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viernes, 26 de julio de 2013

Armadura de Dios

Para  suplicar a Dios su protección ante cualquier ataque que venga del mal, Él por su infinita misericordia nos da en la Sagrada Escritura muchos salmos con los que podemos invocar su ayuda. He aquí un salmo y la armadura de Dios que juntos hechos diariamente nos dan protección desde el cielo. Solo cántale con el corazón el salmo al Señor y ponte la Armadura de Dios. Puedes hacer estas oraciones en la mañana y en la noche.

Salmo 91

El que habita al abrigo del Altísimo y mora bajo la sombra del Omnipotente. Diré al Señor: mi amparo, mí refugio; mi Dios, en quien pongo toda mi confianza. Él te librará del lazo del cazador, y del azote de la desgracia; te cubrirá con sus plumas, y hallarás bajo de sus alas un refugio. No temerás los miedos de la noche ni la flecha disparada de día, ni la peste que avanza en las tinieblas, ni la plaga que azota a pleno sol. Aunque caigan mil hombres a tu lado y diez mil a tu derecha, tú estarás fuera de peligro: su lealtad será tu escudo y armadura. Basta que mires con tus ojos y verás cómo se le paga al impío. Pero tú dices mi amparo es el Señor, tú has hecho del Altísimo tu asilo. La desgracia no te alcanzará, ni la plaga se acercará a tu casa, pues a los ángeles les ha ordenado que te escolten en todos tus caminos. En sus manos te habrán de sostener, para que no tropiece tu pie en alguna piedra; andarás sobre víboras y leones y pisarás cachorros y dragones. Pues a Mí se acogió, lo libraré, lo protegeré, pues mi nombre conoció. Si me invoca, yo le responderé, y en la angustia estaré junto a él. Alargaré sus días como lo desea y haré que pueda ver mi salvación.

La Armadura de Dios

Me fortalezco en el Señor, y en el poder de su fortaleza. Me visto con toda la armadura de Dios, para estar firme contra las asechanzas del diablo; contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra malicias espirituales en las alturas. Tomo toda la armadura de Dios, para poder resistir a todo lo malo y estar firme. Me ciño  con el cinto de la verdad, me visto de la coraza de justicia; calzo mis pies con el apresto del evangelio de paz. Tomo el escudo de la fe, con que podré apagar todos los dardos de fuego del maligno; tomo el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. Suplico por todos los santos; y por mí, para que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio; para que en ellas hable osadamente, como debo hablar.” (Efe, 6: 10-20) Úngeme Señor con tu preciosísima sangre. Amén

 

En internet podemos encontrar muchas oraciones para protección, algunas aseguran servir contra hechicerías. Un católico no puede traicionar a Dios tomando cualquier oración  encontrada en internet; para eso es necesario conocer la Biblia porque ahí hay muchas oraciones que nos sirven contra el mal, Dios nos da muchas armas para atacar al maligno es cuestión de leer la Sagrada Escritura y tomar de ahí las oraciones. Las  que aquí les comparto son el salmo 91, y hay más salmos para suplicar la ayuda del Señor y su protección; la segunda es tomada de Efesios.  El salmo 67, salmo 34, La oración del sello de la sangre de Cristo y muchas oraciones místicas que vienen en el Devocionario de la Sangre de Cristo sirven para estos fines. Algunos santos también nos han dejado algunas oraciones muy poderosas como la Oración de la Medalla de San Benito, la oración de San Ignacio de Loyola, oración del arcángel Miguel. Todas esas oraciones son de la literatura católica. Toda oración que utilice un católico debe ser de nuestra Iglesia. Hay que tener ese cuidado con las oraciones.

Tenemos dos armas muy poderosísimas que son el Rosario Mariano (con las oraciones dadas a los videntes de Fátima) y el Rosario de la Sangre de Cristo, solo hay que rezarlos con el corazón, meditándolos,  (dice la Virgen en uno de sus mensajes que rezar el rosario de carrera como comúnmente se hace es como si no lo hiciéramos porque así no es escuchado en el cielo, en cambio al hacerlo despacio, viviendo cada frase es escuchado en el cielo) y sobre todo son más efectivos si nos confesamos y comulgamos con frecuencia, es decir si tratamos de vivir santamente. 

Hay personas que se quejan de hacer el rosario o alguna oración y que no ven resultados y eso ocurre si no se hace de corazón ( San Pablo nos afirma que si hace o da algo y no lo hace de corazón de nada sirve, por eso no vemos la respuesta del cielo), o si llevan una vida de pecado. La oración es un momento en meditación, una unión de nuestro corazón con Dios, es primero adorar a Dios, alabarlo, hacer la oración,  dar gracias por todo lo que Dios nos ha dado y finalmente hacer nuestras súplicas poniendo toda nuestra confianza en el Señor, pues si no confiamos plenamente en Él, le mostramos que dudamos de su existencia y de su poder.  Es bueno empezar cada momento de oración con el acto de contrición y el Credo.

ACTO DE CONTRICIÓN

Oh Dios mío, yo me arrepiento de todo corazón por haber pecado contra Ti, por ser Tú tan bueno. Con la ayuda de Tu gracia, no pecaré nuevamente. Amén.

Credo de Nicea - Constantinopla (Credo Largo)

"Creo en un solo Dios,
Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios,
Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros lo hombres,
y por nuestra salvación
bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo,
y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia,
que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.

Y podríamos finalizar  con la ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD
Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Te ofrezco la Palabra hecha carne, Jesucristo, Su carne cubierta de Heridas y Sangre, Su agonía en el Huerto, Su flagelación, Su Coronación de espinas, el repudio que sufrió, Su condena, Su crucifixión y muerte en unión con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la sangre de los mártires, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Amén.

Y…

ORACIÓN PARA LA LIBERACIÓN DE MALDICIONES ANCESTRALES
(8 de julio de 1998)

¡Padre Eterno, Tú eres el Único Dios inmortal, Dios que es Amor, Misericordia y Bondad! Mira a Tu Unigénito Hijo, Jesucristo, hecho Hombre y Ten misericordia. Yo te ofrezco los dolores de Su flagelación en la columna, Sus Llagas y Su Sangre por todo Tu pueblo que está bajo el peso de la maldición debido al pecado de sus ancestros y su desobediencia al romper la Alianza que hicieron Contigo.
Libéranos a través de la flagelación de Tu Hijo. Sánanos a través de Sus Llagas y sálvanos a través de Su Sangre Preciosa.
Sangre Preciosa de Jesucristo, libéranos de la maldición.
Sangre Preciosa de Jesucristo, sana nuestras heridas.
¡Por tu Flagelación, séllanos! Amén.

Llamados de Jesucristo

¿Qué nos dice Jesús en cada llamado angustioso?

PRIMER LLAMADO ANGUSTIOSO

“¿Dónde estás, hijo Mío? ¡Tu Señor te busca…! ¡Ven a Mí! ¡Ven, acércate más y escucha Mi angustioso llamado!
Hijo Mío, había una vez un Hombre que tenía muchas ovejas…, las cuidaba y pastoreaba bien. Cuando tenía sed, las conducía a un manantial de agua fresca para que pudieran satisfacer su sed. No permitía que pasaran hambre. Las llevaba a verdes praderas. Ellas comían y engordaban y se fortalecían. El hombre fortificó la tierra donde pastaban para que ningún lobo entrara y dañara el rebaño.
Un día las ovejas planearon una rebelión, y a la fuerza escaparon del campo y se adentraron en el bosque. Allí fueron capturadas por animales salvajes. Eran como esclavas sin esperanzas. Sus cuerpos y sangre eran utilizados para festivales y sacrificios de animales a sus dioses.
A pesar de todo esto, el Hombre no se olvidó de su rebaño. Envió a sus sirvientes, y a todos los mataron. Por último, envió a Su Hijo, Quien al fin ganó la batalla.
Hijo, ¿qué piensas que hará el Padre del Hijo del Hombre cuando se entere de la muerte de Su Hijo?
Hijo, ustedes son el rebaño. Mi Padre es el dueño del rebaño, Quien envió muchos profetas a Su pueblo que vivió en un desierto terrible. Yo soy el Hijo, a Quien ustedes persiguieron y mataron. ¿Qué les he hecho? A pesar de todos vuestros pecados, Mi Padre aún los está llamando para que regresen a Él, pero ustedes no prestan atención a Su llamado.

Jesucristo Agonizante nos busca porque nosotros nos hemos alejado de Él, nos hemos olvidado de Él: no vamos a su casa, pocas veces vamos a misa, no lo invocamos a diario ni mucho menos le agradecemos lo que nos da. Con Abraham Dios hizo una promesa que fue heredada a Isaac, hijo de Abraham. Isaac heredó la promesa a Jacob a quien Dios llamó Israel y sus doce hijos fueron herederos de la tierra y descendencia numerosa. Todos ellos gozaron del agua fresca del manantial, de verdes praderas. Los israelitas fueron obedientes a Dios, después algunos se rebelaron y quisieron hacer las cosas sin Dios. Dios les envió jueces y profetas a quienes mataron y se siguieron alejando de Dios hasta que El quiso renovar su alianza con los descendientes de Abraham y nos envió a su Hijo Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre quien por nuestros pecados fue crucificado. Jesucristo nos conoce como grandes pecadores y aún así nos perdona y nos pide que regresemos a Dios Padre. Nos confirma que Dios nos ama, nos perdona y nos quiere de regreso.

No cometamos el error de ponernos sordos a ese llamado de Nuestro Padre Celestial, vayamos a Él, caminemos hacia Él. Leamos la Sagrada Escritura para conocer a Dios y sobre todo aprender a ser obedientes como lo fue María y Jesús. Escuchemos la palabra de Dios en la voz de nuestros sacerdotes y cumplamos los mandamientos que el Señor nos dejó muy bien explicados. Regresemos a Dios.

 

SEGUNDO LLAMADO ANGUSTIOSO
“Hijo Mío, acércate a Mí, escucha MI angustioso llamado. Por amor a ti ofrezco Mi Cuerpo como sacrificio vivo, Pan de Vida para todos los hombres. Mi Sangre, Preciosa Bebida, Bebida de los Ángeles del Cielo, entregada con amor a los hombres.
Hijo Mío, permanezco por ti en el Sacramento del Amor…, esperando pacientemente por ti en el Tabernáculo, donde estoy prisionero por ti. Tú raras veces te acercas a Mí, porque no te acuerdas de Mí, que estoy prisionero por ti.
Hijo Mío, Mi agonía es grande cuando veo la frialdad, la indiferencia y la negligencia con que te acercas a la Santa Trinidad, cuya Presencia llena el Santuario Santo. Yo estoy aquí, hijo Mío… Yo estoy aquí en plenitud. Teme la Presencia de tu Dios. Acércate con respeto y reverencia. Hijo Mío, ¿sabes tú lo que sufro cuando entro en el santuario de tu corazón a través de la Sagrada Comunión? Tus pecados me amarran y me flagelan sin misericordia. En tu corazón no hay nadie que Me consuele. Luego de haberme flagelado insensiblemente, Me arrastras fuera y cierras con llave la puerta de tu corazón con iniquidad. Esto es lo que Me haces con tu vida de pecado. Yo Soy el Pan de Vida para todos los hombres que me reciben en estado de santidad. Vengo a darles vida, no muerte. Limpia las iniquidades de tu corazón. Ábreme la puerta de tu corazón. Haz de tu corazón un tabernáculo de consuelo para Mí.
Hijo, que Yo viva en tu santuario de una Comunión a otra. ¡Acógeme, hazme sentir bienvenido!
Hijo Mío, todos los que Me acogen, acogen a Mi Padre y al Espíritu Santo que viven en Mí. Todos los que Me rechazan, ¡rechazan a la Santísima Trinidad!
Hijo, aun cuando otros Me rechacen, haz de tu corazón un tabernáculo de consuelo para Mí.
¡Yo Soy Jesucristo Agonizante, llamándote para que REGRESES!”

Cristo nos insiste en regresar a Dios. El crucificado que quiso quedarse con nosotros para alimento nuestro como pan y vino: sagrada Eucaristía! Nos espera en la Hostia Divina, alimento para nuestro espíritu, encerrado en el Sagrario y no vamos a misa para comer del cuerpo ni beber de la sangre de Cristo, ahí lo dejamos encerrado. En ese Hostia esta la Santísima Trinidad a la que no respetamos ni amamos como Dios Hijo nos lo indicó. Cristo Eucaristía está ahí esperándonos  para entrar en nuestra boca, en nuestro cuerpo, libre de pecado para sentirse amado, bien recibido. Muchas veces vamos y comemos del cuerpo y la sangre de Cristo llenos de pecado, pensamos que el sacerdote ni cuenta se da si ya nos confesamos, si somos dignos de comer del cuerpo y beber la sangre de Cristo. Más no recordamos que Dios está mirándonos día y noche y sabe de nuestros pecados y si entra su cuerpo en nuestra boca y tenemos pecado lo flagelamos, lo torturamos y ahí es donde se da cuenta por segunda vez que estamos llenos de pecados. A Dios no podemos engañarlo. Cristo quiere que nos confesemos cada vez que cometamos pecado pero sobre todo que no volvamos a pecar porque si pecamos a cada rato y a cada rato nos confesamos le estamos mostrando que no lo respetamos, que no valoramos el sacrificio de su crucifixión. Le mostramos frialdad y que no creemos verdaderamente en Él que solo nos confesamos a cada rato para “cumplir” con una confesión que no es verdadera pues no hay verdadero arrepentimiento.

“quien coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente será reo del cuerpo y de la sangre del Señor. Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe su propio veneno y le aplasta un gran castigo. Por eso hay muchos enfermos  y muchos han muerto.” (1 Co 11, 27-30).

No tomemos a Dios en vano y hagamos una buena confesión, tengamos verdadero arrepentimiento de nuestros pecados y sobre todo NO VOLVAMOS A PECAR. Cristo nos insistir en regresar a Dios Padre, acudamos a su llamado.

TERCER LLAMADO ANGUSTIOSO
“Hijo Mío: Yo estoy en tu corazón, un Getsemaní solitario donde estoy velando y nadie viene a velar Conmigo, ni siquiera por una hora. Te prefieres ir tras la posesión de bienes terrenales, aun a riesgo de tu perdición, dejándome sufrir solo.
El enemigo se aproxima rápidamente…, está conquistando terreno para ganar muchas almas, mientras tú duermes.
Hijo, ¿no puedes levantarte y velar Conmigo siquiera una hora? Yo estoy en el santuario de tu alma, un Getsemaní solitario, esperando que vengas. Muchas almas, muchas almas van al infierno a causa de los pecados de la carne. Hijo, mira cómo tú conduces muchas almas a la perdición a través de tu forma de vestir. Yo Soy Aquél a Quien tú expones desnudo públicamente.
Hijo, consuélame. Hijo, ten misericordia de Mí.
¡Nunca debe un hombre imitar a una mujer! ¡Nunca debe una mujer imitar a un hombre! Sé tal como Yo te hice, hijo; sé tal como Yo te hice. Te digo, aléjate de esta moda mundana. Ese es el plan del enemigo: destruir el templo del Espíritu Santo que es tu cuerpo. Vive una vida modesta.
Mi hijo amado, porque te amo y deseo que me muestres amor, te suplico me ofrezcas todo tu ser, que lo guardes para Mí y solamente para Mí. Que él me glorifique siempre, que me consuele siempre. No hago este llamado al mundo, sino a ti a quien amo. Ofrécemelo… Ofrécelo para salvación. ¡Yo Soy Jesucristo Agonizante, llamándote para que REGRESES!

Cuando Jesús estuvo orando en el Huerto de Getsemaní antes de ser tomado preso por los soldados romanos pidió a los apóstoles que lo acompañaban (Pedro, Juan y Santiago) que se mantuvieran despiertos orando pero no lo hicieron, se durmieron mientras nuestro Señor sufría por la hora cercana, la hora en que tendría que cargar la cruz con todos nuestros pecados y ser crucificado. Qué dolor  más grande para Jesús sentirse solo en esos momentos en que hubiese sido consolado con las oraciones de sus amigos que estaban dormidos. Ellos se durmieron y nosotros hacemos lo mismo, no estamos alerta, no oramos constantemente: dejamos solo a Jesús en Getsemaní.

Acudamos a su llamado todos los jueves de 11 de la noche a las 4 de la madrugada es la hora de Getsemaní, , ÉL nos pide “tan si quiera una hora” que puede ser la última hora del jueves de 11:00 a 12:00 de la noche. En este tiempo se hace el rosario Mariano y el de la Sangre de Cristo y las oraciones del Devocionario de la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo:

  • Oración de reparación por la corona de espinas( en la que se pide perdón por nuestros pecados)
  • Adoración a la Preciosísima Sangre
  • Plegarias de consolación
  • Oraciones de reparación a Jesucristo Agonizante o llamados angustiosos
  • Oraciones místicas

Quien hace una novena de Hora de Getsemaní consigue de Cristo lo que le pide si se le pide con el corazón y se está libre de pecado. Esta novena son nueve jueves continuos una hora de acompañamiento con las oraciones ya mencionadas.

Él nos dice que en el infierno hay muchas almas por haber cometido pecados de la carne: fornicación, amasiato, adulterio, violación. Todos estos nos dice que son provocados por nuestra manera de vestir: uso de minifaldas, ropas que dejan ver la desnudez del cuerpo de la mujer y también en el hombre. A cristo le desgarraron sus ropas para desnudarlo y ponerlo en la cruz fue un hecho horroroso para Nuestro Salvador y usar ropas cortas o que dejen al descubierto nuestro cuerpo causando provocación al pecado es mostrar el cuerpo desnudo de Cristo y exponerlo al público, eso le hacemos con esa forma de vestir.

Cristo nos insiste en ser tal como ÉL no creó (Dios uno y trino) el que es hombre que vita y sea como hombre, la que es mujer sea y vista como mujer, de manera decorosa. No podemos vestirnos del seo que no somos, eso nos dice aquí nuestro Señor. El que es homosexual o la que es lesbiana está llamada por Cristo a la conversión y si es posible convertirse si se quiere. Hoy conocemos un caso tan maravilloso y grande como la conversión de María Magdalena, un caso de un mexicano que fue tocado por la misericordia de Dios y pueden conocerlo en la siguiente dirección y comprar su libro para conocer este gran testimonio. Si se quiere se puede confiando en Dios https://www.facebook.com/amaresconferencias/posts/456895401068287 

Cada cuerpo de cada ser humano es un Templo vivo del Espíritu Santo y hay que honrar a Cristo con nuestro cuerpo siendo como fuimos creados por Dios. Entreguémonos a Cristo, consagrémonos a Él con amor. Ofrécete todo tu ser a Dios. Regresemos a ÉL.

CUARTO LLAMADO ANGUSTIOSO
“Hijo Mío: ¿Es así como traicionas a tu Señor y Salvador? Solamente por el dinero mundano y perecedero, escogiste traicionar a tu Señor y entregarme a esos hombres crueles para que Me crucificaran. Hijo, te estás convirtiendo en el Judas de este último tiempo. ¡Cuán terrible será todo para aquellos que traicionan al Hijo del Hombre y lo entregan a hombres pecadores para ser crucificado! Mira cuán lamentablemente va a la eternidad a sufrir por siempre.
Aun entre los Sacerdotes de Mi Corazón hay muchos Judas que prefieren los bienes terrenales a cambio de su Señor, Quién está en agonía.
Esto me causa mucho dolor, hijo Mío, porque están haciendo de la casa de Mi Padre un mercado. Mi Padre está grandemente molesto. Miren bien cómo ustedes me están sacando de Mi Santo templo. Hijo, ¿deseas la presencia de tu Dios? Ofréceme tu vida.
Yo Soy Aquél a Quien ustedes están traicionando solamente por cosas terrenales. Hijo, ya que todas esas cosas por las que estás trabajando serán destruidas por el fuego, ¿por qué estás trabajando en vano?
Regresa a Mí, hijo Mío, ten misericordia de Quien vino a salvarte. Que Mis Sacerdotes regresen a Mí. ¡Yo Soy Jesucristo Agonizante, llamándoles para que REGRESEN!

  Jesucristo nos pide no traicionarlo por las cosas mundanas: casas lujosas, autos, joyas, ropa de moda, aparatos tecnológicos avanzados,dinero y todas esas cosas materiales que invaden el mundo de hoy. No cambiemos a Cristo por todas esas cosas, no seamos Judas que preferimos el dinero y las cosas materiales que serán destruidas, que no nos llevaremos al morir. En cambio Él nos pide elegirlo a ÉL pues quien elige a Cristo y cumple sus mandamientos es salvado. quien escucha a Dios y camina hacia Él llega al Padre. Este llamado es para todos porque todos caemos en esa tentación del Dios dinero. Regresemos a Él, si tenemos dinero para donar para las obras de la iglesia o para dar comida o vestido al más necesitado pues hagámoslo. Regresemos a Cristo.

QUINTO LLAMADO ANGUSTIOSO
“Hijo Mío, ¿cuándo terminarán los tormentos de Mi flagelación, causados por tus pecados y los del mundo? ¿Por qué Me están flagelando y al mismo tiempo coronándome de espinas? Y diciendo: ‘DÉJENME PECAR… YA IRÉ DESPUÉS A CONFESARME’. Yo Soy el Agonizante Jesús a Quien tú constantemente torturas. Hijo, ¿ACASO TE DI EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA PARA QUE TE CONVIRTIERAS EN UN POZO DE INIQUIDAD?
Ese es el Sacramento de Mi Amor. Él abre el océano de la misericordia divina. Mi Sangre y Agua Preciosas, que brotaron para salvar y lavar tu iniquidad para que vayas y no peques más.
Hijo, retira la corona de espinas… ten misericordia de Mí, no Me flageles más. Ama a tu Dios, tu Creador. No te hagas falsos dioses de ninguna creatura. Sólo a tu Dios temerás y adorarás. No pronuncies el nombre de tu Dios en vano.
Hijo, recuerda guardar el día obligatorio, santo. Haz respetar Mi Nombre en este mundo corrupto. Haz todas estas cosas para aminorar los dolores de Mi agonía. Ofrece todos tus desengaños, pruebas y persecuciones en reparación por tus pecados y los del mundo entero. ¡Yo Soy el Agonizante Jesucristo, llamándote para que REGRESES!”

 SEXTO LLAMADO ANGUSTIOSO
“Hijo Mío, acércate a Mí y escucha Mi angustioso llamado. Diariamente ando buscando quien Me consuele, y no encuentro a nadie. Mira Mi rostro Agonizante. ¿Dónde está la Verónica de estos tiempos? ¿Dónde está para que Me limpie el rostro y Me consuele? ¿Acaso se ha unido a la multitud gritando: ¡crucifícalo, crucifícalo!?
Se han olvidado que Yo Soy su Mesías, que los sacó de Egipto, que los alimentó con el maná celestial y los acogió bajo Sus alas en seco y ardiente desierto.
Me has rechazado y ya no hay nadie que me ayude. Hijo, así es como tú abandonas tu cruz, y te alejas del camino del Calvario, dejándome sufrir solo.
En verdad te digo, hijo Mío… NO HAY OTRO CAMINO QUE TE CONDUZCA A LA TIERRA PROMETIDA, QUE EL CAMINO DE LA SANTA CRUZ. CARGA CON TU CRUZ Y SÍGUEME TODOS LOS DÍAS DE TU VIDA.
Ayúdame a cargar todas estas cruces que han sido rechazadas, que Mi pueblo ha abandonado para que Yo las lleve. HIJO… VIVE TU VIDA DE CONSAGRACIÓN. Carga tu cruz y sígueme. ¡Yo Soy Jesucristo Agonizante, que te llamo para que REGRESES!”

Jesús nos llama a consolarlo a limpiar su rostro agonizante al ayudar al prójimo. Recordemos que a Saulo de Tarso a quien se le apareció el Señor preguntándole por qué lo perseguía y Saulo le decía no perseguirlo ni conocerlo pues jamás estuvo frente a Él y Jesús le dijo que cuando perseguí a uno de los suyos lo perseguí a Él.Saulo se convirtió y Dios le puso el nombre de Pablo al que conocemos como San Pablo, el compañero de San Pedro en la tarea de evangelizar. Consolemos a Cristo ayudando a los que menos tienen, pero también consolémosle con las oraciones de consolación a Jesucristo Agonizante y con obras de misericordia y buenos actos. No olvidemos todo lo que Cristo hizo por nosotros, por salvarnos, no despreciemos el precio que Él pagó por nosotros y sobre todo carguemos nuestra cruz del tamaño y peso que Dios nos la ponga, no le carguemos más peso a su agonía, con amor ofrezcamos nuestros sufrimientos por nuestros pecados y los del mundo entero.

  SÉPTIMO LLAMADO ANGUSTIOSO
“Hijo Mío, mira cómo tus pecados me han clavado en la Cruz. Estoy sangrando por amor a ti. Estoy dudando por amor a ti. Estoy sediento de amor por este mundo necesitado. Ninguno de ustedes desea consolarme… más bien me ofrecen vinagre para calmar Mi sed.
Todos ustedes se mantienen alejados, se burlan y Me critican. Hijo Mío, mira cómo hablas falsedades de tu prójimo. En vez de orar por Mi Santa Iglesia, continúan criticándola. Yo Soy Jesucristo Agonizante, a Quien ustedes critican. La Iglesia es Mi Cuerpo, al que están crucificando.
HIJO MÍO… PÁRATE AL PIE DE MI SANTA CRUZ Y OFRÉCEME, JUNTO CON MI MADRE, EL MUNDO ENTERO.
Yo lo aceptaré, y lo ofreceré a Mi Padre. Ellos serán Sus hijos y obedecerán Sus mandatos.
La ira del Padre Eterno se aplacará. Mis Santas Llagas serán sanadas. Entonces Mi Reino vendrá sobre la tierra.
Hijo, has de crucificarte por Mí y Conmigo en la Santa Cruz de la Salvación. Esto es lo que más necesito de ti en reparación por tus pecados y los pecados del mundo entero. Hijo, Yo no he pedido esto al mundo, sino a ti, porque Te amo y deseo que me demuestres tu amor. Yo te prometo que atraeré a ti y a todos los hombres hacia Mí a través de ti. Acepta Mi llamado angustioso, ¡oh amado hijo! Yo ofreceré todos tus sacrificios a Dios para que sean aceptables en reparación por tus pecados y los del mundo entero.
Al final, el mundo entero vivirá en Mí, Conmigo y para Mí. Mi Sagrado Costado se abrirá para ser el refugio de todos los hombres. Sacarán Agua viva de la Fuente de la Vida que brota de Mi Sagrado Costado. Hijo, que se haga Mi voluntad en la tierra. Que se haga Mi voluntad en ti. Sufre por Mí y Conmigo. Muere por Mí y vive en Mí.
Yo Soy el Jesucristo Agonizante, te amo. Yo los bendigo a todos.”

Cristo nos llama a ver como nuestros pecados lo crucificaron en la cruz y nos pide que lo amemos, pero somos muy ingratos, no valoramos el precio que pagó por limpiar nuestros pecados. Ahora nos pide no criticar a su iglesia pues es su cuerpo no criticar a sus sacerdotes porque Él los eligió y los puso donde los tiene, nos pide hacer oración por nuestros sacerdotes, orar por la iglesia (rosario mariano e inmediatamente después el de la Preciosa Sangre de Jesucristo), ofrecerle el mundo entero a Cristo crucificado para que ÉL lo ofrezca al Padre y ofrecer todos nuestros sufrimientos en reparación de nuestros pecados y los del mundo entero, solo así vendrá el reino de Dios ¿Quieres que venga su reino? Ofrécele el mundo entero

Dios mío, Dios mío, yo creo firmemente con todo mi corazón, espero y confío sinceramente en Ti. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor, me postro a Tus Pies; te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer, por aquellos que no Te adoran y no quieren adorarte y por aquellos que Te crucificaron y Te están crucificando diariamente.
Querido Jesús, yo te consolaré durante toda mi vida. Amén.

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD
Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Te ofrezco la Palabra hecha carne, Jesucristo, Su carne cubierta de Heridas y Sangre, Su agonía en el Huerto, Su flagelación, Su Coronación de espinas, el repudio que sufrió, Su condena, Su crucifixión y muerte en unión con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la sangre de los mártires, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Amén.

ACUDE A LOS LLAMADOS DEL SEÑOR Y CONSUÉLALO, HAZ REPARACIÓN POR TUS PECADOS Y LOS DEL MUNDO ENTERO, CUMPLE SUS MANDAMIENTOS Y ENTONCES VENDRÁ EL REINO DE DIOS. ÉL NOS INSISTE:

“REGRESEN, OH PUEBLO MÍO. ¡Yo Soy Jesucristo Agonizante, que te llamo para que REGRESES!”

miércoles, 17 de julio de 2013

EXORCISMO

EXORCISMO CONTRA SATANÁS Y LOS ÁNGELES REBELDES
PUBLICADO POR ORDEN DE SU SANTIDAD LEÓN XIII

INTRODUCCIÓN

Un EXORCISMO es un conjuro religioso u oración contra el espíritu maligno (cf. Cat. IC.1673 y CIC. 1172).

El Papa León XIII, el 13-10-1884 durante la Santa Misa, tuvo una visión intelectual en la que escuchó a Satanás pedir a Dios Padre más poder y tiempo para afligir y probar la fidelidad de su Iglesia. Y Dios en sus inescrutables designios, se lo concedió.

Entonces vio legiones de demonios que salieron del Infierno, y como negras sombras invadieron toda la tierra durante un siglo (el siglo de Satanás). Comprendió el Papa la gran importancia que tendría en la lucha el Arcángel San Miguel (Dn. 12,1) y que era el destinado a encadenar y encerrar con las llaves del abismo a todos los demonios (Ap. 20, 1-3;10)

A continuación, el Papa León XIII redactó unas preces, que por mandato suyo se rezaron hasta el Concilio, después de todas las misas, por todos los sacerdotes, de rodillas al pie del altar. En ellas se invocaba el auxilio y protección de Dios sobre la Iglesia, por la intercesión de la Virgen, Madre de Dios, de San José, su esposo, de San Pedro y San Pablo y de todos los santos.

Y a continuación se recitaba la oración a San Miguel Arcángel, compuesta también por León XIII, la cual encabeza este Exorcismo.

Hay varias versiones del relato. Aquí se ha expuesto lo esencial de todas: (C.RR.n.29 del M.S.M. / "Aviso del Cielo", P. O. Box 9654, Casper Wyo 82609 / Amigo de los Ángeles)

Este Exorcismo lo pueden rezar todos los fieles privadamente o en grupo, pues no se trata del exorcismo contra los posesos (o personas poseídas por el demonio) para el cual se requiere ser ordenado y tener un permiso especial del Obispo (CIC. 1172)
Aquí se aplica, no sólo para la Iglesia, sino también por la salvación de España que ha sido invadida por las dos bestias del Apocalipsis 13.

Se puede y se recomienda rezarlo en toda ocasión donde se presuma una actuación del maligno, como nos recomienda San Pablo en el combate espiritual:
"Revestíos de toda la armadura de Dios (su Palabra, la oración, la fe, esperanza y caridad y los Sacramentos) para poder contrarrestar a las asechanzas del diablo, pues nuestra lucha no es contra los hombres de carne y sangre, sino contra los principados, las potestades, y dominaciones de este mundo tenebroso, contra los espíritus malignos esparcidos en los aires". (Ef. 6,11-12)
+EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN.

ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL

Gloriosísimo príncipe de los ejércitos celestiales, San Miguel Arcángel, defiéndenos en el combate contra los principados y las potestades, contra los caudillos de estas tinieblas del mundo, contra los espíritus malignos esparcidos en los aires (Ef. 6,10-12)
¡Ven en auxilio de los hombres que DIOS hizo a su imagen y semejanza, y rescató a gran precio, de la tiranía del demonio!

A ti venera la Iglesia como su guardián y patrono. A ti confío el Señor las almas redimidas para colocarlas en el sitio de la suprema felicidad. Ruega, pues, al DIOS de paz que aplaste al demonio bajo nuestros pies, quitándole todo poder para retener cautivos a los hombres y hacer daño a la Iglesia.

Pon nuestras oraciones bajo la mirada del Altísimo a fin de que desciendan cuanto antes sobre nosotros las misericordias del Señor, y sujeta al dragón, aquella antigua serpiente, que es el diablo y Satanás, para precipitarlo encadenado a los abismos, de manera que no pueda nunca más seducir alas naciones (Ap. 20)

EXORCISMO

En el nombre de Jesucristo DIOS y Señor nuestro, mediante la intercesión de la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios; de San Miguel Arcángel, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo y de todos los Santos (y apoyados en la sagrada autoridad que nuestro ministerio nos confiere) (Los que no son sacerdotes supriman esta frase entre paréntesis-en color gris.) procedemos con ánimo seguro a rechazar los asaltos que las astucias del demonio mueve en contra de nosotros.

SALMO 67

"Levántese DIOS y sean dispersados sus enemigos y huyan de su presencia los que le aborrecen. Desaparezcan como el humo, como se derrite la cera al calor del fuego, así perezcan los pecadores a la vista de DIOS". (Sal. 67).
V: He aquí la Cruz del Señor ¡huid poderes enemigos!
R: Venció el león de la tribu de Judá, el Hijo de David. p, 49
V: Venga a nos, Señor, tu misericordia.
R: pues que pusimos nuestra esperanza en ti.

SALMO 34

Os exorcizamos, espíritus de impureza, poderes satánicos, ataques del enemigo infernal, legiones, reuniones, sectas diabólicas, en el nombre y por virtud de Jesucristo (cada vez que se encuentre este † signo, debe hacerse la señal de la Cruz con un crucifijo bendecido, sobre el lugar donde se reza el Exorcismo, o sobre el mapa de España) †, Nuestro Señor, os arrancamos y expulsamos de la Iglesia de Dios y de España, de las almas creadas a la imagen de DIOS, y rescatadas por la preciosa sangre del Cordero Divino †. No oses más, pérfida serpiente, engañar al género humano ni perseguir la Iglesia de DIOS †.

Te manda DIOS Altísimo † a quien por tu gran soberbia, aún pretendes asemejarte y cuya voluntad es que todos los hombres se salven y vengan en conocimiento de la Verdad (1 Tim. 2-4) † Te manda DIOS Padre †, te manda DIOS Hijo †, te manda DIOS Espíritu Santo † Te manda Cristo Verbo eterno de DIOS hecho carne † que para salvar nuestra raza, perdida por tu envidia, se humilló y fue obediente hasta la muerte (Flp. 2,8), que ha edificado su Iglesia sobre firme piedra prometiendo que las puertas del Infierno no prevalecerán jamás contra ella (Mt. 16,18) y que permanecería con ella todos los días hasta la consumación de los siglos (Mt. 28.20) †. Te manda la santa señal de la Cruz † y la virtud de todos los misterios de la fe cristiana †. Te manda el poder de la Excelsa Madre de DIOS la Virgen María † que desde el primer instante de su Inmaculada Concepción aplastó tu muy orgullosa cabeza por virtud de su humildad †. Te manda la fe de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y la de los demás Apóstoles †. Te manda la sangre de los Mártires, y la piadosa intercesión de los Santos y Santas †.

Así, pues, dragón maldito y toda la legión diabólica, os conjuramos por el DIOS † vivo; por el Dios † verdadero; por el DIOS † Santo; por el Dios que tanto amó al mundo, que llegó hasta darle su hijo Unigénito, a fin de que todos los que creen en Él no perezcan, sino que vivan vida eterna (Jn. 3,16). Cesad de engañar a las criaturas humanas y brindarles el veneno de la condenación eterna. Cesad de perjudicar a la Iglesia y de poner trabas a su libertad.

Huye de aquí nuestra Patria, Satanás, inventor y maestro de todo engaño, enemigo de la salvación de los hombres. Retrocede delante de Cristo en quien nada has encontrado que se asemeje a tus obras. Retrocede ante la Iglesia, una, santa, católica y apostólica que Cristo mismo compró con su Sangre. Humíllate bajo la poderosa mano de DIOS, tiembla y desaparece ante la invocación, hecha por nosotros, del santo y terrible nombre de Jesús, ante el cual se estremecen los infiernos; a quien están sometidas las virtudes de los Cielos, las Potestades y las Dominaciones: que los Querubines y serafines alaban sin cesar en sus cánticos diciendo: ¡Santo, Santo, Santo, es el Señor DIOS de los ejércitos! (Is. 6,3).

V: ¡Señor, escucha mi plegaria!
R: Y mi clamor llegue hasta Ti.
V: El Señor sea con vosotros.
R: Y con tu espíritu.

ORACIÓN

Dios del cielo y de la tierra, DIOS de los Arcángeles, DIOS de las Patriarcas, DIOS de los Profetas, DIOS de los Apóstoles, DIOS de los Mártires, DIOS de los Confesores, DIOS de las Vírgenes, DIOS que tienes el poder de dar la vida después de la muerte, el descanso después del trabajo, porque no hay otro DIOS, que delante de Ti no puede haber otro, sino Tú mismo. Creador de todas las cosas visibles e invisibles, cuyo reino no tendrá fin: Humildemente suplicamos a la majestad de tu gloria, se digne librarnos eficazmente y guardarnos sanos de todo poder, lazo, mentira y maldad de los espíritus infernales. Por Cristo Señor nuestro. Amén.
De las acechanzas del demonio, líbranos Señor. Que te dignes conceder a tú Iglesia y a nuestra Patria la seguridad y la libertad necesaria para tu servicio, te rogamos, óyenos. Que te dignes humillar a los enemigos de la Santa Iglesia y de España, de México. te rogamos, escúchanos.
(Se rocía con agua bendita el lugar donde se recita el exorcismo) p. 50

INVOCACIÓN PARA PEDIR PROTECCIÓN
(7 de julio, 1997)
¡Adoración! ¡Adoración! ¡Adoración! ¡A Ti, oh arma poderosa!
¡Adoración! ¡Adoración! ¡Adoración! ¡A Tu Sangre Preciosa!
Misericordioso Jesucristo Agonizante, derrama Tu Sangre Preciosa sobre las almas. Satisface nuestra sed y vence al enemigo. Amén.
Poderosa Sangre de Salvación, combate al enemigo.
Con licencia eclesiástica


NIHIL OBSTAT
Fr. Albertus Colunga, O. P.
Censor
26 marzo de 1923
Concedemos nuestra licencia para la reimpresión de este Exorcismo en castellano y para que se pueda recitar en privado.
Obispado de Julián, Obispo de Salamanca. Salamanca


ÁNGEL DE COLOMBIA ¡Salva a COLOMBIA!
ÁNGEL DE COLOMBIA ¡Ruega por COLOMBIA!
ÁNGEL DE COLOMBIA ¡Protege a COLOMBIA!
Un Padre nuestro en cada invocación

EL REGALO DEL GRAN SELLO

Fuente: Devocionario de la Preciosísima Sangre de Jesucristo

El regalo del Sello ha causado mucho interés entre los fieles y, por lo tanto, es necesaria mucha exactitud en la explicación. Como podemos leer en la Biblia, cuando los israelitas salieron hacia la Tierra Prometida, fueron instruidos por el Señor a través de Moisés para rociar sangre de corderos en las jambas de las puertas. Esta sangre serviría como un “sello” de protección contra el Ángel de la muerte, enviado a castigar a los egipcios. (Éxodo 12, 21-18)
Un sello, en el sentido espiritual, es algo extremadamente importante que el Espíritu Santo a una persona para soportar los ataques y pruebas causados por satanás y sus agentes. En los mensajes de la Devoción a la Preciosa Sangre. Jesús reveló a Bernabé que un don precioso sería concedido a todos los devotos. El 11 de diciembre de 1998, Bernabé presenció una visión de Jesús descendiendo con un Cáliz que tenía encima una lengua de fuego. Rayos divinos partían del Cáliz. Jesús dijo:
“Hijos Míos, reciban esto… esto es Mi Sangre, la Sangre de vuestra redención. Abran sus corazones a Mi Gran Sello.”
Jesús explicó que Él deseaba crear dentro de nuestros corazones un tabernáculo viviente para residir en él. El ofrecimiento de un corazón a Él es de gran importancia, ya que en los tiempos finales, cuando muchos tabernáculos serán profanados y cerrados serán nuestros corazones lo que guardarán la presencia de Jesús en nosotros. Los tiempos que vendrán serán también de severas pruebas y sufrimientos y, como se ha profetizado, muchos estarán espiritualmente ciegos y caerán en las redes del anticristo. El regalo del Sello es una fuente de fortaleza y gracia para permanecer firmes en nuestra Fe. Sobre esto dijo Jesús el 9 de julio de 1999:
“Recibe tu sello ahora para que no estés reseco cuando entres en el desierto de aridez. En ese tiempo, todos los que estén sellados serán fortalecidos por Mi Preciosísima Sangre. Sus almas débiles se volverán valerosas.”
Para explicar cómo un alma sellada está rodeada por Huestes Celestiales, Jesús dijo en el mismo mensaje:
“Regocíjate, oh Jerusalén, porque en ti fue construido Mi Tabernáculo de amor. El océano de Mi Preciosísima Sangre brotará y renovará el mundo. Estás rodeado por multitud de Ángeles del Cielo, que te guardarán día y noche. Nadie tiene el poder de destruirte nuevamente.”
Los devotos reciben el Sello por la ardua lucha por permanecer en estado de Gracia Santificante, especialmente en el período especificado para el Sello. Jesús indicó que el Sello debería ser distribuido cada Viernes del año entre las horas del Sello, de 12:00 M a 3:00 PM, especialmente en los siguientes períodos:
Segundo Viernes de diciembre, continuando todos los Viernes del mes hasta el Primer Viernes de enero.
Primer Viernes de abril, continuando todos los Viernes hasta el Primer Viernes de mayo.
Cada Viernes del gran mes de julio (mes generalmente dedicado a la Sangre Preciosa)
Antes de recibir el Sello, los devotos deben tratar de llevar a cabo cinco meses consecutivos de Horas de Getsemaní, tiempo en que todas las oraciones dictadas por Jesús se rezan. Luego, en una Misa votiva de la Sangre Preciosa, los devotos son consagrados, y a través de las bendiciones del sacerdote, las almas son selladas.
Cualquier sacerdote puede realizar la consagración especial dictada a Bernabé y así el Sello será recibido. Esto, en cualquier parte del mundo. Nuestro Señor indicó que la Misa del Sello fuera oficiada el tercer Viernes del mes, entre las horas del Sello, 12:00 M a 3:00 PM, especialmente en los períodos mencionados.
Es también importante para los devotos renovar este Sello de tiempo en tiempo. La renovación del Sello puede ser hecha personalmente cada Viernes en las horas del Sello. Lo que importa es que la persona esté en ambiente de oración y devoción, bien sea en su propia casa o en la iglesia.
Si la persona está trabajando, entonces, Jesús simplemente pide que trabaje con espíritu de mortificación. Una renovación de un grupo de oración puede ser llevada a cabo en el tiempo apropiado y en las horas especificadas.
Para evitar perder el Sello, se deben evitar con todo esfuerzo las ocasiones de pecar. Es por esto que es tan importante renovar el propio Sello de tiempo en tiempo. También se debe permanecer fiel a la Devoción. 

p.46

Liberación de Maldiciones

Desde los tiempos antiguos hemos sido infieles a la alianza que Dios ha hecho con nosotros y por eso nuestros ancestros fueron maldecidos. Esas maldiciones son las que han provocado todos los males que han entrado en nuestras casas y en nuestras vidas. Nosotros mismos hemos permitido que los males se apoderen de nuestras vidas y se extiendan en la humanidad. Lo primero que tenemos que hacer es pedir Perdón a Dios por los errores de nuestros ancestros  con la siguiente oración que Jesucristo Agonizante nos dio por medio de Bernabé Nwoye, además de cumplir los mandamientos del Señor.

ORACIÓN PARA LA LIBERACIÓN DE MALDICIONES ANCESTRALES
(8 de julio de 1998)

¡Padre Eterno, Tú eres el Único Dios inmortal, Dios que es Amor, Misericordia y Bondad! Mira a Tu Unigénito Hijo, Jesucristo, hecho Hombre y Ten misericordia. Yo te ofrezco los dolores de Su flagelación en la columna, Sus Llagas y Su Sangre por todo Tu pueblo que está bajo el peso de la maldición debido al pecado de sus ancestros y su desobediencia al romper la Alianza que hicieron Contigo.
Libéranos a través de la flagelación de Tu Hijo. Sánanos a través de Sus Llagas y sálvanos a través de Su Sangre Preciosa.
Sangre Preciosa de Jesucristo, libéranos de la maldición.
Sangre Preciosa de Jesucristo, sana nuestras heridas.
¡Por tu Flagelación, séllanos! Amén.

Oraciones Místicas

Fuente: Devocionario de la Preciosísima Sangre de Jesucristo

LAS ORACIONES MÍSTICAS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

(Estas oraciones, reveladas por Nuestro Señor, como sus peticiones a Su Padre Celestial durante Su Pasión, fueron dictadas por Él a Bernabé para que las recemos diariamente)


ORACIÓN POR LA DERROTA ABSOLUTA DE SATANÁS Y SUS AGENTES

“No deben temer por los numerosos agentes del enemigo. Hijos, simplemente ofrezcan las Llagas, dolores y la Sangre de Mi MANO IZQUIERDA por su caída;
los verán desaparecer como cenizas.”
¡Todos ustedes, gran número de enemigos de la Santa Muerte de mi Señor Jesucristo en la Cruz del Calvario, príncipe de las tinieblas y la iniquidad, padre de los mentirosos!, yo me amparo en la muerte de mi Señor Jesucristo y ofrezco sus dolores, heridas y la Preciosa Sangre de Su MANO IZQUIERDA al Padre Eterno por su caída, destrucción y castigo.
Preciosa Sangre de mi Señor Jesucristo, reina en mí y en las vidas de todos los hombres. Amén.
“Yo les aseguro que muchos reinos del enemigo desaparecerán en un parpadear de ojos. Recen esto y enséñenlo a todos los hombres,
Mi Preciosa Sangre los salvará.” (Jesús lo asegura)
(5 de julio de 1998)


ORACIÓN PARA LA PROTECCIÓN Y UNIDAD DEL REBAÑO
(6 de julio, 1998)

Padre Eterno, yo te ofrezco todas las Llagas, dolores y la Preciosa Sangre de los Sagrados Pies de Tu Hijo, Nuestro Señor y Maestro, por todos Tus hijos que están vagando como ovejas sin pastor por este bosque tenebroso. Protégelos de los depredadores salvajes y dales la paz para que sean uno, y unidos lo mismo que el clavo unió los Pies de mi Señor y Salvador Jesucristo.
¡Preciosa Sangre de Jesucristo, reina por siempre! Amén.

ORACIÓN PARA REFUGIARSE EN EL SAGRADO COSTADO DE JESUCRISTO
(7 de julio de 1998)

¡Oh, Padre Amado, Dios de Abraham, Isaac y Jacob!, Tú que protegiste a los israelitas de la antigüedad, de la sequedad, del frío y del calor del desierto bajo Tus Santas Alas, te ofrezco la santa muerte de mi Maestro y Salvador Jesucristo, por la protección de Tu pueblo, que está disperso en todo el mundo. Que la Sangre y el Agua nos laven y fortalezcan, nos guarden y purifiquen para que encontremos refugio en el Sagrado Costado de Tu Hijo, que está abierto para todos los hombres.
Sagrado Costado de Jesucristo, sé mi refugio seguro. Amén.

ORACIÓN PARA LA LIBERACIÓN DE MALDICIONES ANCESTRALES
(8 de julio de 1998)

¡Padre Eterno, Tú eres el Único Dios inmortal, Dios que es Amor, Misericordia y Bondad! Mira a Tu Unigénito Hijo, Jesucristo, hecho Hombre y Ten misericordia. Yo te ofrezco los dolores de Su flagelación en la columna, Sus Llagas y Su Sangre por todo Tu pueblo que está bajo el peso de la maldición debido al pecado de sus ancestros y su desobediencia al romper la Alianza que hicieron Contigo.
Libéranos a través de la flagelación de Tu Hijo. Sánanos a través de Sus Llagas y sálvanos a través de Su Sangre Preciosa.
Sangre Preciosa de Jesucristo, libéranos de la maldición.
Sangre Preciosa de Jesucristo, sana nuestras heridas.
¡Por tu Flagelación, séllanos! Amén.


ORACIÓN DIARIA PARA CONSERVAR LA FE
(9 de julio, 1998)

¡Omnipotente y Omnisciente Dios, Dios de Elías y los profetas, mira la Sagrada Cabeza de Tu Unigénito Hijo y ten misericordia! Levántate y salva a Tu pueblo. Te ofrezco toda la vergüenza, el dolor, las Llagas y la Preciosa Sangre de la Sagrada Cabeza de Tu Hijo, por todos Tus hijos que están viviendo estos tiempos peligrosos. Fortalece nuestra Fe por la burla que hicieron a Tu Hijo Jesucristo, y sálvanos a través de la Preciosa Sangre de Su Sagrada Cabeza. Que a través del sufrimiento de Tu Hijo Jesucristo, aprendamos a sufrir en Ti y a morir en Ti. Amén.
¡Santas torturas de Jesucristo, aumenten nuestra Fe! Amén. p. 37

ORACIÓN PARA LA MANIFESTACIÓN DE LA DIVINA VOLUNTAD
(10 de julio, 1998)

Padre Eterno, Tú eres el Creador y Autor de la vida. Tú amas el mundo que creaste. Es por esto que enviaste a Tu Hijo único a redimir el mundo para que viniera a nosotros Tu Reino. Mira a Tu Hijo y levántate de Tu Trono. Levanta Tu Mano derecha y salva a Tu pueblo. Yo te ofrezco todos los sufrimientos, los dolores y la muerte de Tu Hijo Unigénito a quién Tú amas, por Tu triunfo y reinado sobre la tierra. Que a través de la Preciosa Sangre de Tu Hijo hagas una nueva Alianza y traigas a todos Tus hijos a Tu Santa Voluntad. Amén.
¡Preciosa Sangre de Jesucristo, reina por siempre!
¡Agonizante Jesucristo, venga a nosotros Tu Reino!


ORACIÓN PARA SOBRELLEVAR EL CASTIGO VENIDERO
(13 de julio de 1998)

Padre Amado y Misericordioso, Tu deseo es que todos los hombres se salven. Mira bondadosamente a Tu Hijo, despreciado y condenado por los hombres, que sufrió tantas torturas y sigue sufriendo por los pecados de Tu pueblo.
Mira lo que el pecado ha hecho a Tu Hijo Unigénito. Te ofrezco todas las torturas, dolores, repudio y vergüenza que sufrió Tu Hijo Jesucristo para que todos los que estamos viviendo en estos días de maldad tengamos la Fe necesaria para sobrellevar las pruebas, y paciencia para soportar las torturas. Que a través de los sufrimientos de Tu Hijo único, podamos luchar hasta el fin. Amén.
¡Que las torturas de Nuestro Señor aumenten nuestra Fe!
¡Preciosa Sangre de Jesucristo, sálvanos!
Hijos míos, aprendan esta oración y récenla siempre especialmente durante la hora de los juicios. Háganla saber a todos los hombres.
Hijos, permanezcan fieles a Mi.


ORACIÓN POR LOS QUE HAN ABANDONADO LA FE
(22 de julio, 1998)

Padre Eterno y Amado, mira bondadosamente a Tu Hijo Unigénito. Mira la pesada cruz que prepararon para Tu Hijo y ten misericordia de Tu pueblo. Yo te ofrezco todos los dolores, sufrimientos y la Sangre Preciosa de Tu Hijo Jesucristo, Emmanuel, por toda la gente que ha abandonado su Fe y por los que la abandonará en las colinas y valles de este mundo. Que por las caídas que sufrió Tu Hijo bajo la Cruz tengan la fortaleza de levantarse nuevamente y permanecer firmes en la verdadera Fe. A través del océano de Su Sangre Preciosa, derramada bajo la Cruz por las calles de Jerusalén, fortalece a todos los que desean hacer Tu Voluntad. Amén.
¡Sangre Preciosa de Jesucristo, fortalece nuestras almas débiles!
Nuestro Señor dice que las fuerzas del enemigo se están apoderando del mundo ahora, por lo que debemos rezar esta oración para derrotarlas:


ORACIÓN PARA PEDIR EL REINO DE LA GLORIA SOBRE LA TIERRA
Y DERROTAR AL ANTICRISTO Y SUS AGENTES

(27 de julio de 1998)

¡Oh, Padre Amado y Misericordioso, que todo lo sabes y eres Todopoderoso, el Alfa y el Omega, el Padre Eterno que creó todas las cosas! Tu naturaleza Te prohíbe abandonar a Tus hijos.
Mira bondadosamente a Tu Hijo Unigénito Jesucristo, que vino a salvar a los hombres y a traer Tu Reino a la tierra.
Te ofrecemos todas las agonías, torturas, dolores y la Sangre Preciosa de Tu Hijo Jesucristo para vencer a todos los enemigos de la Santa Cruz de Salvación, el anticristo y el dragón rojo, que están luchando contra la Verdad ahora y al final de este tiempo. Que a través de la Preciosa Sangre de Nuestro Redentor y por Su último aliento sobre la tierra, desaparezcan como espuma expuesta al sol para que Tu Reino venga rápido sobre la tierra. Amén.
Preciosa Sangre de Jesucristo, venga Tú Reino. p.38


ORACIÓN CONTRA LOS PECADOS DE LA CARNE
(28 de julio, 1998)

Padre Santo y Misericordioso, Tu Hijo Unigénito está desnudo a la vista de todos los hombres para que Tu pueblo conozca y tema Tu Santa Ley. Acepta mi humilde oración por todo Tu pueblo que vive en iniquidad, fornicación y adulterio para que a través de la vergüenza y la desgracia que soportó Tu Hijo único toques sus vidas, se conviertan y se salven. Que ellos, a través de la Sangre Preciosa de Tu Hijo Jesucristo, la cual te suplico caiga sobre sus cabezas, se conviertan y salven, y a través de Su vergüenza se arrepientan. Amén.


ORACIÓN PARA BAUTIZAR A LOS BEBÉS ABORTADOS
(29 de julio de 1998)

Padre Celestial, Tu Amor es eterno. Por Tu amor infinito salvaste al mundo a través de Tu Hijo Unigénito Jesucristo. Mira a Tu Único Hijo en la Cruz, Sangrando sin cesar, por el amor a Su pueblo, y perdónanos.
Purifica y bautiza a los niños abortados con la Preciosa Sangre y Agua que brotó del Sagrado Costado de Tu Hijo, que colgaba muerto en la Cruz para salvarlos, en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo (se asperja agua bendita)
Que a través de la Santa Muerte de Cristo ellos reciban la vida eterna, por sus Llagas sean sanados y por su Sangre Preciosa sean liberados. Que se regocijen con los santos en el cielo. Amén.
Por medio de esta oración, muchos bebés inocentes no nacidos serán salvados. Récenla diariamente y háganla saber al mundo entero. Quien enseñe esta oración, no será condenado; las almas inocentes en el Paraíso no permitirán que se pierdan: Yo con Mi amor y misericordia lo protegeré para que no caiga en pecado mortal.

ORACIÓN DE REPARACIÓN
(2 de julio, 1999)


Padre Eterno, te ofrezco todas las heridas de Tu amadísimo Hijo Jesucristo, los dolores y agonías de Su Sacratísimo Corazón y Su Preciosísima Sangre que brotó de todas Sus Heridas, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Amén. (Tres veces)


PODEROSA INVOCACIÓN PARA PEDIR PROTECCIÓN
(7 de julio, 1997)

¡Adoración! ¡Adoración! ¡Adoración! ¡A Ti, oh arma poderosa!
¡Adoración! ¡Adoración! ¡Adoración! ¡A Tu Sangre Preciosa!
Misericordioso Jesucristo Agonizante, derrama Tu Sangre Preciosa sobre las almas. Satisface nuestra sed y vence al enemigo. Amén.
Poderosa Sangre de Salvación, combate al enemigo.
(Tres veces)
(Esta invocación también ha sido recomendada por Nuestro Señor para decirla al final del exorcismo del Papa León XII, el cual Nuestro Señor ha ordenado sea dicho diariamente en nuestros hogares en estos tiempos del mal)

JACULATORIAS
(28 de abril, 1997)

¡Preciosa Sangre y Agua del Sagrado Corazón de Jesucristo!
Te adoramos, ¡Sálvanos y Purifícanos! Amén.
(28 de julio, 1997)
¡Preciosa Sangre y Agua del Sagrado Corazón de Jesucristo!
¡Purifica la Iglesia, lávanos, límpianos!  p. 39


PROMESAS DE NUESTRO SEÑOR A AQUÉLLOS QUE VENEREN EL CRUCIFIJO AGONIZANTE

1. En preparación para la batalla, les entrego Mi Crucifijo Agonizante. Yo prometo proteger contra las fuerzas del mal a cualquiera que tenga este Crucifijo Agonizante.
2. A través de este Crucifijo, Yo salvaré a muchos del cautiverio.
3. Cuando se levante este crucifijo en contra del poder del maligno, Yo abriré el Cielo y dejaré fluir Mi Preciosa Sangre para vencer así el poder maligno.
4. Yo dejaré fluir Mi Preciosa Sangre de todas Mis Sagradas Llagas y cubriré a todos los que veneren Mis Llagas y Sangre a través de este Crucifijo.
5. Yo prometo proteger las casas donde esté el Crucifijo Agonizante, de todo poder destructivo en la hora de la oscuridad.
6. Yo prometo realizar numerosos milagros a través de este Crucifijo.
7. Yo quebrantaré los corazones de piedra y derramaré Mi amor en los que veneren Mi Crucifijo Agonizante.
8. Yo prometo también atraer las almas descarriadas hacia Mí a través de este Crucifijo.
9. Hijos, en los días del maligno, ustedes podrán andar libremente sin peligro debido a este Crucifijo.
Finalmente, Nuestro Señor enfatizó: “Hijos, por medio de esta Cruz, Yo venceré. Estas Cruz pronto será una Cruz victoriosa.”

ORACIÓN PARA QUE EL NUEVO ISRAEL RECONOZCA EL PRECIO DE LA REDENCIÓN
(20 de julio del 2001) (Eclesiástico 36, 1-17)

Por favor récenla diariamente (lo pide Jesús)

¡Oh, Dios de todas las cosas!, Ten misericordia; vuelve hacia nosotros Tus Ojos, y muéstranos la luz de Tu piedad. Infunde Tu temor a todas las naciones que no han pensado en buscarte para que entiendan que no hay otro Dios sino Tú, y pregonen Tus maravillas.

Levanta Tu brazo contra las naciones paganas para que vean Tu poder. Así como a sus ojos te has mostrado Santo, castigándonos, así también ante nosotros muéstrate poderoso en contra de ellos para que reconozcan, como nosotros lo hemos hecho, que no hay otro Dios más que Tú, Señor.

Renueva los prodigios y haz nuevos milagros. Manifiesta el poder de Tu Mano y de Tu Brazo. Despierta Tu furor y derrama Tu cólera. Destruye al adversario y aplasta al enemigo. Apresura el tiempo de Tu visita, recuerda Tu juramento para que podamos celebrar Tus grandes hechos.

Que los opresores de Tu pueblo vayan a la ruina y que Tu fuego vengador devore a los sobrevivientes. Quebranta las cabezas de los jefes extranjeros que dicen: ¡no hay más que nosotros!

Reúne a todas las tribus de Jacob, devuélveles su herencia como al principio. Señor, Ten piedad del pueblo que lleva Tu nombre, de Israel, del que hiciste Tu primogénito. Ten compasión de la ciudad santa de Jerusalén, ciudad que has santificado, lugar de Tu reposo. Llena a Sión de la fama de Tus milagros, y a Tu pueblo de Tu Gloria.

Confirma Tus promesas a Tus hijos, cumple las profecías hechas en Tu Nombre. Premia a los que en Ti esperan para que vean la veracidad de Tus profetas. Escucha, Señor, la oración de Tus siervos, confirma la bendición de Aarón a Tu pueblo, y que todos en la tierra reconozcan que Tú eres el Señor, el Dios Eterno. Amén.

¡Preciosa Sangre de Jesucristo, purifica la Iglesia, lávanos y límpianos!
(Tres veces)

Padre Nuestro (1) – Ave María (3) – Gloria al Padre (3)

CRUCIFIJO AGONIZANTE

PROMESAS DE NUESTRO SEÑOR A AQUÉLLOS QUE VENEREN EL CRUCIFIJO AGONIZANTE

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“Mírame en esta cruz y no peque más”

1. En preparación para la batalla, les entrego Mi Crucifijo Agonizante. Yo prometo proteger contra las fuerzas del mal a cualquiera que tenga este Crucifijo Agonizante.

2. A través de este Crucifijo, Yo salvaré a muchos del cautiverio.

3. Cuando se levante este crucifijo en contra del poder del maligno, Yo abriré el Cielo y dejaré fluir Mi Preciosa Sangre para vencer así el poder maligno.

4. Yo dejaré fluir Mi Preciosa Sangre de todas Mis Sagradas Llagas y cubriré a todos los que veneren Mis Llagas y Sangre a través de este Crucifijo.

5. Yo prometo proteger las casas donde esté el Crucifijo Agonizante, de todo poder destructivo en la hora de la oscuridad.

6. Yo prometo realizar numerosos milagros a través de este Crucifijo.

7. Yo quebrantaré los corazones de piedra y derramaré Mi amor en los que veneren Mi Crucifijo Agonizante.

8. Yo prometo también atraer las almas descarriadas hacia Mí a través de este Crucifijo.

9. Hijos, en los días del maligno, ustedes podrán andar libremente sin peligro debido a este Crucifijo.

Finalmente, Nuestro Señor enfatizó:

“Hijos, por medio de esta Cruz, Yo venceré. Estas Cruz pronto será una Cruz victoriosa.”

En un mensaje de la Virgen María pide que tengamos un crucifico como este porque el que tenemos en casa y en las iglesias mienten. La virgen se refiere a que vemos a Cristo sin la sangre que derramó por nosotros y eso no nos permite tener verdadero arrepentimiento de nuestros pecados y seguramente esa es una de las razones por las que pecamos constantemente: no valoramos la sangre que Cristo derramó por nuestra salvación, por limpiar nuestros pecados. Más aun seguimos crucificándolo con cada pecado cometido.

NO PEQUEMOS MÁS, MIREMOS A NUESTRO REDENTOR CUBRIERTO DE SANGRE, VERTIDA EN CRUXIFICCIÓN POR NUESTRO PECADOS.