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jueves, 19 de septiembre de 2013

VIRGEN DE LA MERCED

24 de septiembre

Merced

Patrona de los cautivos.

La Virgen de la Merced es misericordiosa y también lo deben ser sus hijos. Esto significa que recurrimos a ella ante todo con el deseo de asemejarnos a Jesús misericordioso.

En 1218, en España muchos eran cautivos de los moros y en su desesperación y abandono estaban en peligro de perder lo más preciado: la fe católica. Nuestra bendita Madre del Cielo, dándose a conocer como La Merced, quiso manifestar su misericordia hacia ellos por medio de la Orden religiosa de los mercedarios dedicada a atenderlos y liberarlos.

En México La Virgen de la Merced quiso quedarse con nosotros en varios lugares entre ellos Puebla y Atlixco.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Virgen de los Remedios

Naucalpan, México. Fiesta 1º de septiembre

Remedios

Fue dejada por un soldado de Cortés en su huida de Tenochtitlan y encontrada en 1540 por el indio Juan Ce Cuautli. Erigieron primero una ermita en el cerrito llamado Otomcapulco en Naucalpan México. Algunos años más tarde, la devoción a Nuestra Señora de los Remedios se fue extendiendo por todas partes y construyeron en 1575 el santuario donde hoy es venerada la imagen.

El 19 de octubre de 1974, es Coronada como Reina del clero diocesano, y el 23 de octubre de 1991, por decreto de Su Santidad Juan Pablo II, es proclamada patrona de la archidiócesis de Tlalnepantla. El 23 de octubre de 1999 se eleva el santuario a Basílica Menor.

San Mateo

Mateo, Apóstol y Evangelista

Fiesta: 21 de septiembre

san mateo

Fiesta de san Mateo, apóstol y evangelista, llamado antes Leví, que al ser invitado por Jesús para seguirle, dejó su oficio de publicano o recaudador de impuestos y, elegido entre los apóstoles, escribió un evangelio en que se proclama principalmente que Jesucristo es hijo de David, hijo de Abrahán, dando plenitud al Antiguo Testamento.

Un día, estando él en su oficina de cobranzas, vio frente a él al Divino Maestro que le dijo: "Ven y sígueme". Mateo aceptó, renunció a su empleo y le siguió. Para despedirse de su vida de recaudador hizo un gran almuerzo a todos sus amigos, y el invitado de honor era Jesús y sus apóstoles. Como allí se reunió la flor y nata de los pecadores y publicanos, los fariseos se escandalizaron horriblemente y llamaron a varios de los apóstoles para protestarles por semejante actuación de su jefe. "¿Cómo es que su maestro se atreve a comer con publicanos y pecadores?" Jesús respondió: "No necesitan médico los que están sanos, sino los que están enfermos. Yo no he venido a buscar santos sino pecadores. Y a salvar lo que estaba perdido".

Mateo es representado por un ángel en forma de hombre, porque su evangelio comienza haciendo la lista de los antepasados de Jesús como hombre, y narrando la aparición de un ángel a San José.

NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES

Bajo el título de la Virgen de la Soledad o de los Dolores se venera a María en muchos lugares el 15 de septiembre. En Oaxaca se festeja el 18 de Diciembre

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Primer Dolor - La profecía de Simeón (cf. Lucas 2,22-35)

Segundo Dolor - La huida a Egipto (Mateo 2,13-15)

Tercer Dolor - El Niño perdido en el Templo (Lucas 2,41 -50)

Cuarto Dolor - María se encuentra con Jesús camino al Calvario (IV Estación del Vía Crucis

Quinto Dolor - Jesús muere en la Cruz (Juan 19,17-39)

Sexto Dolor - María recibe el Cuerpo de Jesús al ser bajado de la Cruz (Marcos 15, 42-46)

Séptimo Dolor -Jesús es colocado en el Sepulcro (Juan 19, 38-42)

La Virgen de los Dolores, firme junto a la Cruz, con la elocuencia muda del ejemplo, nos habla del significado del sufrimiento en el Plan Divino de la Redención.

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María fue la primera que supo y quiso participar en el misterio salvífico "asociándose con entrañas de madre a su sacrificio consintiendo amorosamente en la inmolación de la víctima que Ella misma había engendrado" (Lumen gentium 58). Íntimamente enriquecida por esta experiencia inefable, se acerca a quien sufre, lo toma de la mano y lo invita a subir con Ella al Calvario y a detenerse ante el Crucificado.

En aquel cuerpo martirizado está la única respuesta convincente para las preguntas que se elevan imperiosamente desde el corazón. Y con la respuesta se recibe también la fuerza necesaria para desempeñar el propio papel en la lucha que  opone las fuerzas del bien a las del mal (Salvifici doloris cf. n. 27). Y agregué: "Los que participan en los sufrimientos de Cristo conservan en sus sufrimientos una especialísima partícula del tesoro infinito de la redención del mundo, y pueden compartir este tesoro con los demás" (ib.).

Esta celebración se realiza en Memoria de Nuestra Señora de los Dolores, que de pie junto a la cruz de Jesús, su Hijo, estuvo íntima y fielmente asociada a su pasión salvadora.

La Virgen Santísima, con inmenso amor y dolor de Madre, está junto a la cruz en el momento de la muerte redentora de su Hijo, uniéndose a sus padecimientos y mereciendo por ello el título de Corredentora. Momento en que Jesús nos deja como hijos de su Madre.

Este día recordamos los sufrimientos por los que pasó María a lo largo de su vida, por haber aceptado ser la Madre del Salvador.
Este día se acompaña a María en su experiencia de un muy profundo dolor, el dolor de una madre que ve a su amado Hijo incomprendido, acusado, abandonado por los temerosos apóstoles, flagelado por los soldados romanos, coronado con espinas, escupido, abofeteado, caminando descalzo debajo de un madero astilloso y muy pesado hacia el monte Calvario, donde finalmente presenció la agonía de su muerte en una cruz.
María saca su fortaleza de la oración y de la confianza en que la Voluntad de Dios es lo mejor para nosotros. Es Ella quien, con su compañía, su fortaleza y su fe, nos da fuerza en los momentos de dolor, en los sufrimientos diarios. Pidámosle la gracia de sufrir unidos a Jesucristo y ofrezcamos muestro dolor a Dios como sacrificio por la salvación de las almas.

Consolemos a Nuestra Madre Dolorosa haciendo el Rosario de los Siete Dolores de María o la Oración de los Siete Dolores de María. http://tiempodelasantafe.blogspot.mx/

María, tú que has pasado por un dolor tan grande y un sufrimiento tan profundo, ayúdanos a seguir tu ejemplo ante las dificultades de nuestra propia vida.

La Santísima Virgen María manifestó a Sta. Brígida que concedía siete gracias a quienes diariamente le honrasen considerando sus lágrimas y dolores y rezando siete Avemarías:

1. Pondré paz en sus familias

2. Serán iluminados en los Divinos Misterios

3. Los consolaré en sus penas y acompañaré en sus trabajos.

4. Les daré cuanto me pidan, con tal que no se oponga a la voluntad adorable de mi Divino Hijo y a la santificación de sus almas

5. Los defenderé en los combates espirituales con el enemigo infernal, y protegeré en todos los instantes de su vida

6. Los asistiré visiblemente en el momento de su muerte

7. Verán el rostro de su Madre.

He conseguido de mi Divino Hijo que las almas que propaguen esta devoción a mis lágrimas y dolores sean trasladadas de esta vida terrenal a la felicidad eterna directamente, pues serán borrados todos sus pecados, y mi Hijo y Yo seremos su consolación y alegría. Estén siempre alegres, oren si cesar, (1 Tes 5,15)

Pidamos a la Virgen de los Dolores que alimente en nosotros la firmeza de la fe y el ardor de la caridad, de forma que llevemos con valor nuestra cruz cada día (cf. Lc 9, 23) y así participemos eficazmente en la obra de la redención. "Fac ut ardeat cor meum", "¡haz que, amando a Cristo, se inflame mi corazón, para que pueda agradarle!"  Amén.

Hoy María, seguramente, está sufriendo muchos dolores por nosotros sus hijos que no queremos ser guiados por ella para entrar en el camino que nos conduce a nuestro Redentor. ´Cuánto dolor siente una Madre que dio a su Hijo al mundo en Crucifixión, cuánta sangre derramó su Hijo por salvarnos y nosotros no valoramos el precio de esa sangre derramada por limpiar nuestros pecados. Día a día lo seguimos crucificando con nuestros pecados en todos los niveles: pueblo, gobierno, laicos y no laicos. TODOS clavamos dagas en el corazón amoroso de Nuestra Madre.

Consolemos sus dolores y ofrezcamos reparación haciendo el Rosario  a la Virgen de los Dolores, Rosario de las Lágrimas de María o Rosario de las Lágrimas de Sangre durante el mes de septiembre.

Este Rosario se hace con un collar de cuentas de 49 cuantas morado oscuro o negro separadas por una medalla de cada dolor.

Exaltación de la Santa Cruz

Fiesta, 14 de septiembre

La fiesta del Triunfo de la Santa Cruz se hace en recuerdo de la recuperación de la Santa Cruz obtenida en el año 614 por el emperador Heraclio, quien la logró rescatar de los Persas que se la habían robado de Jerusalén.

Al llegar de nuevo la Santa Cruz a Jerusalén, el emperador dispuso acompañarla en solemne procesión, pero vestido con todos los lujosos ornamentos reales, y de pronto se dió cuenta de que no era capaz de avanzar. Entonces el Arzobispo de Jerusalén, Zacarías, le dijo: "Es que todo ese lujo de vestidos que lleva, están en desacuerdo con el aspecto humilde y doloroso de Cristo, cuando iba cargando la cruz por estas calles".

Entonces el emperador se despojó de su manto de lujo y de su corona de oro, y descalzo, empezó a recorrer así las calles y pudo seguir en la piadosa procesión.

La Santa Cruz (para evitar nuevos robos) fue partida en varios pedazos. Uno fue llevado a Roma, otro a Constantinopla, un tercero se dejó en un hermoso cofre de plata en Jerusalén. Otro se partió en pequeñísimas astillas para repartirlas en diversas iglesias del mundo entero, que se llamaron "Vera cruz"(verdadera cruz).

Nosotros recordamos con mucho cariño y veneración la Santa Cruz porque en ella murió nuestro Redentor Jesucristo, y con las cinco heridas que allí padeció pagó Cristo nuestras inmensas deudas con Dios y nos consiguió la salvación.

Dice Jesús:

"El que quiera venirse conmigo, que reniegue de sí mismo, que cargue con su cruz y me siga".

Divina Infantita

Celebración del nacimiento de la Divina Infantita en México.

8 de septiembre

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En México, en el convento de San José de Gracia, Sor Magdalena de San José, el día de los Santos Reyes del año 1840 estando en oración ante el pesebre del Niño Jesús, y mientras adoraba el sagrado misterio tuvo la siguiente inspiración: ¿Por qué a la Santísima Virgen no se la venera también en su nacimiento, y por qué no se le celebra con cantos de alegría como se hace con el Niño Jesús? Y mientras estaba pensando esto se le apareció la Santísima Virgen Recién Nacida sobre las nubes, acostadita y vestida como una reina y oyó que le decía:

“CONCEDERÉ TODAS LAS GRACIAS QUE ME PIDAN LAS PERSONAS QUE ME HONREN EN MI INFANCIA, PUES ES UNA DEVOCIÓN MUY OLVIDADA”.

Impresionada la madre Magdalena le comunicó todo lo sucedido a la abadesa la madre Guadalupe de San Lorenzo. Después mandó a hacer la imagen de la Divina Niña y enseguida la Madre Magdalena comenzó a promover el culto de la Divina Infantita.

Festejaron todos los días 8 de cada mes, y la fiesta principal, la de la Natividad, el 8 de septiembre. Y qué hermoso sería que los niños y las niñas ofrecieran el rosario a la Divina Infantita en este mes. ¡Cuántas bendiciones serían colmadas para la humanidad si Dios y María escuchan más pronto a los niños que son angelitos sin pecados!

María siempre nos ha ofrecido su ayuda en las diferentes advocaciones en que se ha presentado a la humanidad y nosotros siempre le mostramos de diversas maneras que no estamos interesados o dispuestos a OBEDECER la Voluntad de Dios ni cumplir sus deseos. Al Reino de Dios solo entrarán los que obedezcan las Leyes y los Mandamientos del Señor. Un mandamiento es ORAR siempre para mantenernos alertas.

lunes, 9 de septiembre de 2013

La oración

 

Dice San Mateo en el capítulo 26, versículo 41 Estén prevenidos y oren para no caer en la tentación, porque el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil".

En Lucas  22.   nos insiste en la oración: “40 Llegados al lugar, les dijo: «Oren para que no caigan en tentación.» 45 Después de orar, se levantó y fue hacia donde estaban los discípulos. Pero los halló dormidos, abatidos por la tristeza. 46 Les dijo: «¿Ustedes duermen? Levántense y oren para que no caigan en tentación.»

Dos hermosas definiciones dela oración nos las regalan Santa Teresita y San Juan Damasceno:

«La oración, dice Santa Teresa del Niño Jesús es un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada hacia el cielo, un grito de reconocimiento y de amor tanto desde dentro de la prueba como en la alegría.

San Juan Damasceno: “La oración es la elevación del alma a Dios o la petición a Dios de bienes convenientes”

En la Sagrada Escritura encontramos varios textos que nos dicen qué es la oración y otros que nos enseñan cómo debemos orar y las condiciones para hacer una buena oración:

Parábola del fariseo y el publicano

18:9 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola:
18:10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.
18:11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
18:12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.
18:13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.
18:14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

La humildad es la base de la oración. La humildad es una disposición necesaria para recibir gratuitamente el don de la oración: el hombre es un mendigo de Dios San Agustín “Nosotros no sabemos pedir como conviene” Rm 8, 26: el mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad porque no sabemos orar como es debido; pero es Espíritu intercede por nosotros con gemidos inefables. "la oración viene también del Espíritu Santo".

La oración es una relación de Alianza entre Dios y el hombre en Cristo. Es acción de Dios y del hombre; brota del Espíritu Santo y de nosotros, dirigida por completo al Padre, en unión con la voluntad humana del Hijo de Dios hecho hombre. Orar es conversar con Dios, en diálogo, no es tanto hablar nosotros a Dios, ni mucho menos hacerle exigencias, sino más bien guardar silencio ante El, tratando de descubrir Su Voluntad, cuáles son Sus Planes para nuestra vida. Jesucristo nos aconsejó así:

Jesús en Mt, 5-20 nos dice:

Cuando ustedes recen, no imiten a los que dan espectáculo; les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que la gente los vea. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio.

Pero tú, cuando reces, entra en tu pieza, cierra la puerta y ora a tu Padre que está allí, a solas contigo. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará.

Cuando pidan a Dios, no imiten a los paganos con sus letanías interminables: ellos creen que un bombardeo de palabras hará que se los oiga.

No hagan como ellos, pues antes de que ustedes pidan, su Padre ya sabe lo que necesitan.

Ustedes, pues, recen así:

Padre nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea tu Nombre,

venga tu Reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el Cielo.

Danos hoy el pan que nos corresponde;

y perdona nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores;

y no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno.

Porque si ustedes perdonan a los hombres sus ofensas, también el Padre celestial les perdonará a ustedes.

Pero si ustedes no perdonan a los demás, tampoco el Padre les perdonará a ustedes.

Cuando ustedes hagan ayuno, no pongan cara triste, como los que dan espectáculo y aparentan palidez, para que todos noten sus ayunos. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio.

Cuando tú hagas ayuno, lávate la cara y perfúmate el cabello.

No son los hombres los que notarán tu ayuno, sino tu Padre que ve las cosas secretas, y tu Padre que ve en lo secreto, te premiará.

No junten tesoros y reservas aquí en la tierra, donde la polilla y el óxido hacen estragos, y donde los ladrones rompen el muro y roban.

Junten tesoros y reservas en el Cielo, donde no hay polilla ni óxido para hacer estragos, y donde no hay ladrones para romper el muro y robar.

Juan 4, 10 nos dice “Tú le habrías rogado a él, y él te habría dado agua viva”

Es el corazón el que ora. Si este está alejado de Dios, la expresión de la oración es vana.

El poder de la oración

1 Tesalonisenses 5:17. El poder de la oración transforma vidas, trae paz. gozo, y dirección

El poder de la oración logra cambiar a nosotros, escuchando los deseos de Dios. Así oraba Jesús:< Padre,...no se haga mi voluntad, sino la tuya (Lc22,42).

El poder de la oración no debe ser subestimado. Santiago 5:16-18 declara, “...La oración eficaz del justo puede mucho. Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió en la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dió lluvia, y la tierra produjo su fruto.” Dios definitivamente escucha las oraciones, responde a las oraciones y se mueve en respuesta a las oraciones.

Filipenses 4:6-7 nos dice, No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios.

Santiago 5: 13-18 dice ¿Hay entre ustedes alguno desanimado? Que rece. ¿Está alguno alegre? Que cante himnos a Dios. La oración hecha con fe salvará al que no puede levantarse y el Señor hará que se levante; y si ha cometido pecados, se le perdonarán. Reconozcan sus pecados unos ante otros y recen unos por otros para que sean sanados. La súplica del justo tiene mucho poder con tal de que sea perseverante: Elías era hombre y mortal como nosotros, pero cuando rogó insistentemente para que no lloviese en el país, no llovió durante tres años y medio; después oró de nuevo y el cielo dio lluvia y la tierra produjo frutos.

El poder de la oración ha vencido enemigos conquistado la muerte, ha traído sanidad y derrotado demonios. Dios, a través de la oración, abre ojos, cambia corazones, sana heridas, y concede sabiduría ¡El poder de la oración no debe ser subestimado ya que se sustenta de la gloria y fuerza del infinitamente poderoso Dios del universo!

¿Cómo orar?

· La más alta forma de adorar a orar con Dios es adorándolo.

· Orad movidos por el Espíritu Santo y manteneos así en el amor de Dios>>

· (Judas 20-21).

· orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.” (Efesios 6:18)

· Desde la sencillez( Mt. 6, 7), humildad y gratuidad

· Con el corazón: Mt 6, 50-60.

· En el día y en la noche, en toda ocasión

· Con naturalidad

· Aceptando la voluntad del Padre.

· Con confianza

· “Orad sin cesar” (1 Ts. 5:17).

· Hablamos con Dios desde “lo más profundo” (Sal 130, 1) de un corazón humilde y contrito

La oración según algunos santos

San Alfonso María de Ligorio nuestra salvación está en la oración si la haces te salvas y si dejas de hacerla te condenas. Es un medio necesario y seguro para alcanzar la salvación y todas las gracias que para ella necesitamos.

REZA Y NO DEJES JAMÁS DE REZAR; PORQUE SI REZARAS, TENDRAS TU SALVACIÓN; PERO SI DEJARAS DE REZAR, TENDRAS TU CONDENACIÓN

San Pedro Crisólogo: para que la fe se mantenga firme, la devoción sea constante, y la virtud permanente es necesario: la oración, el ayuno y la misericordia. Porque la oración llama, el ayuno intercede, la misericordia recibe. Porque un corazón quebrantado y humillado el Señor no lo desprecia.

San Agustín reconocía: Mi sacrificio es un espíritu quebrantado y Juan Pablo II afirmaba que

todo se puede obtener de Dios con la oración».

Según San Juan María Vianney :

1. "La oración es la elevación de nuestro corazón a Dios, una dulce conversación entre la criatura y su Criador". (Sermón sobre la oración).

2. "Con la oración todo lo podéis, sois dueños, por decirlo así, del querer de Dios". (Sermón sobre la perseverancia).

3. "La oración abre los ojos del alma, le hace sentir la magnitud de su miseria, la necesidad de recurrir a Dios y de temer su propia debilidad". (Sermón sobre la oración).

4. "Todos los males que nos agobian en la tierra vienen precisamente de que no oramos o lo hacemos mal". (Sermón sobre la oración).

5. "Todos los santos comenzaron su conversión por la oración y por ella perseveraron; y todos los condenados se perdieron por su negligencia en la oración. Digo, pues, que la oración nos es absolutamente necesaria para perseverar". (Sermón sobre la perseverancia).

6. "¡Cuántas veces venimos a la iglesia sin saber a qué venimos ni qué queremos pedir! Sin embargo, cuando se va a casa de cualquiera, se sabe muy bien por qué uno se dirige a ella. Los hay que parecen decirle a Dios: «Vengo a decirte dos palabras para cumplir contigo...». Con frecuencia pienso que, cuando venimos a adorar a nuestro Señor, conseguiríamos todo lo que quisiéramos, con tal de pedirle con fe viva y un corazón puro". (Sobre la oración).

7. "Nuestras oraciones han de ser hechas con confianza, y con una esperanza firme de que Dios puede y quiere concedernos lo que le pedimos, mientras se lo supliquemos debidamente". (Sermón sobre la oración).

8. "Hemos de orar con frecuencia, pero debemos redoblar nuestras oraciones en las horas de prueba, en los momentos en que sentimos el ataque de la tentación". (Sermón sobre la oración).

9. Por muchas que sean las penas que experimentemos, si oramos, tendremos la dicha de soportarlas enteramente resignados a la voluntad de Dios; y por violentas que sean las tentaciones, si recurrimos a la oración, las dominaremos (Sermón sobre la oración).

10. "La tercera condición que debe reunir la oración para ser agradable a Dios, es la perseverancia. Vemos muchas veces que el Señor no nos concede enseguida lo que pedimos; esto lo hace para que lo deseemos con más ardor, o para que apreciemos mejor lo que vale. Tal retraso no es una negativa, sino una prueba que nos dispone a recibir más abundantemente lo que pedimos". (Sermón sobre la oración).

Después de orar y llenarnos de Dios podremos quizá decir como San Agustín:

Tarde te amé, Oh Belleza siempre antigua, siempre nueva. Tarde te amé. Tú me has llamado, y me has llamado insistentemente, y has suprimido mi sordera. Tu has brillado con luz y has puesto mi ceguera a volar! Tu has emanado fragancia, y me he quedado sin aliento, y he suspirado por ti. Te he conocido, y he tenido hambre y sed de Ti. Tú me has tocado, y he sido encendido por tu paz.” -Confesiones, Capítulo 1.

Sant 5: 9 “Hermanos: no se peleen unos con otros, y así no serán juzgados; miren que el juez está a la puerta”. Para evitarnos esta situación es mejor dejarse conducir por Dios y esto solo es posible pidiéndoselo en oración.