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domingo, 3 de mayo de 2015

Mensajes de la Virgen

· Orar: hacer el Santo Rosario Mariano con las oraciones dadas a los videntes en Fátima.

· Ayunar

· Hacer sacrificios (penitencia, mortificación y obras de misericordia)

· Leer la Sagrada Escritura

· Cumplir los mandamientos

Garabandal: EL AVISO, EL MILAGRO y EL CASTIGO o Purificación.

Poco tiempo después del aviso viene el Milagro, vienen antes para prepararnos y como última oportunidad de conversión después vendrá el castigo que será tan grande como jamás lo hubo ni lo habrá sobre la faz de la tierra, afectará a toda la humanidad,

Fátima: hacer el rosario, con las tres oraciones para agregar al inicio del rosario. Orar por la paz y por los pecados del mundo. Les da a además tres secretos.

Los secretos

1º El infierno, lugar donde van los pecadores y Dios para salvarlos, quiere que se establezca la devoción al Inmaculado Corazón de María.

Un aviso: la guerra terminará por las oraciones de los videntes pero si la gente no deja de ofender a Dios (pecar), vendrá otra guerra  peor y un castigo  a través de las guerras, hambre,  persecución de la Iglesia y del Santo Padre. Pide la consagración de Rusia a su Inmaculado Corazón y la comunión de reparación de los Primeros Sábados de cada mes.
El sacrificio de Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas en una gran Cruz, además del Santo Padre. Por eso hay que orar por ellos y no criticarlos.

Medjugorge

2012: conversión,  orar, amar, aumentar nuestra fe, entregarnos a ella para que nos entregue al Hijo y ser salvados por su misericordia. Niño Jesús nos dice y pide: “Yo soy vuestra paz, vivid mis mandamientos.”

2013: Orar para seguir el camino hacia Dios porque estamos pecando mucho. Dejarse guiar por María a la santidad.  Bendecir el nombre del Señor, y  agradecerle diario desde el corazón por Su gran amor al  dar su vida por nosotros. Reconciliarse con el Padre. Amarse a ´uno mismo para poder amar a los demás, viendo en ellos a Jesús. Vivir la fe y darle gracias por los pastores, Abrir el corazón a la fe, conversión personal y orar en familia .Leer la Sagrada Escritura. Amar y no juzgar. Amar como Jesús nos amó. Ayuno y oración para ser fortalecidos en Dios. Ser apóstoles de la fe y el amor. Orar por los sacerdotes.

Lourdes: Orar, hacer penitencia por los pecados de los demás, Si quieres ser salvado por Jesús, toma tu cruz y síguelo.

25 de abril 2015: Pedir al Espíritu Santo para que Él nos transfigure y llene con su fuerza de fe y esperanza, para estar firmes en la lucha contra el mal. Abrir el corazón a la gracia y escuchar el llamado de María. Orar y luchar contra las tentaciones y contra todos los planes malvados que el diablo os ofrece a través del modernismo. Sed fuertes en la oración y con la cruz en las manos, orar para que el mal no os utilice y no venza en vosotros.

18 de Marzo 2015: Purificar el corazón del pecado y elevarlo a Dios y a la vida eterna. Estar vigilantes y abiertos a la verdad. No alejarse de la verdadera felicidad en comunión con mi Hijo por las cosas terrenales. Con la verdadera sabiduría se llega a conocer la verdadera paz y el verdadero bien. Orar para que el Espíritu Santo nos conduzca a la verdad, nos ayude a conocerla, y podamos seguir al Hijo que nos llevará a Padre, a la vida eterna.

25 de febrero: "Orar más y hablar menos. En la oración buscar la voluntad de Dios y vivirla según los Mandamientos de Dios.

18 de Marzo de 2012

María quiere ser nuestra Madre intercesora, vínculo entre nosotros y el Padre: la mediadora. Consagrarse totalmente a María. Orar, ayunar y testimoniar, de manera correcta, a Jesús. Orar por los sacerdotes: para que anuncien alegremente, la Palabra de Dios.

Consagrémonos nuestra Madre, con la oración que la Virgen dio en 1983.

Oración de Consagración:

Oh, Corazón Inmaculado de María, desbordante de bondad, muestra tu amor por nosotros. Que la llama de tu corazón, oh María, descienda sobre todos los pueblos. Te amamos inmensamente.

Imprime en nuestros corazones un verdadero amor. Que nuestro corazón suspire por ti. Oh María, dulce y humilde de corazón, acuérdate de nosotros cuando caemos en el pecado. Tú sabes que nosotros, los hombres, somos pecadores.

Con tu santísimo y maternal corazón, sánanos de toda enfermedad espiritual. Haznos capaces de contemplar la bondad de tu maternal corazón, para que así nos convirtamos a la llama de tu corazón. Amén.

La Santa Cruz

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Fiesta 3 de Mayo

Inicia la fiesta desde el día en que se encontró la Santa Cruz en el año 326. Constantino quien siendo General, no era creyente pero le tenía mucho respeto a los cristianos por su paz y el bien que hacían en todos sitios. Antes de una dura batalla contra Majencio –jefe de Roma -, tuvo un sueño en el que pudo contemplar una cruz luminosa y una voz que le decía:

"Con este signo vencerás"

Y sin tener la menor duda de su triunfo, puso en todos los estandartes y banderas la cruz. Y arengando a las tropas les decía: "Confío en Cristo en quien cree mi madre Elena". Al ganar la batalla, llegó bien pronto a ser emperador. Decretó el cese de perseguir a los cristianos y la libertad religiosa. Dio dinero a su madre quien lo utilizó para buscar la Cruz en que fue crucificado Cristo. Encontraron tres cruces. Para saber cuál era la Cruz de Jesús pidieron a una mujer que estaba muy enferma tocara las tres cruces y al tocar la de Jesús quedó curada.

Elena y el obispo de Jerusalén juntamente con muchos creyentes, llevaron la Cruz de Cristo en procesión por las calles de la ciudad. Dando origen a la Fiesta de la Santa Cruz. Aunque la reforma del calendario litúrgico, ha desaparecido esta fiesta queda en la decisión de cada creyente festejarla y sobre todo tomar la Cruz como símbolo para vencer el mal y tomarla con amor para seguir a Cristo Jesús diariamente.

Felipe y Santiago el Menor, Santos

Fiesta 3 de Mayo

San Felipe de Betsaida de Galilea se le atribuye la resurrección de un muerto. predicó el Evangelio en Frigia y murió en Hierápolis.

Santiago el Menor (Hermano de Jesús por ser hijo de una hermana de María y posiblemente primo)al que llamaban “El Santo” escribió "Carta de Santiago" en la que nos dice frases muy importantes como: "Si alguien se imagina ser persona religiosa y no domina su lengua, se equivoca y su religión es vana". "Oh ricos: si no comparten con el pobre sus riquezas, prepárense a grandes castigos del cielo". "Si alguno está triste, que rece. Si alguno se enferma, que llamen a los presbíteros y lo unjan con aceite santo, y esa oración le aprovechará mucho al enfermo" (la Santa Unción de los enfermos). La frase más famosa es: "La fe sin obras, está muerta".

Todos los santos supieron llevar su cruz y defender su fé por amor a Cristo. Lo llamaban “El que intercede por el pueblo” por eso el Sumo Sacerdote Anás II y los jefes de los judíos, un día de gran fiesta y de mucha concurrencia le dijeron: "Te rogamos que ya que el pueblo siente por ti grande admiración, te presentes ante la multitud y les digas que Jesús no es el Mesías o Redentor". Y Santiago se presentó ante el gentío y les dijo: "Jesús es el enviado de Dios para salvación de los que quieran salvarse. Y lo veremos un día sobre las nubes, sentado a la derecha de Dios". Al oír esto, los jefes de los sacerdotes se llenaron de ira y lo llevaron a la parte más alta del templo y desde allá lo echaron hacia el precipicio. Santiago no murió de golpe sino que rezaba de rodillas diciendo: "Padre Dios, te ruego que los perdones porque no saben lo que hacen".

PENTECOSTÉS: Nacimiento de la Iglesia Católica.

Fecha movible a los cincuenta días de la Resurrección de Jesús: 24 de Mayo 2015

La Iglesia edificada pro Cristo en Pedro, quien fue el Primer papa, es la Iglesia Católica, la Iglesia donde se dará el cisma, la Iglesia que Cristo Rey vendrá a reconstruir porque la hemos dejado sin nuestras oraciones y la hemos condenado al cisma por nuestros pecados.

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Después de la Ascensión de Jesús, se encontraban reunidos los apóstoles con la Madre de Jesús. Era el día de la fiesta de Pentecostés. Tenían miedo de salir a predicar. Repentinamente, se escuchó un fuerte viento y pequeñas lenguas de fuego se posaron sobre cada uno de ellos. Quedaron llenos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas desconocidas. En esos días, había muchos extranjeros y visitantes en Jerusalén, que venían de todas partes del mundo a celebrar la fiesta de Pentecostés judía. Cada uno oía hablar a los apóstoles en su propio idioma y entendían a la perfección lo que ellos hablaban.
Todos ellos, desde ese día, ya no tuvieron miedo y salieron a predicar a todo el mundo las enseñanzas de Jesús. El Espíritu Santo les dio fuerzas para la gran misión que tenían que cumplir: Llevar la palabra de Jesús a todas las naciones, y bautizar a todos los hombres en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Es este día cuando comenzó a existir la Iglesia como tal. (Hch 2,1-14)

El Espíritu Santo es quien construye, anima y santifica a la Iglesia, le da vida y unidad y la enriquece con sus dones.

El Espíritu Santo:

· Es Dios, es el amor que existe entre el Padre y el Hijo. Llena nuestras almas en el Bautismo y después, de manera perfecta, en la Confirmación. Con el amor divino de Dios dentro de nosotros, somos capaces de amar a Dios y al prójimo.

· Es santificador si nos entregarnos totalmente a Él y nos dejamos conducir dócilmente por sus inspiraciones par)a que pueda perfeccionarnos y ser santos.

· Mora en nosotros: nos hace Templo de Dios al habitar en nosotros (I Corintios 3. 6) por esta razón debemos respetar nuestro cuerpo y nuestra alma. Esto se cumple si lo aceptamos y colaboramos libremente, no a fuerzas, en su acción amorosa y santificadora.

· El Espíritu Santo ora en nosotros: en un gran silencio interior y con una profunda pobreza espiritual, siendo dóciles al Espíritu. Dios interviene para bien de los que le aman.

· El Espíritu Santo nos lleva a la verdad plena, nos fortalece para que podamos ser testigos del Señor, nos muestra la maravillosa riqueza del mensaje cristiano, nos llena de amor, de paz, de gozo, de fe y de creciente esperanza.

El Espíritu Santo tiene el poder de animarnos y santificarnos y lograr en nosotros actos que, por nosotros, no realizaríamos. Esto lo hace a través de sus siete dones:

· SABIDURÍA: Nos permite entender, experimentar y saborear las cosas divinas, para poder juzgarlas rectamente.

· ENTENDIMIENTO: Por él, nuestra inteligencia se hace apta para entender intuitivamente las verdades reveladas y las naturales de acuerdo al fin sobrenatural que tienen. Nos ayuda a entender el porqué de las cosas que nos manda Dios.

· CIENCIA: Hace capaz a nuestra inteligencia de juzgar rectamente las cosas creadas de acuerdo con su fin sobrenatural. Nos ayuda a pensar bien y a entender con fe las cosas del mundo.

· CONSEJO: Permite que el alma intuya rectamente lo que debe de hacer en una circunstancia determinada. Nos ayuda a ser buenos consejeros de los demás, guiándolos por el camino del bien.

· FORTALEZA: Fortalece al alma para practicar toda clase de virtudes heroicas con invencible confianza en superar los mayores peligros o dificultades que puedan surgir. Nos ayuda a no caer en las tentaciones que nos ponga el demonio.

· PIEDAD: Es un regalo que le da Dios al alma para ayudarle a amar a Dios como Padre y a los hombres como hermanos, ayudándolos y respetándolos.

· TEMOR DE DIOS: Le da al alma la docilidad para apartarse del pecado por temor a disgustar a Dios que es su supremo bien. Nos ayuda a respetar a Dios, a darle su lugar como la persona más importante y buena del mundo, a nunca decir nada contra Él.

Oraciones de Fátima para el Rosario

Las oraciones enseñadas en Fátima por el Ángel y por Nuestra Señora

ORACIONES DEL ANGEL

Oraciones para iniciar el rosario; Oraciones para ofrecer sacrificios:

«Dios mío, yo creo, adoro, espero y Te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no Te aman.»~

«Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Te adoro profundamente y Te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios del mundo, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que El mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón y del Corazón Inmaculado de María, Te pido la conversión de los pobres pecadores.»

ORACIONES DE NUESTRA SEÑORA

La Hermana Lucia cuenta en la 4.ª Memoria, que Nuestra Señora, en la aparición del 13 de julio de 1917, les recomendó:

«Sacrificaos por los pecadores, y decid muchas veces, en especial cuando hagáis algún sacrificio: Oh Jesús, es por vuestro amor, por la conversión de los pecadores y en reparación por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María

En la misma aparición, Nuestra Señora volvió a insistir:

«Cuando recéis el rosario decid, al final de cada misterio: Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente las más necesitadas”

 

Estas oraciones deben hacerse con el rosario, las dos oraciones dadas por el ángel y la oración dada por María ara decirlas al final de cada misterio.

Fátima: La Devoción de los Primeros Sábados

Fuente; fatima.pt

En la aparición del día 13 de julio anunció Nuestra Señora en Fátima: “Para impedir la guerra vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora de los Primeros Sábados”.

Esta última devoción vino a pedirla, apareciéndose a la Hermana Lucía el 10/12/1925, en Pontevedra, España. Dijo entonces: “Mira, hija mía, a mi corazón cercado de espinas que los hombre ingratos me clavan en todos los momentos con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que prometo asistir en la hora de la muerte, con todas las gracias necesarias para la salvación, a todos los que, en el primer sábado de cinco meses seguidos, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen un Rosario y me hagan compañía durante quince minutos, meditando los 15 misterios del Rosario con el fi n de desagraviarme”.

Nuestra Señora mostró su Corazón rodeado de espinas, que signifi can nuestros pecados. Pidió que hiciésemos actos de desagravio para sacárselos, con la devoción reparadora de los cinco Primeros Sábados. Como recompensa, nos promete “todas las gracias necesarias para la salvación”.

Jesús en los dos años siguientes, 15 de febrero de 1926 y 17 de diciembre de 1927, insiste para que se propague esta devoción. Lucía escribió: “De la práctica de la devoción de los Primeros Sábados, unida a la consagración al Inmaculado Corazón de María, depende la guerra o la paz del mundo”.

Cinco, ¿por qué?

Son cinco los Primeros Sábados por, según reveló Jesús, ser “cinco las especies de ofensas y blasfemias proferidas contra el Inmaculado Corazón de María:

1.- Las blasfemias contra la Inmaculada Concepción;

2.- Contra su Virginidad;

3.- Contra la Maternidad Divina, rehusando al mismo tiempo recibirla como Madre de los Hombres;

4.- Los que procuran infundir en los corazones de los niños la indiferencia, el desprecio y hasta el odio contra esta Inmaculada

Madre;

5.- Los que La ultrajan directamente en sus sagradas imágenes.

Condiciones

Las condiciones para ganar el privilegiode los Primeros Sábados son cuatro:

1. Confesión. Para cada Primer Sábado es necesaria una confesión con intención reparadora. Se puede hacer cualquier día, antes o después del Primer Sábado, siempre y cuando se reciba la Comunión en estado de gracia. La vidente preguntó: “Mi Jesús, ¿y las (personas) que se olviden de formular esta intención (reparadora)?”

Jesús respondió: “Pueden formularla en la confesión siguiente, aprovechando la primera ocasión que tengan para confesarse”.

Las otras tres condiciones deben cumplirse en el propio Primer Sábado, a no ser que algún sacerdote, por motivos justos, conceda que se pueda hacer en el domingo a seguir.

2. La Comunión Reparadora.

3. El Rosario

4. La meditación, durante 15 minutos, de un solo misterio, de varios o de todos. También vale una meditación

o explicación de tres minutos antes de cada uno de los 5 misterios del Rosario que se está rezando.

En todas estas cuatro prácticas se debe tener la intención de desagraviar al Inmaculado Corazón de María.

La devoción de los cinco Primeros Sábados fue aprobada por el obispo de Leiría el 13/09/1939, en Fátima.

P. Fernando Leite, sj

Rosario del Espíritu Santo

Rosario del Espíritu Santo

imageEl collar tiene un Espíritu Santo (paloma) blanco con diez cuentas en forma de llamas de fuego o de gotas de Sangre por misterio y lleva siete misterios. El Ave María (medalla en la que se cierra el círculo de la corona del collar) es un Espíritu Santo, en forma de Paloma o de Medalla y al final una cruz con el Espíritu Santo, con Cristo o solo. Se debe hacer durante los doce días anteriores al Día de Pentecostés y puede hacerse en cualquier día del año en que quiera pedirse por el crecimiento de nuestra Fe y para tener o conservar el amor de Dios en nuestro corazón.

Rosario del Espíritu Santo

Ofrecimiento: Bendito Espíritu Santo te ofrecemos este Santo Rosario el crecimiento de nuestra Fe según la Voluntad de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Amén.

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Guía: Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles, y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía, Señor, tu Espíritu y todo será de nuevo creado. Y renovarás la faz de la tierra.

Todos: Oh Dios, que instruiste los corazones de Tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos que animados y guiados por este mismo Espíritu, aprendamos a obrar rectamente siempre y gocemos de la dulzura del Bien y de Sus divinos consuelos. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

CREDO DE LOS APÓSTOLES

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso. Desde allí va a venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia católica la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Guía: Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase Tu voluntad en la tierra como en el cielo

Todos: Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, así también como nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en tentación y líbranos de todo mal. Amén

Guía: Gloria (Lentamente) al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo

Todos: como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén

PRIMER MISTERIO

Honremos al Espíritu Santo y adoremos al amor sustancial que procede del Padre y del Hijo y los une en una Caridad infinita y eterna.

Guía: ¡Padre, envíanos al Paráclito prometido por nuestro Señor!

(Diez veces):

Guía: Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.

Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Al terminar el misterio:

Guía: Envía tu Espíritu y todo será creado.

Todos: Y renovarás la faz de la tierra

Guía: Oh Dios que has iluminado el mundo, con las luces del Espíritu Santo

Todos: llévanos a gustar lo que es recto según Tú mismo Espíritu.

SEGUNDO MISTERIO. Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque hizo Inmaculada a María en su Concepción y la santificó con la plenitud de su gracia.

Guía: ¡Padre, envíanos al Paráclito prometido por nuestro Señor!

(Diez veces):

Guía: Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.

Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Al terminar el misterio:

Guía: Envía tu Espíritu y todo será creado.

Todos: Y renovarás la faz de la tierra

Guía: Oh Dios que has iluminado el mundo, con las luces del Espíritu Santo

Todos: llévanos a gustar lo que es recto según Tú mismo Espíritu.

TERCER MISTERIO.. Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque hizo a la Santísima Virgen Madre del Verbo divino en el Misterio de la Encarnación.

Guía: ¡Padre, envíanos al Paráclito prometido por nuestro Señor!

(Diez veces):

Guía: Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.

Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Al terminar el misterio:

Guía: Envía tu Espíritu y todo será creado.

Todos: Y renovarás la faz de la tierra

Guía: Oh Dios que has iluminado el mundo, con las luces del Espíritu Santo

Todos: llévanos a gustar lo que es recto según Tú mismo Espíritu.

CUARTO MISTERIO

Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque dio la vida a la Iglesia en el día glorioso de Pentecostés.

Guía: ¡Padre, envíanos al Paráclito prometido por nuestro Señor!

(Diez veces):

Guía: Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.

Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Al terminar el misterio:

Guía: Envía tu Espíritu y todo será creado.

Todos: Y renovarás la faz de la tierra

Guía: Oh Dios que has iluminado el mundo, con las luces del Espíritu Santo

Todos: llévanos a gustar lo que es recto según Tú mismo Espíritu.

QUINTO MISTERIO

Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque reside de una manera permanente en la Iglesia y la asiste, según la promesa divina, hasta la consumación de los siglos.

Guía: ¡Padre, envíanos al Paráclito prometido por nuestro Señor!

(Diez veces):

Guía: Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.

Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Al terminar el misterio:

Guía: Envía tu Espíritu y todo será creado.

Todos: Y renovarás la faz de la tierra

Guía: Oh Dios que has iluminado el mundo, con las luces del Espíritu Santo

Todos: llévanos a gustar lo que es recto según Tú mismo Espíritu.

SEXTO MISTERIO

Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque creó en la Iglesia al nuevo Cristo, que es el sacerdote, y confirió la plenitud del sacerdocio a los Obispos.

Guía: ¡Padre, envíanos al Paráclito prometido por nuestro Señor!

(Diez veces):

Guía: Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.

Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Al terminar el misterio:

Guía: Envía tu Espíritu y todo será creado.

Todos: Y renovarás la faz de la tierra

Guía: Oh Dios que has iluminado el mundo, con las luces del Espíritu Santo

Todos: llévanos a gustar lo que es recto según Tú mismo Espíritu.

SEPTIMO MISTERIO

Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle en la virtud heroica de los santos en la Iglesia, obra secreta y maravillosa del .Santificador Omnipotente.

Guía: ¡Padre, envíanos al Paráclito prometido por nuestro Señor!

(Diez veces):

Guía: Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.

Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Al terminar el misterio:

Guía: Envía tu Espíritu y todo será creado.

Todos: Y renovarás la faz de la tierra.´

Guía: Oh Dios que has iluminado el mundo, con las luces del Espíritu Santo

Todos: llévanos a gustar lo que es recto según Tú mismo Espíritu.

Oremos. Oh Dios que con la luz del Espíritu Santo enseñaste a los fieles la verdad, concédenos conocerla en el mismo Espíritu y gozar siempre de sus consuelos celestiales. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

PRECES AL ESPIRITU SANTO EN FORMA DE LETANIA

Guía: Todos:

Señor, ten piedad de nosotros. …………………………………….. Ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros. ……………………………………. Ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros. ……………………………………. Ten piedad de nosotros.

Padre omnipotente, ten piedad de nosotros. ……………………….Ten piedad de nosotros.

Jesús, Hijo eterno del Padre y Redentor del mundo……………….Sálvanos.

Espíritu del Padre y del Hijo y Amor infinito del Uno y del Otro….. Santifícanos.

Trinidad Santísima, óyenos.

Responder: ven a nosotros.

Espíritu Santo, que procedes del Padre y del Hijo.

Promesa del Padre,

Don de Dios Altísimo,

Rayo de luz celeste,

Fuente de agua viva,

Espíritu de amor y de verdad,

Fuego abrasador,

Autor de todo bien,

Unción espiritual,

Caridad ardiente

Espíritu de sabiduría,

Espíritu de entendimiento,

Espíritu de consejo y fortaleza,

Espíritu de ciencia y de piedad,

Espíritu de temor del Señor,

Espíritu de gracia y de oración,

Espíritu de paz y de dulzura,

Espíritu de modestia y de inocencia,

Espíritu consolador,

Espíritu santificador,

Espíritu que gobiernas la Iglesia,

Espíritu que llenas el universo,

Espíritu de adopción de los hijos de Dios.

Responder: Te rogamos óyenos

Espíritu Santo, imprime en nosotros el horror al pecado,

Espíritu Santo, ven a renovar la faz de la tierra,

Espíritu Santo, derrama tus luces en nuestra inteligencia,

Espíritu Santo, graba tu ley en nuestros corazones,

Espíritu Santo, abrásanos en el fuego de tu amor,

Espíritu Santo, ábrenos el tesoro de tus gracias,

Espíritu Santo, enséñanos a orar como se debe,

Espíritu Santo, ilumínanos con tus inspiraciones celestiales,

Espíritu Santo, concédenos la única ciencia necesaria.

Espíritu Santo, inspíranos la práctica de tus virtudes.

Espíritu Santo, haz que perseveremos en tu justicia.

Espíritu Santo, se Tu mismo nuestra recompensa.

Guía: Cordero de Dios que borras los pecados del mundo

Todos: envíanos tu Espíritu Santo.

Guía Cordero de Dios que borras los pecados del mundo

Todos: derrama en nuestras almas los dones del Espíritu Santo.

Guía Cordero de Dios que borras los pecados del mundo

Todos: infúndenos el Espíritu de sabiduría y devoción.

Guía: Ven ¡Oh Espíritu Santo! llena con tus dones los corazones de tus fieles.

Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

OREMOS

Señor, que la fortaleza del Espíritu Santo venga en nuestra ayuda para que se digne lavar las manchas de nuestros corazones y protegernos contra nuestros enemigos. Por Cristo Nuestro Señor Amén.

CONSAGRACION AL ESPIRITU SANTO

Recibe ¡Oh Espíritu Santo de amor!, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser que te hago en este día, para que te digne ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida y en cada una de mis acciones: mi Director, mi luz, mi Guía, mi Fuerza, y todo el amor de mi corazón.

Yo me abandono sin reservas a tus operaciones divinas y quiero ser siempre dócil a tus santas inspiraciones.

Oh Santo Espíritu, dígnate formarme con María, y en María, según el modelo de nuestro Divino Jesús. Y que al igual que ella, en absoluta obediencia sea fiel testigo del evangelio y participe ardientemente en tu obra de evangelización.

Gloria al Padre Creador, Gloria al Hijo Redentor, Gloria al Espíritu Santificador.

Oración de Juan Pablo II al Espíritu Santo

(Compuesta con ocasión del segundo año de preparación al Jubileo del año 2000).

Espíritu Santo, dulce huésped del alma, muéstranos el sentido profundo del gran Jubileo y prepara nuestro espíritu para celebrarlo con la fe, en la esperanza que no defrauda, en la caridad que no espera recompensa.

Espíritu de verdad, que conoces las profundidades de Dios, memoria y profecía de la Iglesia, dirige la Humanidad para que reconozca en Jesús de Nazaret el Señor de la gloria, el Salvador del mundo, la culminación de la Historia.

Ven, Espíritu de amor y de paz.

Espíritu creador, misterioso artífice del Reino, guía la Iglesia con la fuerza de tus santos dones para cruzar con valentía el umbral del nuevo milenio y llevar a las generaciones venideras la luz de la Palabra que salva.

Espíritu de santidad, aliento divino que mueve el universo, ven y renueva la faz de la tierra. Suscita en los cristianos el deseo de la plena unidad, para ser verdaderamente en el mundo signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad del género humano.

Ven, Espíritu de amor y de paz.

Espíritu de comunión, alma y sostén de la Iglesia, haz que la riqueza de los carismas y ministerios contribuya a la unidad del Cuerpo de Cristo, y que los laicos, los consagrados y los ministros ordenados colaboren juntos en la edificación del único Reino de Dios.

Espíritu de consuelo, fuente inagotable de gozo y de paz, suscita solidaridad para con los necesitados, da a los enfermos el aliento necesario, infunde confianza y esperanza en los que sufren, acrecienta en todos el compromiso por un mundo mejor.

Ven, Espíritu de amor y de paz.

Espíritu de sabiduría, que iluminas la mente y el corazón, orienta el camino de la ciencia y la técnica al servicio de la vida, de la justicia y de la paz. Haz fecundo el diálogo con los miembros de otras religiones. y que las diversas culturas se abran a los valores del Evangelio.

Espíritu de vida, por el cual el Verbo se hizo carne en el seno de la Virgen, mujer del silencio y de la escucha, haznos dóciles a las muestras de tu amor y siempre dispuestos a acoger los signos de los tiempos que Tú pones en el curso de la Historia.

Ven, Espíritu de amor y de paz.

A Ti, Espíritu de amor, junto con el Padre omnipotente y el Hijo unigénito, alabanza, honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Invoquemos al Espíritu Santo:

VEN, ESPÍRITU CREADOR
Rezada a diario por el Papa JPII *

Ven, Espíritu Creador,
visita las almas de tus fíeles
y llena de la divina gracia los corazones,
que Tú mismo creaste.

Tú eres nuestro Consolador,
don de Dios Altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.

Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú, el dedo de la mano de Dios;
Tú, el prometido del Padre;
Tú, que pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.

Enciende con tu luz nuestros sentidos;
infunde tu amor en nuestros corazones;
y, con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra débil carne,

Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto la paz,
sé Tú mismo nuestro guía,
y puestos bajo tu dirección,
evitaremos todo lo nocivo.

Por Ti conozcamos al Padre,
y también al Hijo;
y que en Ti, Espíritu de entrambos,
creamos en todo tiempo.,

Gloria a Dios Padre,
y al Hijo que resucitó,
y al Espíritu Consolador,
por los siglos infinitos. Amén.

V. Envía tu Espíritu y serán creados.
R. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos.
Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo; haznos dóciles a tu Espíritu para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo.

Por Jesucristo Nuestro Señor.
R. Amén.

¡Ven, Espíritu Divino!

(El himno mas antiguo al ES)

Ven, Espíritu Divino
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.