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jueves, 3 de julio de 2014

Santo Tomás

(Martirio 3 de julio del año 72)

imageTomás se negó a creer en la resurrección de Jesús: "Si no veo en sus manos la huella de los clavos y pongo el dedo en los agujeros de los clavos y si no meto la mano en su costado, no creeré". Ocho días más tarde, cuando Jesús se encontraba con los discípulos, se dirigió a Tomás y le dijo: "Pon aquí tu dedo y mira mis manos: dame tu mano y ponla en mi costado. Y no seas incrédulo, sino creyente." Tomás cayó de rodillas y exclamó su confesión de fe: "Señor mío y Dios mío!" Jesús replicó: "Has creído, Tomás, porque me has visto. Bienaventurados quienes han creído sin haber visto."

 

Cuando Tomás le pregunta al Señor, a quién acaba de reconocer que es Dios, Jesús, el Maestro y Mesías: “Señor, no sabemos a dónde vas,  ¿cómo podemos saber el camino?”  Jesús le contesta al mismo tiempo que le revela “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí”.

Dios permite que después de incredulidad de Tomás también nosotros aprendamos a creer en Él, sin que tengamos que comprobar como Santo Tomás que verdaderamente Jesús es Dios resucitado. Y es a través de este mismo apóstol que nos da la dirección y nos saca de la duda: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí”. ¿Qué debemos hacer entonces? Creer en Dios, creer que existe y que cumplirá todo lo que Él nos dejó dicho. Creer que para ir a Dios Padre solo es a través de sus enseñanzas, pues Él es la verdad y es quien nos da la vida con su propia vida.

Santo Tomás nos enseña también a adorar al Señor que ha resucitado que dio la vida por nosotros: "Señor mío y Dios mío!"  Jesús es digno de ser adorado y sobre todo consolado, amado y no volver a flagelarlo ni a crucificarlo con nuestros pecados. Jesús es ahora digno de que nos mantengamos limpios, sin mancha alguna pues Él ha limpiado todos nuestros pecados con su Preciosa Sangre. Este mes de Julio que es de la sangre de Cristo es momento de demostrar, a imitación de Santo Tomás cuánto adoramos al cordero inmolado adorándolo en las parroquias con las oraciones que Jesucristo Agonizante reveló al nigeriano Bernabé y que están en el Devocionario de la Sangre de Cristo donde pide que lo adoremos, lo consolemos y hagamos reparación por nuestros pecados y entonces podamos decir como este Santo: "Señor mío y Dios mío!"

Santo Tomás es patrono de los arquitectos, constructores, jueces, teólogos y de las ciudades de Prato, Parma y Urbino en Italia.Jesús murió en la cruz ir salvarnos y eso merece la adoración y la obediencia a Jesús:

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