella, sentada a los pies del Señor, escuchaba sus palabras (s. I). Su casa es también la casa de Marta y de María sus hermanas.
Jesucristo visitaba con frecuencia esa casa bien cuando pasaba de un lado a otro en sus andanzas apostólicas o cuando necesitaba un refugio de reposo para dar descanso a su cuerpo cansado. Allí se encontraba a gusto. Era una familia encantadora. Con ellos no había secretos. Esperaban la llegada de la Salvación que Dios había prometido desde antiguo y que sospechaban inminente. Reinaba la confianza y lo mismo que abrigaban a Jesús peregrino se hacían merecedores de la entrega de Jesús.

Un día enfermó Lázaro, no hubo remedio entre los que suelen aplicarse que solucionara su mal y murió. Por más que enviaron recado a Jesús, Él llegó a Betania cuando ya llevaba cuatro días enterrado. Acompañado de las hermanas, rodeado de sus discípulos, contemplado por los apesadumbrados amigos que acompañaban a las hermanas aliviando su dolor, ante el sepulcro sucede un hecho espectacular: Jesús se emociona profundamente y llora sin tapujos por el amigo muerto. Reza y da una voz imperiosa

"¡Lázaro, sal fuera!", y el muerto de cuatro días que ya estaba hediondo sale del sepulcro.

Santa Marta de Betania

 

 
Hermana de Lázaro y María, quien recibió en su casa de Betania, cerca de Jerusalén, a Jesús, el Señor, y muerto su hermano Lázaro, proclamó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo, que has venido al mundo» (s. I).

Protectora especial de cosas difíciles y urgentes, ya que con ella obtuvo sus súplicas la resurrección de Lázaro.
Patrona de: cocineras, sirvientas, amas de casa, Hoteleros, Casas de Huéspedes, Administradores de Hospitales, escultores, Pintores, lavanderas, de las Hermanas de la Caridad moribundos, del Hogar.

Marta es hermana de María y de Lázaro y vivía en Betania, pequeña población distante unos cuatro kilómetros de Jerusalén, en las cercanías del Monte de los Olivos. Jesús Nuestro Señor vivía en Galilea pero cuando visitaba Jerusalén acostumbraba hospedarse en la casa de estos tres discípulos en Betania. Marta se esforzó en servirle lo mejor que pudo y, más tarde, con sus oraciones impetró la resurrección de su hermano.
Nuestro Señor aprecia el servicio de Marta, pero al mismo tiempo sabía que era imperfecto. El Señor corrige a Marta, penetra en su corazón afanado y dividido y establece prioridades: «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada.» -Lucas 10: 41-42 Esa única cosa de la que hay necesidad es de poner todo el corazón en amar a Dios, atender a Jesús que nos habla, que quiere levantarnos de nuestra miseria. Por ello, Cristo alabó la elección de María y afirmó: "sólo una cosa es necesaria". Eso significa que la salvación eterna debe ser nuestra única preocupación.

Jesús encontró más digna de alabanza la actitud contemplativa de María. Cuanto quisiera El Señor que todos, como María, nos sentáramos ante el para escucharle. Ella se consagraba a la única cosa realmente importante, que es la atención del alma en Dios. También el Padre nos pide que, ante todo, escuchemos a Su Hijo (Mt 17-5).

Simeón Estilita el Grande,

Fiesta 27 de julio

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Cerca de Antioquía, en Siria, san Simeón, monje, que durante muchos años vivió sobre una columna, por lo que recibió el sobrenombre de “Estilita”, y cuya vida y trato con todos fueron admirables (459). (Estilita significa: el que vive en una columna).

Un día, al entrar en una iglesia, oyó al sacerdote leer en el sermón de la Montaña las bienaventuranzas, en el capítulo 5 del evangelio de San Mateo. Se entusiasmó al oír que Jesús anuncia: "Dichosos serán los pobres, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los puros de corazón porque ellos verán a Dios". Se acercó a un anciano y le preguntó qué debería hacer para cumplir esas bienaventuranzas y ser dichoso. El anciano le respondió: "Lo más seguro seria irse de religioso a un monasterio".

Se le considera el inventor del cilicio, la cuerda hiriente que algunos penitentes se amarran en la cintura para hacer penitencia. Vivió un ejemplo de extrema penitencia.
Se fue a vivir en una cisterna seca, abandonada, y después de estar allí cinco días en oración se le ocurrió la idea de pasar los 40 días de cuaresma sin comer ni beber, como Jesús. Le consultó a un anciano y éste le dijo: "Para morirse de hambre hay que pasar 55 días sin comer. Puede hacer el ensayo, pero para no poner en demasiado peligro la vida, dejaré allí cerca de usted diez panes y una jarra de agua, y si ve que va desfallecer, come y bebe." Así se hizo. Los primeros 14 días de cuaresma rezó de pie. Los siguientes 14 rezó sentado. Los últimos días de la cuaresma era tanta su debilidad que tenía que rezar acostado en el suelo. El domingo de Resurrección llegó el anciano y lo encontró desmayado y el agua y los panes sin probar. Le mojó los labios con un algodón empañado en agua, le dio un poquito de pan, y recobró las fuerzas. Y así paso todas las demás cuaresmas de su larga vida, como penitencia de sus pecados y para obtener la conversión de los pecadores.

Se fue a una cueva del desierto para no dejarse dominar por la tentación de volverse a la ciudad, llamó a un cerrajero y se hizo atar con una cadena de hierro a una roca y mandó soldar la cadena para no podérsela quitar. Pero varias semanas después pasó por allí el Obispo de Antioquía y le dijo: "Las fieras sí hay que atarlas con cadenas, pero al ser humano le basta su razón y la gracia de Dios para no excederse ni irse a donde no debe". Entonces Simeón, que era humilde y obediente, se mandó quita la cadena.

De todos los países vecinos y aun de países lejanos venían a su cueva a consultarlo y a pedirle consejos y las gentes se le acercaban para tocar su cuerpo con objetos para llevarlos en señal de bendición, y hasta le quitaban pedacitos de su manto para llevarlos como reliquias.

Entonces para evitar que tanta gente viniera a distraerlo en su vida de oración, se ideó un modo de vivir totalmente nuevo y raro: se hizo construir una columna de tres metros para vivir allí al sol, al agua, y al viento. Después mandó hacer una columna de 7 metros, y más tarde, como la gente todavía trataba de subirse hasta allá, hizo levantar una columna de 17 metros, y allí pasó sus últimos 37 años de su vida.

No comía sino una vez por semana. La mayor parte del día y la noche la pasaba rezando. Unos ratos de pie, otros arrodillado y otros tocando el piso de su columna con la frente. Un sacerdote le llevaba cada día la Sagrada Comunión.

Las gentes acudían por montones a pedir consejos. El les predicaba dos veces por día desde su columna y los corregía de sus malas costumbres. Y entre sermón y sermón oía sus súplicas, oraba por ellos y resolvía pleitos entre los que estaban peleados, para amistarlos otra vez. A muchos ricos los convencía para que perdonaran las deudas a los pobres que no les podían pagar.

Convirtió a miles de paganos. Un famoso asesino, al oírlo predicar, empezó a pedir perdón a Dios a gritos y llorando. Hasta Obispos venían a consultarlo, y el Emperador Marciano de Constantinopla se disfrazó de peregrino y se fue a escucharlo y se quedó admirado del modo tan santo como vivía y hablaba.

Murió el 5 de enero del año 459. Estaba arrodillado rezando, con la cabeza inclinada, y así se quedó muerto, como si estuviera dormido.

Aprendamos de este santo su intenso deseo de alcanzar las aventuranzas:

"Dichosos serán los pobres, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los puros de corazón porque ellos verán a Dios".

Busquemos ser puros de corazón ofrecer nuestras oraciones a Dios y ayunar.

San Joaquín y Santa Ana

Abuelos de Jesús, patrones de los abuelos

Fiesta  26 de Julio

 

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La devoción a los abuelos de Jesús es una prolongación natural al cariño y veneración que los cristianos demostraron siempre a la Madre de Dios.
La madre de nuestra Señora, la Virgen Maria, nació en Belén. El nombre Ana significa "gracia, amor, plegaria". Lo que sabemos de Ana y Joaquín se encuentra en el evangelio apócrifo de Santiago, según el cual a los veinticuatro años de edad se casó con un propietario rural llamado Joaquín, galileo, de la ciudad de Nazaret. Su nombre significa "el hombre a quien Dios levanta", y, según san Epifanio, "preparación del Señor". Descendía de la familia real de David. Moraban en Nazaret y, según la tradición, dividían sus rentas anuales, una de cuyas partes dedicaban a los gastos de la familia, otra al templo y la tercera a los más necesitados. Llevaban ya veinte años de matrimonio y el hijo tan ansiado no llegaba. Los hebreos consideraban la esterilidad como algo oprobioso y un castigo del cielo. Se los menospreciaba y en la calle se les negaba el saludo. En el templo, Joaquín oía murmurar sobre ellos, como indignos de entrar en la casa de Dios. Joaquín, muy dolorido, se retira al desierto, para obtener con penitencias y oraciones la ansiada paternidad Ana intensificó sus ruegos, implorando como otras veces la gracia de un hijo. Recordó a la otra Ana de las Escrituras, cuya historia se refiere en el libro de los Reyes: habiendo orado tanto al Señor, fue escuchada, y así llegó su hijo Samuel, quien más tarde seria un gran profeta.
Y así también Joaquín y Ana vieron premiada su constante oración con el advenimiento de una hija singular, María. Esta niña, que había sido concebida sin pecado original, estaba destinada a ser la madre de Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado.

Santa Ana es patrona de las mujeres trabajadoras; se la representa con la Virgen María en su regazo, que también lleva en brazos al Niño Jesús. Es además la patrona de los mineros, que comparan a Cristo con el oro y con la plata a María.

Virgen del Carmen

Patrona de los marineros y de los pescadores.

Fiesta 16 de julio

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Los Carmelitas quienes han sido conocidos por su profunda devoción a la Santísima Virgen. Inspirándose en la figura de Elías, surgió al Orden contemplativa de los «Carmelitas», familia religiosa que ha difundido la devoción a la Santísima Virgen del Monte Carmelo, señalándola como modelo de oración, de contemplación y de dedicación a Dios.

El Escapulario es un símbolo de la protección de la Madre de Dios a sus devotos y un signo de su consagración a María. Se lo entregó al General de la Orden del Carmen; San Simón Stock, según la tradición, el 16 de julio de 1251. El gran santuario dedicado a Nuestra Señora del Carmen se encuentra en el Monte Carmelo, en Haifa (Israel), en el valle "El-Muhraqa".

 

En México existe un Santuario de la Virgen del Carmen en Catemaco Veracruz. Una tradición es el paseo de la Virgen en la Laguna.

 

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El Escapulario y la Virgen de Fátima:

La Virgen María, dice Lucia (vidente de Fátima), que en la última aparición (Octubre, 1917, día del milagro del sol), vino vestida con el hábito carmelita y con el escapulario en la mano y recordó que sus verdaderos hijos lo llevaran con reverencia. También pidió que los que se consagraran a ella lo usaran como signo de dicha consagración.

Tipos de escapularios

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Escapulario café

Tiene tres significados:

1. El amor y la protección maternal de María

2. Pertenencia a María (consagración)

3. El suave yugo de Cristo

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Para la conversión de almas

La persona que use el escapulario verde todos los días debe decir la siguiente oración: "Inmaculado corazón de María, ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte" Si la persona que lo recibió no va a decir la oración, aquel que lo regala debe de decirla en su lugar, todos los días.

La Virgen María dijo: "Las gracias mas grandes se obtienen por el uso del escapulario, pero estas gracias vienen en proporción directa con el grado de confianza que el usuario tenga en mi." Santa Brígida tenía tal confianza en la Virgen María. Por esto la Virgen le reveló:" no hay pecador en el mundo, que aunque se encuentre en enemistad con Dios, no pueda regresar a Dios y recuperar su Gracia si el o ella tiene recurso a mi y pide mi asistencia."

Promesas de la Virgen del Carmen

Ø Primera promesa: "El que muriere con el Escapulario no padecerá el fuego del infierno".

Ø Segunda promesa: "Yo Madre de misericordia, libraré del purgatorio y llevaré al cielo, el sábado después de la muerte, a cuantos hubiesen vestido mi Escapulario".

San Benito Abad

Fiesta 11 de julio.

Fundador de las órdenes monásticas de occidente. Patrón: Europa. Asuntos para los que se invoca su ayuda: Exorcismo, Corte de trabajos de Magia, Moribundos, erupciones cutáneas, sarpullidos, envenenamientos, trabajadores agrícolas, granjeros, forjadores y fundidores del cobre, moribundos, eripsela facial, contra la fiebre, piedras en órganos, enfermedades inflamatorias, enfermedades del riñón, monjes, personas en órdenes religiosas, intoxicaciones, escolares, espeleólogos, tentaciones.

clip_image002Vivió como ermitaño por muchos años en una región rocosa y agreste de Italia. San Benito nació de familia rica en Nursia, región de Umbría, Italia, en el año 480. Su hermana gemela, Escolástica, también alcanzó la santidad.

Después de haber recibido en Roma una adecuada formación, estudiando la retórica y la filosofía.

Se retiró de la ciudad a Enfide (la actual Affile), para dedicarse al estudio y practicar una vida de rigurosa disciplina ascética. No satisfecho de esa relativa soledad, a los 20 años se fue al monte Subiaco bajo la guía de un ermitaño y viviendo en una cueva. Tres años después se fue con los monjes de Vicovaro. No duró allí mucho ya que lo eligieron prior pero después trataron de envenenarlo por la disciplina que les exigía. Con un grupo de jóvenes, entre ellos Plácido y Mauro, fundo su primer monasterio en en la montaña de Cassino en 529 y escribió la Regla, cuya difusión le valió el título de patriarca del monaquismo occidental. Fundó numerosos monasterios, centros de formación y cultura capaces de propagar la fe en tiempos de crisis.

Vida de oración disciplina y trabajo
Se levantaba a las dos de la madrugada a rezar los salmos. Pasaba horas rezando y meditando. Hacia también horas de trabajo manual, imitando a Jesucristo. Veía el trabajo como algo honroso. Su dieta era vegetariana y ayunaba diariamente, sin comer nada hasta la tarde. Recibía a muchos para dirección espiritual. Algunas veces acudía a los pueblos con sus monjes a predicar. Era famoso por su trato amable con todos.

Su gran amor y su fuerza fueron la Santa Cruz con la que hizo muchos milagros. Fue un poderoso exorcista. Este don para someter a los espíritus malignos lo ejerció utilizando como sacramental la famosa Cruz de San Benito. Predijo el día de su propia muerte; pues el último día recibió el Cuerpo y la Sangre del Señor.

“Santísimo confesor del Señor; Padre y jefe de los monjes, interceded por nuestra santidad, por nuestra salud del alma, cuerpo y mente. Destierra de nuestra vida, de nuestra casa, las asechanzas del maligno espíritu. Líbranos de funestas herejías, de malas lenguas y hechicerías”

La Medalla de San Benito es un signo sagrado, un sacramental. Presenta de un lado la Cruz de Cristo y del otro la imagen de San Benito Abad. Sobre la Cruz -y a su alrededor- se hallan escritas las letras iniciales de una oración ó exorcismo. La Medalla de San Benito recuerda a los fieles que la llevan consigo la presencia constante de Dios y su protección.

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El significado de las iniciales es el siguiente:

Cruz del Santo Padre Benito

Crux Sancti Patris Benedicti

La Santa Cruz sea mi luz,
no sea el demonio mi guía.
¡Apártate, Satanás!
no sugieras cosas vanas,
maldad es lo que brindas,
bebe tú mismo tu veneno.

Crux Sancta Sit Mihi Lux
Non Draco Sit Mihi Dux
Vade Retro Satana
Numquam Suade Mihi Vana
Sunt Mala Quae Libas
Ipse Venena Bibas

Esta oración es usada contra hechicerías y puede ser usada diario para destruir todo el mal, cualquier tentación que el demonio nos pone para caer en pecado y apartarnos de Dios como la tentación de tomar bebidas alcohólicas, de tener maldad en nuestro corazón, de hacer algún mal a cualquier persona, de rechazar la práctica de los antivalores: flojera, deshonestidad, libertinaje, irresponsabilidad, odio, etc.

Para protección del hogar se pone una calcomanía de la medalla de San Benito detrás de la puerta y se hace la oración anterior y hacer cinco veces la Señal de la Cruz:

Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor Dios Nuestro, En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Puedes agregar tres Padre Nuestro y la Devoción de las Tres Avemarías (las encuentras aquí en el mes de enero) y tres Gloria.

Es importante saber que cuando se cree que alguien ha hecho hechicería contra un católico solo debemos recurrir a las cosas que Dios nos dio para librarnos de ellas:

  • Agua Bendita (bendecida en alguno de los siguientes días: Vigilia Pascual, Sagrado Corazón de Jesús, de alguna advocación mariana como la Virgen del Carmen, de algún santo: San Ignacio de Loyola, San Benito Abad, etc)
  • Sangre de Cristo
  • Oración: el Santo Rosario Mariano y el de la Sangre de Cristo.
  • La santa Unción
  • Obras de misericordia
  • Y aquello que nos recomienden nuestros sacerdotes.

Santo Tomas Apóstol

Martirio 3 de julio del año 72

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Se le conoce a Santo Tomás por su incredulidad después de la muerte del Señor. Jesús se apareció a los discípulos el día de la resurrección para convencerlos de que había resucitado realmente.

Tomás, que estaba ausente, se negó a creer en la resurrección de Jesús: "Si no veo en sus manos la huella de los clavos y pongo el dedo en los agujeros de los clavos y si no meto la mano en su costado, no creeré". Ocho días más tarde, cuando Jesús se encontraba con los discípulos, se dirigió a Tomás y le dijo: "Pon aquí tu dedo y mira mis manos: dame tu mano y ponla en mi costado. Y no seas incrédulo, sino creyente." Tomás cayó de rodillas y exclamó: "Señor mío y Dios mío!" Jesús replicó: "Has creído, Tomás, porque me has visto. Bienaventurados quienes han creído sin haber visto."

Santo Tomás predicó el Evangelio a los partos, medos, persas e hircanios, y que después pasó a la India y fue martirizado en "Calamina". Se conmemora el 3 de julio la traslación de las reliquias de Santo Tomás a Edesa. En el Malabar y en todas las iglesias sirias dicha fecha es la de la fiesta principal, pues el martirio tuvo lugar el 3 de julio del año 72.

Algo que nos pide el Señor es creer en Él y para creer en Él solo es suficiente escuchar su llamado, escuchar su palabra la cuál nos dejó en las Sagradas Escrituras. No dudes de Él, cree que Dios viene y prepárate para recibirlo.