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lunes, 16 de febrero de 2015

Miércoles de ceniza, inicio de Cuaresma 2015

VIVAMOS LA CUARESMA CON GRAN PASIÓN, COMO CRISTO. 18 de febrero-29 de marzo imageimage
La Cuaresma es el camino de la conversión que comienza con el miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón. La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo., La imposición de la ceniza señala el inicio de la cuaresma. Es el inicio del tiempo de la conversión. Cubrirse de ceniza para simbolizar penitencia y arrepentimiento. En la imposición de la ceniza, el sacerdote traza una cruz sobre la frente de los fieles, mientras repite las palabras "Conviértete y cree en el Evangelio" "Recuerda que polvo eres y en polvo te has de convertir", para recordarnos que nuestro lugar definitivo es el Cielo y que la vida aquí en la tierra es pasajera. Esta tradición nos recuerda que, al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por los demás hombres. Nos ayuda a desprendernos de cosas o de dinero para ayuda del prójimo necesitado y soportar con amor este hermoso sacrificio al compartir con los que no tienen algo que nosotros tenemos en abundancia por bendición de Dios, no únicamente por tu trabajo. Al recibir la cruz de ceniza reflexiona e inicia el camino de la conversión verdadera y mantenla todos los días de tu vida: “Convertíos al Señor” Dice el Señor:"… convertíos a mí de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto. Rasgad los corazones y no las vestiduras; convertíos al Señor, Dios vuestro, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad; y se arrepiente de las amenazas." …no se diga entre las naciones: ¿Dónde está su Dios? El Señor tenga celos por su tierra, y perdone a su pueblo." Joel 2,12-18 "Misericordia, Señor: hemos pecado." Misericordia, Dios mío, por tu bondad, / por tu inmensa compasión borra mi culpa; / lava del todo mi delito, / limpia mi pecado. R. Pues yo reconozco mi culpa, / tengo siempre presente mi pecado: / contra ti, contra ti sólo pequé, / cometí la maldad que aborreces. R. Oh Dios, crea en mí un corazón puro, / renuévame por dentro con espíritu firme; / no me arrojes lejos de tu rostro, / no me quites tu santo espíritu. R. Devuélveme la alegría de tu salvación, / afiánzame con espíritu generoso. / Señor, me abrirás los labios, / y mi boca proclamará tu alabanza. R Salmo 50 "Reconciliaos con Dios: ahora es tiempo favorable" Hermanos: Nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara por nuestro medio. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios. Secundando su obra, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios, porque él dice: "En tiempo favorable te escuché, en día de salvación vine en tu ayuda"; pues mirad, ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación. II Corintios 5,20-6,2 Condiciones necesarias a cumplir durante la cuaresma y en todo tiempo. EL AYUNO Y LA ABSTINENCIA El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre. LA ORACIÓN: nos ayuda a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida. Sólo en la oración encontraremos el amor de Dios y la dulce y amorosa exigencia de su voluntad. Para que nuestra Oración tenga frutos, debemos evitar la hipocresía, la disipación (distracciones) y la multitud de palabras (no se trata de hablar mucho o repetir oraciones de memoria sino de escuchar a Dios). EL SACRIFICIO: Al hacer sacrificios (cuyo significado es "hacer sagradas las cosas"), hacerlos con alegría, por amor a Dios, quién ve nuestro sacrificio desde el cielo y es el que nos va a recompensar. “Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre, que está en lo secreto: y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará." (Mt 6,6). La ceniza es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión. Es el inicio del camino de la Cuaresma, para acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día de su triunfo que es el Domingo de Resurrección.
Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar cómo es nuestro comportamiento con nuestra familia y en general con todos los seres que nos rodean. Al reflexionar sobre nuestra vida, debemos convertirla de ahora en adelante en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor y reconciliándonos con Dios. Para eso debemos tener verdadero Arrepentimiento, Confesar nuestros pecados, hacer Penitencia y lograr la Conversión.
El arrepentimiento: Debe ser sincero, reconocer que las faltas que hemos cometido no las debimos realizar y que tenemos el firme propósito de no volverlas a cometer. La confesión de nuestros pecados: necesitamos la gracia de Dios para borrar nuestros pecados, por medio de la absolución expresada por el sacerdote en la confesión. La penitencia: a cumplir impuesta por el sacerdote en el Sacramento de la Reconciliación, pero debemos continuar con la oración, que es la comunicación íntima con Dios, con el ayuno, que además del que manda la Iglesia en determinados días, es la renuncia voluntaria a diferentes satisfactores con la intención de agradar a Dios y con la caridad hacia el prójimo. Y finalmente la Conversión que como hemos dicho es ir hacia delante, es el seguimiento a Jesús.
Es un tiempo de pedir perdón a Dios y a nuestro prójimo, pero es también un tiempo de perdonar a todos los que de alguna forma nos han ofendido o nos han hecho algún daño. Pero debemos perdonar antes y sin necesidad de que nadie nos pida perdón.
Es importante escuchar y leer el Evangelio, meditarlo y Creer en él y con ello Convertir nuestra vida, siguiendo las palabras del Evangelio y evangelizando, es decir transmitiendo su mensaje con nuestras acciones y nuestras palabras.
¿CÓMO VIVIR LA CUARESMA?
· 1. Arrepintiéndome de mis pecados y confesándome. · Pensar en qué he ofendido a Dios, Nuestro Señor, si me duele haberlo ofendido, si realmente estoy arrepentido. Éste es un muy buen momento para llevar a cabo una confesión preparada y de corazón. Revisa los mandamientos de Dios y de la Iglesia para poder hacer una buena confesión. · 2. Luchando por cambiar. · Analiza tu conducta para conocer en qué estás fallando. Hazte propósitos para cumplir día con día y revisa en la noche si lo lograste. Reconoce cuál es tu defecto dominante y haz un plan para luchar contra éste. Tu plan debe ser realista, práctico y concreto para poderlo cumplir. · 3. Haciendo sacrificios ("hacer sagrado") es hacer una cosa sagrada, es decir, ofrecerla a Dios por amor. Hacer sacrificio es ofrecer a Dios, porque lo amas, cosas que te cuestan trabajo. Por ejemplo, ser amable con el vecino que no te simpatiza o ayudar a otro en su trabajo. A cada uno de nosotros hay algo que nos cuesta trabajo hacer en la vida de todos los días. Si esto se lo ofrecemos a Dios por amor, estamos haciendo sacrificio. · 4. Haciendo oración, hablar con Dios, para decirle que lo quieres y que quieres estar con Él. Te puedes ayudar de un buen libro de meditación y leer en la Biblia.
  • intensificar la escucha y la meditación atenta a la Palabra de Dios, la asistencia frecuente al Sacramento de la Reconciliación y la Eucaristía, hacer ayuno, leer la parábola del hijo pródigo, San Lucas 15, 11-32 o el texto evangélico de San Mateo 6, 1-8.
· La mortificación y la renuncia: Saber ofrecer aquellas circunstancias cotidianas que nos son molestas, de aceptar con humildad, gozo y alegría, los distintos contratiempos que se nos presentan a diario. De la misma manera, el saber renunciar a ciertas cosas legítimas nos ayuda a vivir el desapego y desprendimiento. · Practicar la caridad de manera especial con aquél a quien tenemos más cerca. Arrepiéntete de tus pecados, reconcíliate con el Padre, haz penitencia, oración, sacrificios y obras de caridad. Regresa al Padre que te llama como al hijo pródigo.

































lunes, 2 de febrero de 2015

Virgen de Lourdes

imageEl 11 de febrero de 1858, en la villa de Lourdes, Francia, la Virgen María se aparece a Bernadette Soubirous (Bernardita de 14 años) en la gruta de la roca de Masabielle.

Entre el 11 de febrero y el 16 de julio de 1858 hubo 18 apariciones. Éstas se caracterizaron por la sobriedad de las palabras de la Virgen, y por la aparición de una fuente de agua milagrosa que brotó junto al lugar de las apariciones

Los mensajes que la Santísima Virgen dio en Lourdes:

1.- En agradecimiento del cielo por la definición del dogma de la Inmaculada Concepción, (declarado por Pio IX 1854), presentándose como Madre y modelo de pureza para el mundo que está necesitado de esta virtud, invitándonos a vivir sin mancha de pecado, en pureza.

2.- La conversión a Cristo. Abrir las puertas de nuestro corazón a la conversión verdadera.

3. Exaltación a las virtudes de la pobreza y humildad, al escoger a Bernadette como instrumento de su mensaje, invitándonos a ser humildes de corazón y a vivir la pobreza con amor.

4.- Tomar la Cruz con amor. La Virgen le asegura que lo importante es ser feliz en la otra vida, y para ello es necesario aceptar la cruz con humildad y obediencia.

5.- Rezar el Rosario. En todas las apariciones vino con su Rosario y la niña rezaba el rosario.

6.- La oración, la penitencia, humildad (besando el suelo como señal de ello); y la misericordia infinita para los pecadores y del cuidado de los enfermos.

7.- La confianza en Dios. Confiar plenamente en Dios, sin dudas.

LOS SIGNOS DE LOURDES

clip_image002 EL AGUA que la Virgen le ordenó a Bernardita beber: "Vete a beber y a lavarte en la fuente" de la roca. La niña bebió el agua, signo del “agua viva” que ofrece Jesús (Juan 4,14).

 

clip_image004LA ROCA de la gruta, lugar donde Bernardita vio a la Virgen 18 veces. Dios es nuestra roca en quien podemos apoyarnos. (Salmo 17).

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LAS VELAS encendidas en la Gruta, representa la luz de la fe. Esta luz es Cristo. «Yo soy la luz del mundo: el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.» (Juan 8,12).

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LAS MULTITUDES de peregrinos de toda raza, lengua y nación que en Lourdes se reúnen como Iglesia, en la unidad de todos los hijos de Dios dispersos.

LOS ENFERMOS que acuden poniendo toda su confianza en Dios como lo solicita Nuestra Madre, con la esperanza de recibir la sanación milagrosa de las enfermedades del cuerpo y del alma.

Lo más importante en toda persona es el cambio de vida: convertirnos a Cristo, confiar plenamente en Dios, tomar la cruz y seguir a Jesús. Hacer oración, rezar el rosario, hacer penitencia, ser misericordiosos con los necesitados especialmente con los enfermos. Vivir en la pobreza y la humildad.

Nuestra Madre del cielo se preocupa por nuestra salvación, porque regresemos al camino recto que nos conduce hacia su hijo. Nos invita anticipadamente a vivir una verdadera cuaresma con amor, aceptando nuestra cruz con humildad, recorriendo el camino en oración, haciendo el rosario, cumpliendo penitencia y actos de misericordia.

Día de la Candelaria

Purificación de María

clip_image002De acuerdo a las  palabras de Simeón, María llevó al Templo a “La Luz de las Naciones” que es su Hijo  Jesús. De ahí nace  la tradición de llevar  cirios y velas  a bendecir que  simbolizan a nuestro Señor Jesucristo como luz de los hombres. Por tal razón el 2 de febrero se le conoce como  día de la Candelaria o Candela, en alusión a María que llevó a presentar la Luz que ilumina al mundo.

Purifiquémonos como María que siendo Hija de Dios, Madre de Dios y Esposa del Espíritu Santo con fiel obediencia presenta a su Hijo, para cumplir con la Ley y para ser purificada. Aunque María continuó virgen después del parto, pues fue un “parto Divino”; no habiendo quedado manchada su pureza, por amor y obediencia cumplió la Ley de la Purificación. Imitemos su obediencia y enseñemos a los hijos a ser obedientes tanto como Jesús lo fue desde su niñez hasta su último día de vida terrenal. Cumplamos todo aquello que Dios quiere que hagamos, en verdad dejemos que el Padre haga su voluntad en nuestras vidas y en nuestras familias. Cumpliendo la Santa Palabra de Dios nos vamos purificando en el camino, eliminando todas aquellas impurezas de nuestro ser y nuestra forma de actuar, nos vamos perfeccionando y alcanzamos la santificación, condición necesaria para entrar al reino de Dios. Hay que blanquear nuestra túnica para que resplandezca su blancura, purificando nuestra alma.

María nos da ejemplo de obediencia filial y nos invita a ofrecer a nuestros hijos al Señor y consagrarlos a Él, pues solo Dios es el que los puede rescatar ahora de la maldad en la que los hemos dejado caminar al enseñarles a cumplimiento las leyes y mandamientos de Dios., Al consagrar nuestros hijos a Dios y cumplir los sacramentos (bautismo, confesión, comunión, confirmación, matrimonio, unción de los enfermos y orden sacerdotal) así alcanzarán la salvación y ellos crecerán como el Niño Jesús: fortaleciéndose en Dios.

En algunos lugares se acostumbra llevar a los niños a ser bendecidos en esta fiesta, además de llevar las velas a bendecir. Pues María es la Madre de la Luz: Jesús, Luz del mundo y las naciones. Es un buen día ir a recibir la luz, pedir a Dios que nos ilumine durante nuestra vida y renovar esta súplica cada día de la candela o Candelaria. Cristo la Luz del mundo presentada por su Madre en el Templo viene a iluminar a todos como la vela o las candelas, de donde se deriva la advocación de la Virgen de la "Candelaria".

Fiestas de la Virgen de la Candelaria en México.

Tlacotalpan, Ver., donde se conmemora con el embalse de los toros (tradición mundana), el paseo de la Virgen en el río para pedirle la bendición de la tierra para sus cultivos y los libre de inundaciones e inclemencias.

Amealco, Querétaro, donde se hace la bendición de las imágenes del Niño Dios, bendición del maíz y de las “candelas” (velas) que se necesitan durante el año para que nunca falte alimento y la luz física y espiritual en el hogar. Los fieles acuden a la misa con bolsas o canastas con diferentes variedades de maíz, de las cuales ofrecen algunas mazorcas en ofrenda. Posiblemente esto haya originado la tradición de la bendición de las Doce Velas para encender los día 1º de cada mes y bendecir diferentes semillas. La fiesta de este lugar es pagano-religiosa. Si queremos caminar a la Luz de Cristo solo hay que cumplir aquello que Jesús vino a explicarnos y que nos indican nuestros sacerdotes.

Bendición de los niños y de las imágenes del Niño Dios.

¿Cómo vestir la Niño Dios, al que es Luz?

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El día de la Candelaria celebramos la Presentación del Niño Jesús por María, por tal razón hacemos un recordatorio de tal hecho llevando a bendecir imágenes del Niño Dios y éstos deben ir vestidos de blanco como ella cumplió. De ahí que en todo sacramento y como es mencionado en la Biblia hay que mantener la túnica blanca. En la tradición católica el Niño Dios ha de llevarse a bendecir con ropas blancas porque es la LUZ que ilumina. El blanco es la Luz Resplandeciente: Jesús. Si le ponemos otro color perdemos su significado y no respetamos las reglas de la Iglesia.

Este día se bendicen a los niños también, así que puedes llevar a tus hijos preferentemente de blanco a esta misa para ser bendecidos por el sacerdote en la Misa de Bendición de niños y de las imágenes del Niño Dios.

La Presentación del Señor

2 de febrero

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Fiesta en que se conmemora la presentación de Nuestro Redentor en el templo y la purificación de María Santísima.

CRISTO LUZ, QUE ILUMINA LAS NACIONES

“El Niño Jesús fue llevado al Templo en Jerusalén para ser presentado al Señor, según la Ley. Simeón al verlo lo toma en brazos y dice: «Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz; porque han visto mis ojos tu SALVACIÓN, la que has preparado a la vista de todos los pueblos, LUZ para iluminar a los gentiles y GLORIA de tu pueblo Israel.» Simeón les bendijo y dijo a María: «Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción, ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! - a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.» La profetisa, Ana, alababa a Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén. El niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre él”. (Lucas 2, 22-40)

clip_image003Simeón y la profetisa Ana. Por inspiración divina, reconocen en aquel Niño al Mesías anunciado por los profetas, como la Luz que ha brillado en las tinieblas para alumbrar a las naciones. A través de sus palabras Dios nos confirmó cumplida su promesa de enviar a un Salvador para redimir a su pueblo. Celebramos “La Luz”.

Jesús es el “único Dios verdadero”. Él mismo se autoproclama la "luz del mundo" porque Él es el único capaz de disipar todas las tinieblas del mundo y de nuestro corazón. Es nuestra LUZ, nuestra vida y resurrección, nuestra paz y fortaleza, nuestro triunfo y nuestra esperanza cierta. Él está lleno de sabiduría porque es el Hijo de Dios y vino a explicarnos con claridad las Leyes de Dios porque la gente no las entendía correctamente.

clip_image005En el Sermón de la Montaña, Jesús nos ilumina de cómo ser Hijos de la Luz; qué debemos cumplir y cómo para ser digno de entrar a su reino. ¿Queremos ser Hijos de la Luz y brillar en la santidad de nuestro Padre Santo? ¿O solo queremos seguir con ligeros deseos y falsas voluntades?

 

Para ser verdaderos Hijos de la Luz debemos:

clip_image001 Cumplir la Ley de Dios como el Hijo de Dios nos enseñó con su ejemplo, viviendo a la Luz de sus enseñanzas.

clip_image001[1] Ser Santos como Jesús, María, José a imagen del Padre Creador.

Cumplir la Ley de Dios implica primero conocer a Dios, y para conocerlo es necesario conocer la Palabra de Dios. Nuestro párroco iluminado por Dios está dando Curso de la Palabra de Dios, vayamos entonces a ser iluminados por la Palabra del Espíritu Santo para fortalecernos en Dios y poder cumplir todas sus leyes. Perfecciona tu Espíritu y tu carácter a la Luz de Cristo que te ama. Escuchemos la Voz de Jesús, Luz que ilumina a las naciones en el Sermón de la Montaña, corazón del Evangelio que contiene las enseñanzas morales más importantes donde Jesús nos invita a ser perfectos como el Padre. (Mateo Caps.5, 6 y 7)

Vivamos según las enseñanzas de Cristo. Coherente con el Evangelio en una vida de fe llena de obras (Sant 2,20). Cumpliendo la Voluntad del Padre (Mt 7,21). Amando a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo. (Ef 5,21-33) Practicando las enseñanzas morales contenidas en la Biblia (los diez Mandamientos, el Sermón de la montaña (Mt. Caps.5, 6 y 7) las 14 obras de misericordia contenidas en el Catecismo que ilustran ampliamente cuál es el modo de vivir según el Evangelio), siendo buen fruto (Mt 7, 16). Viviendo en el amor y la caridad; dando buen ejemplo a los hijos (Mateo 19:6), manteniendo la paz (Ef. 4, 3); perdonando hasta 70 veces 7 (Mt 18,22).

Así como el Niño Jesús crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre él” nosotros vivamos en la verdad y en el amor, creciendo plenamente, unidos a Cristo (Ef. 4,15) sin apartarnos del camino ni un milímetro, ni a la izquierda ni a la derecha. Renunciando a la mentira y hablando siempre con la verdad, con palabras buenas, siendo mutuamente buenos y compasivo. (Ef 4. 24-25,29) Ser puros del corazón y hablar con gracia, con palabra dulce y correcta. (Prov. 22,10)

Purifiquémonos como María que siendo Hija de Dios, Madre de Dios y Esposa del Espíritu Santo con fiel obediencia presenta a su Hijo, para cumplir con la Ley y para ser purificada. Aunque María continuó virgen después del parto, pues fue un “parto Divino”; no habiendo quedado manchada su pureza, por amor y obediencia cumplió la Ley de la Purificación. Imitemos su obediencia y enseñemos a los hijos a ser obedientes tanto como Jesús lo fue desde su niñez hasta su último día de vida terrenal. Cumplamos todo aquello que Dios quiere que hagamos, en verdad dejemos que el Padre haga su voluntad en nuestras vidas y en nuestras familias. Cumpliendo la Santa Palabra de Dios nos vamos purificando en el camino, eliminando todas aquellas impurezas de nuestro ser y nuestra forma de actuar, nos vamos perfeccionando y alcanzamos la santificación, condición necesaria para entrar al reino de Dios. Hay que blanquear nuestra túnica para que resplandezca su blancura, purificando nuestra alma.

María nos da ejemplo de obediencia filial y nos invita a ofrecer a nuestros hijos al Señor y consagrarlos a Él, pues solo Dios es el que los puede rescatar ahora de la maldad en la que los hemos dejado caminar al enseñarles a cumplimiento las leyes y mandamientos de Dios., Al consagrar nuestros hijos a Dios y cumplir los sacramentos (bautismo, confesión, comunión, confirmación, matrimonio, unción de los enfermos y orden sacerdotal) así alcanzarán la salvación y ellos crecerán como el Niño Jesús: fortaleciéndose en Dios.

 

“El hombre ha renunciado a la búsqueda de una luz grande, de una verdad grande, y se ha contentado con pequeñas luces que alumbran el instante fugaz, pero que son incapaces de abrir el camino” (n. 3). “La luz de la fe no disipa todas nuestras tinieblas, sino que, como una lámpara, guía nuestros pasos en la noche, y esto basta para caminar” Encíclica Lumen Fidei

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. Busquemos la Luz que es Cristo, quien disipa nuestras tinieblas, iluminando la oscuridad que no nos deja ver. La Luz que ilumina nuestro entendimiento y nuestra vida. Caminemos al encuentro de la Luz conociendo, reflexionando y meditando la Palabra de Dios que es Luz y Verdad pues es Dios mismo dándose a conocer. Vivamos como Hijos de la Luz.

De las palabras de Simeón nace la tradición de la Bendición de los cirios y velas hechas de parafina pura, que al bendecirlas simbolizan a nuestro Señor Jesucristo como luz de los hombres. Es por eso que al día 2 de febrero se le nombra día de la Candelaria o Candela.

sábado, 10 de enero de 2015

REINA DE LA PAZ

El 24 de junio de 1981 la Santísima Virgen se apareció a seis jóvenes en el pueblo de Medjugorje, Yugoslavia.

 

ReinadelaPaz

La amabilidad de San Francisco de Sales

Autor: Nora Ruano

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El 24 de enero la Iglesia Católica hace Memoria del santo Francisco de Sales, alguien de quién tenemos un hermoso ejemplo de amabilidad. Tanto el trato con las demás personas; a quienes siempre vio como hermanos Cristo, como en sus escritos vemos un lenguaje amable. Dice las verdades con la amabilidad que te atrapa a escucharle al leerle. Una de sus frases más conocidas por el contenido de su sabiduría en una combinación de amabilidad es sin duda “ La medida del amor es amar sin medida” Algo que nos pide Dios hacer amar, sin medida a toda persona, sin importar, incluso que se ame a quien nos haga daño.  Jesús dijo en la montaña que  no busquemos pleito que cedamos ante el malvado pues así quedaremos bien ante Dios.  (Mt 5, 39-41), nos evitaremos ir al infierno y ganaremos el boleto de entrada a los cielos. Esto que Jesús nos pide fue lo que hicieron quienes alcanzaron la santificación, perfeccionaron su carácter a la Luz de Cristo, según sus enseñanzas y se santificaron. Cada santo tiene alguna gracia que sobresale, y en Francisco de Sales conocemos como ser verdaderamente amables. Cómo hablar  y actuar con amabilidad hacia el hermano.

Los santos son ejemplos de santidad a imitar, y nunca debemos caer en la idolatría de una imagen de alguno de ellos. Toda imagen de santos, de la Virgen, de Jesús o de Dios Padre son solo imágenes que debemos tomar como fotografías solo para recordar esa gracia que debemos desarrollar y para no olvidarnos de Dios.

Aprendamos de este santo a hablar con amabilidad y sabiduría para que la lengua no nos traicione y meta en líos. Seamos amables con todos, especialmente con aquellos que nos consideran enemigos y oremos por sus almas pidiendo a Dios su conversión. Al ser amables con los demás estaremos construyendo un mundo de paz e instalando el reino de Dios en este mundo terrenal.

Derramemos amabilidad con el amigo, los familiares, desconocidos, conocidos y con aquellos que nos han hecho algún daño para que podamos mostrarle el amor del cuál Dios nos creó y puedan aprender a amar al ser amado, perdonar, al ser perdonado y amable al ser tratado con amabilidad.

La amabilidad es una gracia concedida por Dios y es una Luz brillando desde nuestro interior hacia los demás.

Con esfuerzo y paciencia podemos lograr lo que nos proponemos: recorrer el camino de la santidad como nos indica este santo: sin mirar ni a la derecha ni a la izquierda para no distraernos, más bien caminemos recto hacia Dios evitando ir a parar al infierno. Recordemos una sabia frase de este mismo santo: “El infierno está lleno de buenas voluntades y deseos.” Así que a nuestra buena voluntad acompañémosla de hechos firmes para que nuestros deseos de santificarnos para ir con Dios sean hechos reales y no solo deseos o voluntades que nos lleven al infierno.

Pidamos a este santo nos conceda de Dios la gracia de la paciencia, la amabilidad y la rectitud para alcanzar la santidad.

lunes, 5 de enero de 2015

Rosario al Divino Niño

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DEVOCIÓN DEL DIVINO NIÑO JESÚS

6 de enero

Fiesta en algunos lugares de México entre ellos   Xochimilco. Fiesta en su advocación de El Niñopa (Niño Padre) o Niñopan ", "El Niño Pan" (que significa el Niño del tiempo y espacio ); "El niño del pueblo" o "El niño viajero"

Por la señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Invocación al espíritu Santo:
Todos: Santísimo espíritu amado de mi alma, te adoro. Ilumíname, fortaléceme, guíame, confórtame, consuélame. Prometo de corazón, someterme a todo lo que deseas para mí y permite que se realicen tus deseos en mí. Dame a conocer tu voluntad, dime lo que debo hacer. Santísimo espíritu derrama la paz, en el mundo.

Señor mío Jesucristo Dios y hombre verdadero. Creador, Padre y Redentor mío, por ser tu quién eres y porque te amo por sobre todas las cosas me pesa en el alma haberte ofendido porque eres infinitamente bueno. Yo propongo firmemente enmendarme, confesarme a su tiempo y cumplir la penitencia que me fuere impuesta por mis culpas. Te ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de mis pecados. Así como lo suplico, así confío en tu divina bondad y misericordia infinita que me perdonarás por los méritos de tu preciosa sangre, vida, pasión y muerte, y me darás la gracia para no ofenderte más. Amén.

Padre Nuestro
-Las Tres Avemarías

"María Madre mía, líbrame de caer en pecado mortal.”

1. Por el poder que te concedió el Padre Eterno haciéndote la más poderosa en el cielo y en la tierra, así también asísteme en la tierra para fortificarme y apartarme de mi toda potestad enemiga. Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

«¡Oh María!, por tu Inmaculada Concepción, purifica mi cuerpo y santifica mi alma.».

2. Por la sabiduría que te concedió el Hijo asísteme en el trance de la muerte para llenar mi alma de las luces de la fe y de la verdadera sabiduría, para que no la oscurezcan las tinieblas del error y la ignorancia. Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

«¡Oh María!, por tu Inmaculada Concepción, purifica mi cuerpo y santifica mi alma.».

3. Por el Amor que te concedió el Espíritu Santo haciéndote tan amable que después de Dios eres la más dulce y misericordiosa, asísteme en la muerte llenando mi alma de tal suavidad de amor divino, que toda pena y amargura de muerte se cambie para mí en delicias”. Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

«¡Oh María!, por tu Inmaculada Concepción, purifica mi cuerpo y santifica mi alma.».

-Gloria. ..
PRIMER MISTERIO Contemplamos: el ángel anuncia a María que va a ser madre del hijo de Dios.
Gozo 1: Niño amable de mi vida, consuelo de los cristianos,
la gracia que necesito, pongo en tus benditas manos.
Petición: ¨Divino niño por los meritos de tu encarnación en las purísimas entrañas de María Santísima te pedimos, nos ayudes a llevar una vida Santa llena de paz, de alegría y de buenas obras.
Todos: ROGUEMOS AL SEÑOR.
En la cuenta blanca (por el Padre Nuestro):
Guía: Jesús mío, mi amo, mi hermoso niño,

Todos: te proclamamos nuestro salvador y nuestro amigo.
En las 12 cuentas rosadas (por el Avemaría):
Guía: Divino niño Jesús, por los meritos de tu infancia

Todos: escucha nuestra oración.
Al final de la docena:
Guía: Oh Dios padre, hijo y espíritu santo,

Todos: en ti creo, en ti espero, en ti confió siempre.

Guía: Divino Niño Jesús,

Todos: en Ti confío.

SEGUNDO MISTERIO.
Guía: Contemplamos la visitación de María a su prima Santa Isabel.
Gozo 2

Guía: Tú qué sabes nuestros pesares pues todos te los confió,
Todos: da la paz a los turbados y alivio al corazón mío.
Petición

Guía: Divino Niño por los meritos de la visitación de María, te pedimos que visites con tu santa madre nuestros hogares y que te quedes con nosotros, para que en ellos reine la paz y el amor.
Todos: ROGUEMOS AL SEÑOR

TERCER MISTERIO
Contemplamos: El nacimiento del Niño Jesús en el establo de Belén.
Gozo 3: Guía: y aunque tu amor no merezco,

Todos: no recurriré a ti en vano pues eres hijo de Dios y alivio de los cristianos.
Petición: Divino Niño por los meritos de tu nacimiento en el establo de Belén, te pedimos por todos los Niños que son privados de la vida por el aborto, acógelos en tu gran misericordia.
Todos: ROGUEMOS AL SEÑOR;

CUARTO MISTERIO Contemplamos: la presentación del Niño Jesús en el templo y la purificación de María.
Gozos 4 Guía: Acuérdate de mi Niño Jesús Santo

Todos: que jamás se ha podido, decir, que algunos te hayan implorado, sin tu ayuda recibir.
Petición: Divino Niño por los méritos de tu presentación en el templo te pedimos, para que José y María nos pongan en el sagrario como pertenencia tuya para siempre.
Todos: ROGUEMOS AL SEÑOR.

QUINTO MISTERIO Contemplamos: el Niño Jesús es perdido y hallado en el templo, con los maestros y doctores de la ley.
Gozo 5 Guía: Por eso, con fe y confianza,

Todos: humildes y arrepentidos, llenos de amor y confianza, tu amor pedimos.
Petición: Divino Niño por los meritos de tu hallazgo con los maestros y doctores de la ley, te pedimos por los padres de la familia, para que cuiden de sus hijos, les den enseñanza bíblica y sepan guiarlos por el buen camino.
Todos: ROGUEMOS AL SEÑOR.

LETANÍAS

Divino Niño Jesús Verbo del Padre Eterno, conviérteme.

Hijo de María, tómame como hijo tuyo.

Maestro mío, enséñame.

Príncipe de la Paz, dame la paz.

Refugio mío, recíbeme.

Pastor mío, alimenta mi Alma.

Modelo de paciencia, consuélame.

Manso y Humilde de corazón, ayúdame a ser como tú.

Redentor mío, sálvame.

Mi Dios y mi todo, dirígeme.

Verdad eterna, instrúyeme.

Apoyo mío, dame fuerzas.

Mi justicia, justifícame.

Mediador mío con el Padre, reconcíliame.

Medico de mi Alma, cúrame.

Juez mío, perdóname.

Rey mío, gobiérname.

Santificación mía, santifícame.

Pozo de bondad, perdóname.

Pan vivo del cielo, nútreme.

Padre del prodigo, recíbeme.

Jubilo de mi Alma, sé mi única felicidad.

Ayuda mía, asísteme.

Imán de amor, atráeme.

Protector mío, defiéndeme.

Esperanza mía, sostenme.

Objeto de mi amor, úneme a ti.

Fuente de mi vida, refréscame.

Mi Divina Victima, redímeme.

Mi último fin, déjame poseerte.

Mi Gloria, glorifícame.

DIVINO NIÑO JESÚS EN TI CONFIO.

Súplicas para tiempos difíciles
En nuestras dificultades: AYUDANOS
De los enemigos del alma: SALVANOS
En nuestros desaciertos: ILUMINANOS
En nuestros dudas y penas: CONFORTANOS
En nuestros soledades: ACOMPAÑANOS
En nuestros enfermedades: FORTALECENOS
Cuando nos desprecien: ANIMANOS
En las tentaciones: DEFIENDENOS
En las horas difíciles: CONSUELANOS
Con tu corazón paternal: AMANOS
Con tu inmenso poder: PROTEGENOS
Y en tus brazos al expirar: RECIBENOS
AMEN
ORACION AL DIVINO NIÑO JESUS
Acuérdate ¡Oh dulcísimo niño Jesús que has dicho! lo que quieran pedir, pídanlo por los méritos de mi infancia, y nada les será negado.
Si quieres agradarme confíen en mí, si quieren agradarme más, confíen más, si quieren agradarme inmensamente, confíen inmensamente en mí.
Por los méritos de tu infancia ayúdanos a llevar una vida Santa, perdona nuestras culpas, líbranos de los castigos que nos merecemos, por nuestros pecados y de todos los peligros para el alma y el cuerpo, concédenos aquellos favores que estamos necesitando y después de una vida llena, de paz, alegría y de buenas obras, llévanos a la gloria del paraíso, donde con el padre y el espíritu santo vives y reinas, por los siglos de los siglos. AMEN

Todos_ Adorable Niño Jesús, mi único tesoro... dígnate, dulce Bien mío, derramar sobre mi corazón, con la unción de tu gracia, la dulzura y bondad de tus sentimientos divinos, y por los méritos infinitos de tu Santa Infancia, regálame la gracia de un día contemplar tu hermoso Rostro en el cielo. Amén.

Jesús, José y María- bendice nuestros hogares
Jesús, José y María - líbranos de todo mal
Jesús, José y María - Salva nuestras almas

Amen

Credo

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen, Padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso. Desde allí va a venir a juzgar a vivos y a muertos. Creo en el Espíritu Santo, La Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Gloria

Divino niños Jesús en Ti confío.

(decir esta jaculatoria 12 veces)